Santa Clara, Cuba, (ICLEP). La falta de transporte público en el poblado de Esperanza ha dificultado el traslado de sus residentes hacia Santa Clara, obligándolos a depender de vehículos privados cuyos precios, según vecinos, resultan inaccesibles para muchas familias.
Mario Prieto Pérez, residente de la localidad, informó al ICLEP que la situación se ha agravado durante las últimas semanas y afecta especialmente a las personas que necesitan trasladarse a la ciudad para recibir atención médica.
“Dependemos completamente del transporte privado para cualquier gestión en la ciudad. Los precios son muy altos y eso impide que muchas personas de bajos recursos puedan asistir a sus turnos médicos en los hospitales santaclareños”, denunció Prieto Pérez.
El vecino señaló que el costo de un viaje en un vehículo particular puede resultar prohibitivo para pacientes y otras personas que necesitan trasladarse a Santa Clara, lo que limita sus posibilidades de acceder a servicios esenciales.
Orlando Vargas Quintana, funcionario del gobierno en el poblado de Esperanza, explicó al autor de esta nota que la crisis del transporte se debe a la falta de combustible.
“Los dos ómnibus que prestaban servicio a nuestro poblado están fuera de circulación desde hace más de dos meses por la falta de diésel en la Empresa de Ómnibus Urbanos”, señaló.
Esta carencia de transporte se enmarca en una crisis más amplia que afecta a la provincia de Villa Clara y a todo el país, donde la escasez de combustible ha obligado a reducir las frecuencias de rutas provinciales y nacionales. Recientemente, en Santa Clara se pusieron en circulación cinco nuevos microbuses para aliviar la situación en la zona urbana, pero estos esfuerzos no han llegado a comunidades periféricas como Esperanza.
Publicado originalmente en la edición 152 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, Páginas Villareñas.