Sancti Spíritus, Cuba, (ICLEP). Más de 142 692 habitantes del municipio de Sancti Spíritus se encuentran afectados por las continuas interrupciones en el servicio de distribución de agua y por la mala calidad del suministro, como consecuencia de las afectaciones en el servicio eléctrico.
A las difíciles condiciones de vida que enfrenta la población se suma, desde hace varios días, el deterioro del servicio de abasto de agua. La falta de fluido eléctrico durante más de 60 horas impide el funcionamiento de las estaciones de bombeo del Acueducto, por lo que los habitantes apenas reciben el servicio durante las pocas horas en que hay electricidad, sin que el suministro sobrepase, en la mayoría de los casos, las tres horas.
A esta situación se añade la mala calidad del agua que llega a los hogares, la cual, según denuncian los afectados, contiene tierra, guajacones y otras partículas, lo que la hace no apta para el consumo.
"Ya no es solo la falta de corriente y alimentos, ahora es también la falta de agua; estamos viviendo como si estuviéramos dentro de un campo de concentración nazi, nos están matando todos los días y no quieren que esto mejore", aseguró Ismael Tapanes Oria, residente en la calle Frank País.
"El agua que llega a mi casa es puro fango y llena de renacuajos, que no hay quien se la tome, por eso hay tantos casos de enfermedades gastrointestinales en la ciudad", aseguró Ramona Gil Conde, vecina de la calle Garaita.
Como una posible solución a este déficit en la distribución de agua, las autoridades locales del gobierno han dado a conocer una estrategia que prioriza el suministro a hospitales, hogares de ancianos y círculos infantiles y abastecer con carros pipas a las comunidades, medida insuficiente si se tiene en cuenta, según datos oficiales, que en toda la provincia existen apenas diez carros pipas y con muy poco combustible.
"Es imposible que con apenas un par de carros pipas, que es lo que tiene Acueducto, se pueda resolver el problema del agua de toda una ciudad. Es algo difícil de resolver por esa vía", confesó Valentín Hernández Ponce, residente en la calle Onza.
En la capital espirituana la complejidad de esta situación se hace notar, principalmente en comunidades urbanas de Jesús María, Olivos, Camino de la Habana, El Aeropuerto, 26 de Julio y Colón.
Publicado originalmente en la edición 229 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, El Espirituano.