La Habana, Cuba, (ICLEP). El municipio Centro Habana es uno de los territorios donde a diario más personas buscan alimentos entre los desechos para sobrevivir. Esta situación responde no solo a su alta densidad poblacional, sino también al incremento de negocios privados como cafeterías, restaurantes y almacenes mayoristas de alimentos, que en ocasiones se ven obligados a desechar productos en estado de descomposición debido a los cortes prolongados de energía eléctrica.
En distintas zonas del municipio es común observar durante todo el día a personas hurgando en los contenedores de basura en busca de alimentos, en un escenario marcado por la pobreza extrema y la inseguridad alimentaria.
Iris Delgado, empleada de un emprendimiento privado, comenta: “Lo que se está viendo en estos momentos es terrible. Se me estruja el corazón al ver a mi maestra de primaria, ya envejecida, comiendo de la basura. Como ella, hay muchísimos profesionales en este país que lo entregaron todo y hoy terminan sin protección alguna. Nunca había visto tanta gente comiendo de la basura a cualquier hora del día, tanto adultos mayores como jóvenes. Hay personas que están muriendo de hambre”.
La acumulación de desechos en esquinas y calles agrava el deterioro de las condiciones de vida en una de las zonas más densamente pobladas de la capital, donde conviven negocios privados y tiendas estatales en divisas junto a ciudadanos que dependen de los residuos para alimentarse.
La situación refleja el impacto social de la crisis económica y la inseguridad alimentaria que atraviesa el país, y plantea serias preocupaciones de salud pública, mientras cientos de personas encuentran en los contenedores de basura una forma de sobrevivir día a día.
Publicado originalmente en la edición 278 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, Amanecer Habanero.