Sancti Spíritus, Cuba, (ICLEP). Estadios sin alumbrado, gimnasios con techos en riesgo de colapso, canchas cubiertas por maleza de más de un metro y baños sin servicio de agua potable resumen el estado de abandono institucional que sufren las principales instalaciones deportivas de la capital espirituana, situación que afecta tanto a la población como a la formación de atletas de rendimiento.

Entre estas instalaciones del territorio se encuentra el estadio José Antonio Huelga, con un marcado deterioro en su infraestructura: gradas oxidadas, sistema de iluminación inservible, terreno sin mantenimiento sistemático y severas filtraciones en las áreas de los dugouts. La instalación actualmente solo entra en funcionamiento durante el calendario de la Serie Nacional de Béisbol.

La Sala Yara, histórico centro de entrenamiento para disciplinas como boxeo, kárate y baloncesto, permanece también en desuso, con el tabloncillo levantado, severas goteras y sus servicios sanitarios clausurados. Asimismo, las canchas comunitarias de las zonas de Parque, Kilo-12, Los Olivos y Colón se encuentran cerradas con candado y convertidas en microvertederos, aunque la justificación oficial sostiene que están reservadas para el «alto rendimiento».

«No hay un lugar en esta ciudad que esté listo para que uno pueda practicar deportes. El área deportiva que no está cerrada tiene equipos rotos y no te queda más opción que ir a los gimnasios particulares y pagar», aseguró Orelvis Figurero Cuba, residente en la calle Mella.

La crisis alcanza además a la Escuela de Iniciación Deportiva (EIDE) Lino Salabarría Laza. Entrenadores del centro denuncian la falta de mantenimiento, la carencia de colchones e implementos deportivos y el desabastecimiento de pintura desde hace más de tres años, escenario que ha obligado a los jóvenes atletas a entrenar con medios de preparación rústicos confeccionados por ellos mismos.

Osbel Carmona, estudiante de este centro deportivo de alto rendimiento, comentó que llevan varios meses sin poder cumplir el programa de entrenamiento de judo, por la falta de colchones.

Ante esta situación, fuentes vinculadas a la gestión deportiva atribuyen la parálisis a la falta de presupuesto y combustible para mantenimiento básico, mientras que directivos del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER) en la provincia justifican que los recursos limitados se priorizan para compromisos competitivos específicos, aunque reconocen la gravedad de la situación.

Publicado originalmente en la edición 233 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, El Espirituano.