La Habana, Cuba, (ICLEP). La crisis financiera que atraviesa el sistema bancario cubano ha alcanzado un punto crítico. Incluso los pensionados enfrentan serias dificultades para cobrar sus chequeras en la sucursal del Banco Metropolitano ubicada en la calle Galiano, entre San José y Zanja, en el municipio Centro Habana.
En todas las sucursales, los cajeros automáticos permanecen apagados o fuera de servicio debido a la falta de efectivo disponible.
Felicia Esquivel Marrero, quien afirmó trabajar para el Gobierno, explicó que llevaba cuatro horas de pie en la fila para cobrar su salario. "Mi pago básico es de 2 500 CUP; cuando entré al banco, la cajera me aclaró que solo podía entregarme 2 000 CUP. Al preguntarle cómo haría para cobrar el resto de mi salario, me respondió que debía regresar otro día, ya que hoy quedó registrada una sola extracción en el sistema", relató. "¡El salario que me pagan no me alcanza ni para malvivir!", añadió.
Por su parte, Ignacio Godínez Echemendía expresó con tono de indignación que "lo mejor es que esto se caiga", al describir la larga espera para cobrar. "Estoy desde las 3:00 a. m. en la cola y todavía no he podido cobrar. Es una agonía lo que estamos viviendo: sin agua, más de 24 horas sin corriente, sin alimentos y sin medicamentos", afirmó.
La situación del país golpea con mayor fuerza a los jubilados, quienes dependen de sus pensiones para sobrevivir en medio de la inflación y la escasez de alimentos.
La falta de liquidez monetaria, la devaluación del peso cubano y la desconfianza en el sistema bancario, entre otras múltiples problemáticas de carácter bancario y financiero, han generado un colapso que afecta las operaciones más básicas. La imposibilidad de retirar fondos no solo limita el acceso a los ahorros, sino que también vulnera derechos elementales de los ciudadanos.
Publicado originalmente en la edición 279 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, Amanecer Habanero.