Santa Clara, Cuba, (ICLEP). La escasez de sal de cocina en los mercados estatales de esta ciudad tiene a cientos de familias buscando el producto en la llamada “libre oferta”, donde su precio se dispara hasta diez veces por encima del correspondiente a la libreta de abastecimiento. Según información brindada al ICLEP por Reinaldo Flores Carvajal, funcionario de la Empresa de Comercio Interior en el municipio cabecera provincial, en los últimos tres meses, ningún establecimiento estatal ha recibido dotaciones del condimento para su venta a la población.
“La sal no se importa; la producimos aquí y vivimos en una isla. ¿Por qué culpan siempre al embargo de esta situación, si el pueblo sabe que el gobierno es el verdadero responsable? Ya ni siquiera tenemos sal para sazonar la comida. La solución no es seguir esperando, sino exigir responsabilidades a quienes deben garantizar el abastecimiento”, denunció Carlos Méndez Yanes, electricista de 52 años y residente en el reparto Vigía Sur. Por su parte, Juan Carlos Rodríguez Goire, director de la Unidad Empresarial de Base Comercio en Santa Clara, le dijo al autor de esta nota: “Es un problema logístico por la falta de combustible para transportar la sal desde las salinas.
Además, el recrudecimiento del bloqueo y la inestabilidad en los mercados internacionales nos impiden adquirir insumos para el procesamiento. No es culpa de los funcionarios locales, sino de factores externos que nos ahogan”. Mientras el discurso oficial apunta hacia afuera, los ciudadanos tratan de conseguir el producto en el mercado informal a muy elevados precios. “Para cocinar con sal tenemos que comprársela a los revendedores ilegales a un precio de 500 pesos cubanos el paquete de un kilogramo y eso porque la traen de provincias donde se comercializa de manera liberada”, refirió Lorena Noa Pérez, ama de casa que reside en el reparto Virginia.
Publicado originalmente en la edición 143 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, Páginas Villareñas.