Sancti Spíritus, Cuba, (ICLEP). Los habitantes de la capital espirituana viven con preocupación y temor constante ante el incremento de los robos en viviendas habitadas. Vecinos de varios repartos reportan intrusiones, hurtos y escalamientos tanto de día como de madrugada.
Entre los repartos de la capital espirituana, donde más robos a viviendas se han reportado en las últimas semanas se encuentran Jesús María, Escribano, Toyo, Kilo 12, Olivos y Colón.
Los afectados afirman que, en algunos casos, los delincuentes entran en las casas mientras sus moradores se encuentran dentro y sustraen electrodomésticos, alimentos, dinero y otros objetos de valor. Residentes consultados aseguran haber percibido un aumento de estos hechos durante las últimas semanas.
“En esta calle ya han ocurrido dos robos de viviendas en menos de una semana. Se metieron a robar con los dueños adentro y se llevaron ollas Reinas, teléfonos y un televisor de pantalla plana. Vino la policía y no cogieron a nadie”, aseguró Hernán Guillén Mena, residente en la calle Martí.
Entre las causas que los vecinos asocian a esta situación mencionan las dificultades económicas, la inflación, la escasez de alimentos y los bajos salarios, así como la ineficacia de la policía local. Estas valoraciones expresan la percepción de algunos residentes y no constituyen, por sí solas, una explicación comprobada de los delitos.
El temor a dejar las viviendas solas o a no asegurar adecuadamente puertas y ventanas se ha extendido entre algunas familias, que dicen sentirse cada vez más inseguras.
“Yo no sé cuántas veces reviso las puertas y ventanas de la casa, porque ya no estás seguro ni dentro de ella. No es fácil que un delincuente te robe lo que has adquirido con tanto sacrificio”, comentó Alida Torres Veloso, residente en el reparto Jesús María.
Ante esta situación, los residentes exigen mayor presencia policial, patrullaje nocturno y respuestas efectivas a las denuncias. También piden que se investiguen los casos y que se informe a la población sobre las medidas adoptadas.
“La policía está de brazos cruzados. Ya muchos los robos en las casas y no cogen a nadie; lo de ellos es cobrar multas y nada más. Deben ponerse para atrapar a estos delincuentes”, comentó Felipe Linares Figueredo, vecino del reparto Toyo.
La impunidad y el incremento de este delito en la villa del Yayabo se han convertido en otro problema para la población local, que ya carga bastantes preocupaciones por las carencias y limitaciones con que vive cada día.
Publicado originalmente en la edición 236 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, El Espirituano.