Sancti Spíritus, Cuba, (ICLEP). La falta de servicio eléctrico durante más de treinta horas diarias mantiene sin telefonía ni acceso a internet a gran parte de la población espirituana, que exige a las autoridades gubernamentales una solución urgente para un servicio considerado esencial.
Durante buena parte del día y la noche no existe conectividad, tanto en la telefonía fija como en la móvil. Cuando se restablece el servicio eléctrico, generalmente por períodos de apenas dos horas, la conexión resulta muy inestable y en numerosas zonas de la ciudad es imposible acceder incluso a la red 3G. Esta situación provoca que la población permanezca la mayor parte del tiempo prácticamente incomunicada, en las denominadas zonas de silencio.
"No hay comunicación ni de día ni de noche, porque los apagones son muy largos. Cuando regresa la corriente y uno intenta conectarse, tiene que esperar bastante para lograr señal, y apenas son dos horas con electricidad. En cuanto vuelve a irse, regresamos a la misma situación", aseguró Denis Cartaya Urías, residente en la calle Mella.
Evelyn Calero Trujillo, trabajadora de ETECSA, confesó al medio que cuando se interrumpe el servicio eléctrico las conexiones también se caen, y que las plantas de respaldo con las que cuenta la empresa resultan insuficientes para mantener la conectividad durante las prolongadas horas de apagón.
"ETECSA te cobra caro y te roba los saldos de las recargas, pero el servicio que brinda es pésimo. La mayor parte del tiempo no hay conexión debido a tantos apagones. Llevo casi un mes sin poder conversar con mi mamá, que vive en Placetas, porque cuando hay corriente aquí no la hay allá, y no podemos comunicarnos, ni siquiera por teléfono fijo", confesó Arletys Ramírez Cancio, residente en la calle Céspedes.
En algunas zonas de la ciudad se colocaron paneles solares para garantizar la estabilidad de la telefonía fija y con estos funcionaban los servicios de nauta hogar, pero como resultado de las restricciones que el régimen mantiene por estos días y el temor a las redes sociales, estos paneles también dejaron de funcionar, anulando cualquier alternativa de comunicación para los espirituanos.
Situación aún más crítica presentan las comunidades rurales de la provincia, donde la comunicación es hoy totalmente nula.
Publicado originalmente en la edición 227 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, El Espirituano.