Régimen quiere acabar con proyecto Tondique que alimenta a desamparados

Tondique reparte también ropa, maquinillas de afeitar y otros artículos, la mayoría de los cuales son enviados por exiliados, al igual que el dinero para comprar los alimentos.

La denuncia fue hecha por  Caridad Burunate y Francisco Rangel, dos de los gestores de la iniciativa.

Beneficiarios de la iniciativa.

DDC, Matanzas, 9 de marzo, 2017

El régimen estaría intentando desactivar el proyecto humanitario Capitán Tondique —que cada semana ofrece una comida a personas desamparadas—, visitando a sus beneficiarios para atemorizarlos, denunciaron  Caridad Burunate y Francisco Rangel, dos de los gestores de la iniciativa.

Ambos comentaron que  dos funcionarios de Higiene y Epidemiología se presentaron en la casa de Burunate, en Colón, Matanzas, donde se sirven las comidas cada jueves, y dijeron a Rangel que debía acudir a las oficinas de esa entidad de Salud Pública.

Dijeron que “hay virus en las calles y mencionaron cuestiones de higiene”, relató Rangel. “Una de las personas que estaba allí les respondió que no hay ningún lugar en Colón que tenga más higiene que el proyecto Tondique”, añadió.

Según Rangel, uno de los funcionarios admitió que detrás de la visita estaba “la mano de la Seguridad del Estado”.

“Les recordé las aguas albañales, los huecos en las calles, los basureros” de los que no se ocupan las autoridades, aseguró Rangel.

Paralelamente, alertaron Burunate y Rangel, algunas de las personas que acuden al Proyecto Tondique los jueves fueron visitadas por funcionarios “para hacerles análisis”.

“Les dijeron que una de las que trabaja en el Tondique estaba enferma”, indicó Rangel. “Les están metiendo miedo, diciéndoles que no vengan aquí”, apuntó Burunate.

Los gestores del Tondique también señalaron que las autoridades prometieron a algunos de los “visitados” alimentos y medicinas, a cambio de que no acudan más a las comidas.

“A uno, impedido físico que se mueve con muletas, le prometieron una silla de ruedas, ropas, etc., pero que no viniera más. Les dijo que no, que si era así, no. Ellos saben que son palabras que quedan en el aire”, indicó Rangel.

Agregó que, pese a las presiones, el pasado jueves el Tondique distribuyó 80 comidas a personas necesitadas.

La cifra promedio de comidas que sirve el Tondique cada semana está, según Rangel, entre 90 y 100, con picos como el del pasado 31 de diciembre, cuando distribuyó 132.

El Proyecto Tondique comenzó a funcionar en abril de 2013. Entre sus beneficiarios hay muchos que duermen en las calles de Colón, en portales y alrededor de la iglesia, señaló Rangel.

Algunos tienen casa, pero viven en pésimas condiciones. Hay personas que no tienen familia, una parte de ellos son enfermos mentales, pero también hay alcohólicos, detalló.

El proyecto envía además comida a sus hogares a impedidos visuales y otras personas que no pueden trasladarse hasta la casa de Burunate.

“Por lo menos ese día pueden llevarse algo caliente al estómago”, dijo Rangel,

“Las personas siguen acudiendo al Proyecto Tondique, una obra caritativa que hace lo que el régimen no es capaz de hacer”, señaló el activista. “A pesar de todas las persecuciones y la represión no se ha dejado de hacer la comida ninguna semana. Antes lo hacíamos los sábados y ahora los jueves”.

El Tondique reparte también ropa, maquinillas de afeitar y otros artículos, la mayoría de los cuales son enviados por exiliados, al igual que el dinero para comprar los alimentos.

“Este es un proyecto querido por el pueblo, por las personas de buen corazón que ven el trato que le damos a ellos, el cariño”, concluyó Rangel.