Artemisa, Cuba, (ICLEP). Los vecinos del asentamiento Oseguera llevan cuatro meses sin servicio de agua potable debido a una avería en el transformador del pozo que abastece a la comunidad. Desde que ocurrió el desperfecto, el bombeo quedó interrumpido y los residentes dependen de la compra de agua para cubrir sus necesidades.

Según los afectados, funcionarios de la Empresa Eléctrica les han informado que la entidad no cuenta actualmente con los recursos necesarios para reponer el transformador averiado y que tampoco existen posibilidades de repararlo.

Orestes Cárdenas López, vendedor ambulante y residente en la localidad, aseguró: "Lo peor de esto es que nadie se ocupa del problema. Ya estamos cansados de quejarnos en la Empresa de Acueducto y en el gobierno. Algunos vecinos han ido a quejarse hasta en el Partido, pero nadie ha hecho nada para que se resuelva el problema".

La situación también ha obligado a los residentes a asumir gastos adicionales para conseguir agua. Arlet Almanza Trejo, ama de casa y vecina de la comunidad, explicó: "Ya no sabemos qué vamos a inventar. Hay que estar comprando pipas de agua y tenemos que reunirnos entre los vecinos para poner el dinero, porque cada vez están más caras. Alguien tiene que ayudarnos a resolver este problema".

Desde la Empresa de Acueducto y Alcantarillado reconocen que la solución depende de la reparación o sustitución del transformador. Al respecto, Ramón Contreras García, trabajador de una brigada de esa entidad, dijo: "Nosotros dependemos de la Empresa Eléctrica para que se resuelva el problema. Se está haciendo lo que se puede. No hemos podido enviar ninguna pipa de agua por la falta de transporte, pero todo el mundo sabe cómo está la situación con el combustible en el país. No es culpa nuestra ni queremos que esto pase, pero es lo que toca".

Mientras el transformador continúa averiado, los habitantes de Oseguera siguen sin una solución definitiva y obligados a buscar por sus propios medios el agua que necesitan para sus actividades cotidianas.

Publicado originalmente en la edición 268 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, El Majadero de Artemisa