La Habana, Cuba, (ICLEP). Un cortocircuito provocado por las intensas lluvias encendió las alarmas entre los residentes del edificio ubicado en calle Amistad, entre Barcelona y San José, número 363, en Centro Habana. El incidente, ocurrido el pasado 8 de junio, tuvo como detonante el cableado eléctrico expuesto que presenta el inmueble.

Un día después, la caja de fusibles del mismo circuito de la cuadra, situada en la esquina de Amistad y Barcelona, sufrió un segundo cortocircuito que provocó chispazos de forma intermitente durante cuatro días consecutivos. La situación se prolongó hasta la intervención de las autoridades, cuando el peligro había permanecido activo por casi una semana.

Vecinos del edificio manifestaron su preocupación ante la reiteración de los fallos eléctricos, agravados por las precipitaciones propias de la temporada. La sucesión de incidentes en apenas 24 horas evidencia el avanzado deterioro de una infraestructura que, según los residentes, no recibe atención oportuna por parte de los organismos responsables.

Una de las residentes de un piso intermedio, que mostró el cableado a nuestro equipo de Amanecer Habanero, manifestó que, entre el peligro de derrumbe y el peligro del cableado, no tendrían por dónde escapar del inmueble si ocurre algún siniestro.

La tardía respuesta de las autoridades ante una instalación que permaneció chispeando durante días expone la vulnerabilidad del sistema eléctrico y el riesgo latente que enfrentan los habitantes ante nuevas lluvias.

Publicado originalmente en la edición 280 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, Amanecer Habanero