Sancti Spíritus, Cuba, (ICLEP). La mala calidad del agua, la rotura de turbinas de bombeo en varias zonas de la ciudad y la interrupción continua del suministro, por la falta de electricidad, afectan a la población espirituana, quien exige a la Empresa Municipal de Acueductos y Alcantarillados una urgente solución en las afectaciones a tan necesario servicio.
Desde hace varias semanas, el agua que se bombea al sector residencial llega en horas de la noche y la madrugada y, cuando esto sucede, viene contaminada con tierra, saliendo por los grifos una mezcla de color chocolate que resulta imposible de consumir.
"El agua que está llegando a las viviendas no hay quien se la pueda tomar. Es una mezcla de fango y churre que nadie puede utilizar, a tal punto que los fregaderos y los baños se pintan de negro con ella. Hace falta que Acueducto resuelva este problema", comentó Mercedes Ramos Pérez, residente en la calle Honorato del Castillo.
De igual manera, la rotura de varias turbinas que abastecen los tanques de los edificios multifamiliares de Olivos I, Olivos II y el reparto 26 de Julio constituye otra problemática que afecta a los habitantes de estas comunidades, para quienes el servicio de agua resulta aún más complicado.
"Llevamos varios días sin agua porque se rompió la turbina y no acaban de arreglarla. Tenemos que buscar el agua en los edificios cercanos para nuestras necesidades. La Empresa de Acueductos dice que no tiene piezas para esto", comentó Idalberto Miranda Ruiz, vecino del edificio 19 de Olivos I.
Como una forma de evadir su responsabilidad, las Empresas de Acueducto y Vivienda Municipal piden a los residentes de estos edificios multifamiliares, afectados por la rotura de las turbinas, hacer un fondo o cuenta en el banco para pagar estos arreglos.
"La bomba del edificio se rompió y la solución que nos dio Acueductos y la Vivienda es hacer un fondo en dinero entre todos los vecinos, para cuando ocurra esto poder pagar los arreglos. Esto es ya el colmo de la incompetencia", comentó Tania García Díaz, residente en el edificio 19.
Publicado originalmente en la edición 228 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, El Espirituano.