Sancti Spíritus, Cuba, (ICLEP). La severa escasez de medicamentos e insumos médicos en el Hospital Pediátrico Provincial José Martí obliga al personal sanitario a reorganizar los servicios de atención médica y a depender de donaciones externas y gestiones de las familias para mantener el funcionamiento hospitalario.
La falta de insumos críticos —como antibióticos, analgésicos, sueros, jeringuillas, guantes, equipos de aerosol, hilos de sutura y material de curación— dificulta la aplicación de los protocolos de rutina. Por ello, los equipos médicos priorizan la atención de urgencia, mientras la comunidad busca alternativas para suplir los déficits.
«Nos hemos visto en la necesidad de reestructurar turnos, reagrupar servicios y priorizar estrictamente los casos graves o de urgencia vital para optimizar lo poco que entra», explicó un especialista del centro bajo condición de anonimato.
"Muchas veces tenemos la indicación precisa para un tratamiento, pero no contamos con la jeringuilla adecuada, el suero o el antibiótico específico, por lo que debemos recurrir a alternativas terapéuticas o pedirle a los familiares que traten de conseguir el insumo por su cuenta", comentó Iselys Ramos Jimenes, médico pediatra.
"Cuando mi hijo necesitó suero y antibióticos, el personal nos explicó con total claridad la situación: no había disponibilidad en el almacén", relató Elisabet Valdivia Díaz, madre de un menor ingresado por una infección respiratoria.
"Muchos padres nos ayudamos entre nosotros dentro de la misma sala. Si a alguien le sobra una jeringuilla o un rollo de esparadrapo de una donación, lo comparte con el de la cama de al lado. Es la única forma de salir adelante mientras los médicos hacen lo imposible con lo que tienen a mano", confesó Belkis Rabi Estevez, madre de un niño ingresado en este centro médico.
Las consecuencias de estas carencias vienen afectando a este hospital desde hace dos años, enfrentando en los últimos meses el dengue y la bronquiolitis, enfermedades que llenaron las salas de terapia intensiva, con muy poca disponibilidad de antibióticos.
Publicado originalmente en la edición 233 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, El Espirituano.