Artemisa, Cuba, (ICLEP). La redacción de El Majadero de Artemisa recibió en días pasados la denuncia de una ciudadana relacionada con presuntas irregularidades en la venta de arroz en el sector privado. Según la denunciante, su esposo compró un saco de arroz que supuestamente contenía 25 kilogramos, pero debajo de una pegatina descubrió que el peso real del producto era de 22 kilogramos.

Al reclamar por la diferencia, la vendedora respondió que tampoco estaba al tanto de la situación, de acuerdo con el testimonio recibido por este medio.

Moraima Llanes Castillo, quien aseguró haber sido afectada por una situación similar, cuestionó la falta de controles sobre la comercialización de productos.

"Uno no puede comprar las cosas con seguridad, te roban en cualquier lugar y lo peor es que no pasa nada. El engaño llega a tal punto que el producto no es ni de donde decían, porque el producto no era de Surinam, sino de Jamaica, y había otra pegatina tapando la bandera de ese país", declaró.

Ronald Linares Venegas, quien se desempeñaba como inspector estatal y vecino de la calle 28, consideró que la falta de controles favorece este tipo de irregularidades.

"Lo que pasa es que los inspectores están haciendo su trabajo mal, no hay control, y si no se realizan los controles de manera efectiva pasa eso", señaló.

Consultado sobre el tema, Orlando Quintero Morán, inspector en funciones, explicó que los consumidores deben denunciar este tipo de situaciones para que las autoridades puedan intervenir.

"Cuando suceden ese tipo de cosas la población tiene que realizar la denuncia para que podamos actuar o para que intervenga la Policía, según el caso", afirmó.

Publicado originalmente en la edición 267 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, El Majadero de Artemisa