Irma los golpeó y el estado los abandonó

"Hoy a más de un mes del paso del huracán nadie ha venido a ver nuestra destruida vivienda, ciertamente nos hemos sentido abandonados a nuestra suerte¨.

ICLEP-EL ESPIRITUANO: Sin ayuda.

Texto y fotos: Blanca Rosa Puig Vásquez. Periodista Ciudadana.

Jatibonico, Sancti Spíritus, 23 de octubre, 2017

Habitantes de varias comunidades espirituanas se sienten abandonados a su suerte, debido a la inoperancia y demoras de las autoridades gubernamentales en la solución y resarcimiento de los innumerables daños y afectaciones recibidos, tras el paso por esta región del poderoso huracán Irma .

Pobladores de varias comunidades del territorio espirituano han pronunciado sus voces de descontento y protesta, por diversos medios, ante la poca gestión y demora de las autoridades gubernamentales en la solución de los innumerables daños y destrozos causados por el devastador huracán Irma.

Esta ineficacia y tardanza en la búsqueda de soluciones urgentes a las demandas, necesidades y carencias de la población afectadas por el fenómeno natural, se ha hecho sentir en comunidades rurales como lo son El Cinco y El Maja, factor detonante, para que múltiples familias residentes en estas comunidades manifiesten y denuncien públicamente a este medio de prensa el total abandono que han sufrido por parte de los organismos estatales que tienen la responsabilidad en reguardar los bienes y proteger las vidas de los ciudadanos.

Según su apreciación y experiencias vividas estos no tomaron medidas preventivas suficientes, para salvaguardar los bienes y proteger la vida de las familias más humildes, como lo es el caso en la comunidad El Maja, de Ernesto Lozano Fernández, y su esposa Mercedes Quesada Recio y su hijo de cuatro meses de nacido. De igual manera, la familia de Ernesto Mora Abeu, y su cónyuge Marlenis Rodríguez Alfonzo, quien es asmática crónica y operada del corazón.

Este evento meteorológico marcará la vida de muchos espirituanos, debido a su magnitud y daños y dejará huellas tristes en la memoria e historia de la provincia, en especial las personas que sufren la indolencia y abandono gubernamental como nunca antes había sucedido.

Para este medio de prensa declaró Ernesto Mora Abreu, residente en el Maja: ¨Nunca he visto tanto abandono y demora de las autoridades del gobierno en la atención y solución de los daños causados por el huracán. No hay electricidad, no hay comida y agua. Ni un poco de azúcar nos han traído para hacer un agua. Estamos completamente desamparados

Otras familias jatiboniquense residentes en la comunidad El Maja se quejan del abandono a su suerte, sin ninguna asistencia, protección a sus vidas y apoyo material luego de los embates del poderoso huracán Irma en su paso por este territorio.

Para la familia de Domingo Verduras e hijos el paso del huracán Irma por este municipio se convirtió en un verdadero calvario de temor y abandono por parte de las autoridades locales y la defensa civil, quienes no le prestaron el apoyo y protección requeridos en tales casos.

El delgado anciano, que peina canas, con sus 92 años de edad y sufre de isquemia transitoria e invalidez parcial, reside en calle principal No 37 la comunidad El Maja, junto a sus dos hijos Jesús y Mario Verdura. Estos humildes cubanos a quienes el ciclón anterior le derribó parcialmente su vivienda, y quienes nunca recibieron los materiales prometidos añadieron ahora los embates de los poderosos vientos de Irma en su insegura vivienda. Las autoridades locales y la defensa civil nunca se personaron en su hogar para evacuarlos, teniendo que trasladarse ante el eminente derrumbe de la casa al sector de la Policía Nacional Revolucionaria, del lugar por insistencia del jefe de sector, teniendo que pasar un largo periodo de tiempo en este lugar sin alimentos , hasta que se quejaron a estas autoridades y le enviaron un poco de mermelada, unos panes y un pedazo de mortadela para saciar el hambre que tenían.

Según declaraciones de Jesús Verdura Rodríguez, para este medio de prensa: ¨ni antes, ni durante el ciclón nadie nos visito para evacuarnos u orientarnos, ni del go-bierno, ni de la defensa civil, nos dejaron a nuestra suerte, sin protección, ni alimen. Hoy, a más de un mes del paso del huracán, nadie ha venido a ver nuestra destruida vivienda, ciertamente nos sentimos abandonados a nuestra suerte¨.