Sancti Spíritus, Cuba, (ICLEP). La apertura de nuevos mercados agroindustriales en la capital provincial, como el mayorista Abasto.cu, y el de la Empresa Cárnica, ambos con precios elevados, así como la reconversión del mercado Ideal La Casiguaya al sector privado, han generado un amplio rechazo entre los espirituanos, quienes denuncian que estas medidas profundizan la brecha entre la oferta estatal y el poder adquisitivo del salario en pesos cubanos.

La mayor indignación la ha provocado el estreno del primer mercado mayorista Abasto.cu de la provincia, operado por una empresa privada. Este establecimiento exige un gasto mínimo de 200 dólares estadounidenses (USD) o 24.000 pesos cubanos (CUP) por compra. Para la mayoría de las familias trabajadoras, esa cifra equivale a más de siete salarios mínimos mensuales, lo que convierte el lugar en un espacio exclusivo para mipymes, o personas con acceso a divisas extranjeras desde el exterior.

“Cada cosa que hacen no beneficia al pueblo. Ninguna persona que viva de un salario podrá comprar en ese mercado, pues son 200 dólares para poder hacer una compra. Ya eso es una vergüenza y un abuso de este gobierno”, aseguró Osiris Legón Oria, residente en la calle Maceo.

Otro de los mercados creados recientemente es el de la Empresa Cárnica, que también ha recibido críticas de la población. Los abusivos precios de los subproductos cárnicos de baja calidad, que allí se venden, resultan prohibitivos para el bolsillo del ciudadano promedio, en un contexto marcado por la escasez crónica de alimentos.

“Abrieron el mercado para vender productos cárnicos y solo venden rabo, cachazuela o rodilla y alguna que otra vez hígado, pero nada de carne y a precios muy altos”, aseguró Heriberto Orellana Benítez, residente en la calle República.

Como agravante el Mercado Ideal La Casiguaya cambió su modelo de gestión para aliarse con la iniciativa privada a través de dos mipymes locales. Lejos de aliviar el desabastecimiento, la medida ha generado desconfianza entre los espirituanos, quienes denuncian que esta alianza comercial ha elevado los precios y los mantiene fuera del alcance de los salarios estatales en moneda nacional.

“La Casiguaya, que era uno de los pocos mercados estatales que quedaban vendiendo alimentos a precios asequibles, ahora la cogieron dos mipymes y lo que venden está demasiado caro. Cada vez que abren un mercado no es para que mejoremos, sino para asfixiarnos”, expresó Danilo Correa Méndez, residente en la calle Bayamo.

Trabajadores del territorio cuestionan que el gobierno local priorice la apertura de redes comerciales enfocadas en la captación de divisas o en alianzas mercantiles que encarecen la canasta básica, en lugar de reactivar la distribución normada o garantizar productos esenciales a precios razonables para la población.

Publicado originalmente en la edición 236 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, El Espirituano.