Santa Clara, Cuba, (ICLEP). La escasez de efectivo en Santa Clara se ha convertido en un problema cotidiano para la población. Las largas colas frente a las sucursales bancarias, especialmente en las inmediaciones del parque Vidal, reflejan las dificultades que enfrentan los ciudadanos para acceder a su dinero.
Freddy León López, residente del reparto Pastorita, denunció la situación durante un intercambio con nuestra redacción.
"Es una falta de respeto. Solo he logrado extraer 1 500 pesos de mi salario. Esa cantidad no me alcanza para nada. Con la inflación que tenemos, pagar la comida y los servicios básicos con eso es casi imposible", afirmó.
El testimonio de León López refleja el malestar de numerosos ciudadanos que, además de enfrentar la pérdida del poder adquisitivo de sus ingresos, denuncian las limitaciones para retirar efectivo. Según explicó, los cajeros automáticos permanecen la mayor parte del tiempo sin dinero, el sistema bancario presenta interrupciones y, cuando se habilita efectivo, este se agota en pocos minutos.
Las autoridades bancarias reconocen la gravedad de la situación, aunque la atribuyen a factores externos. Dianelis Conde Pérez, trabajadora de la sucursal del Banco Popular de Ahorro (BPA) ubicada en la calle Cuba, confirmó a nuestra redacción la compleja situación que enfrenta la entidad.
"Las cantidades de efectivo que recibimos para colocar en los cajeros automáticos son insuficientes. Lamentablemente, con lo que nos llega, solo podemos garantizar un pequeño porcentaje de la demanda", admitió.
Esta declaración coincide con la postura oficial de la entidad, que ha establecido topes variables para los retiros. Una directiva del Banco de Crédito y Comercio (Bandec) en Villa Clara explicó que la disponibilidad de efectivo no es homogénea y que cada día se determina un límite según la liquidez del momento. La falta de dinero en efectivo se ha vuelto tan crítica que incluso se ha documentado la existencia de un mercado negro de turnos y la preferencia por billetes de alta denominación entre los propios trabajadores bancarios.
Publicado originalmente en la edición 148 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, Páginas Villareñas.