Santa Clara, Cuba, (ICLEP). Más de 1800 residentes del barrio El Gigante sufren desde hace semanas por el crítico desabastecimiento de agua potable, una situación que ha encendido las alarmas entre los vecinos, quienes denuncian la falta de soluciones efectivas por parte de las autoridades locales.
El servicio, que antes llegaba con cierta intermitencia, ahora se ha reducido a apenas un par de horas al mes, obligando a las familias a almacenar líquido en cualquier recipiente disponible y a depender de camiones cisterna que, según los residentes, resultan insuficientes para cubrir la demanda básica.
"Es inhumano. El gobierno no garantiza los servicios básicos del pueblo. Muchas personas, especialmente ancianos y niños, sufren por la falta de agua. No podemos cocinar ni asearnos con dignidad", expresó ante el ICLEP Isidro Romero Méndez, vecino del reparto.
El señor Romero Méndez asegura que lleva meses reclamando y que solo recibe promesas. "Esto no es un problema de hoy, es la falta de previsión de quienes nos gobiernan", sentenció el ciudadano.
Un funcionario de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado identificado como Jorge Luis Pérez Aguirre, ofreció una explicación al autor de esta nota.
"El principal obstáculo es el recrudecimiento del bloqueo norteamericano. Esta política genocida nos impide adquirir en el mercado internacional las bombas de alta presión y las tuberías de acero que se necesitan con urgencia para reparar el acueducto. No existen recursos financieros para comprar estos componentes", aseguró el funcionario.
Pérez añadió que, a pesar de las limitaciones, se mantienen las labores de mantenimiento con los recursos disponibles, aunque reiteró que mientras persista la hostilidad económica de Estados Unidos, será extremadamente difícil resolver el problema de manera definitiva.
Publicado originalmente en la edición 148 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, Páginas Villareñas.