Sancti Spíritus, Cuba, (ICLEP). Se registra en la capital provincial un incremento de los casos de enfermedades gastrointestinales y diarreicas agudas, como resultado de la falta de higiene comunitaria y la mala calidad del agua para el consumo.

Según refieren médicos del cuerpo de guardia del Hospital Provincial Camilo Cienfuegos, a esta área de salud arriban diariamente más de 10 casos de pacientes afectados por estas enfermedades. El cuadro clínico incluye diarreas, vómitos, dolor abdominal, fiebre y deshidratación, afectando en especial a niños, ancianos y pacientes vulnerables.

«En esta semana hemos atendido a más de 30 casos con síntomas de enfermedades diarreicas. Este brote ha ido en aumento y las causas son principalmente el consumo de agua en mal estado, como la que hoy está bombeando el acueducto municipal. La mayoría de las personas afectadas son de la zona norte y centro de la ciudad y de los repartos Los Olivos y Kilo 12», aseguró Félix Balmaseda Roque, médico del hospital provincial.

Las autoridades de salud mantienen bajo vigilancia sanitaria la dispersión de los casos en los centros de atención primaria y en el hospital provincial.

Especialistas de higiene y personal médico señalan que el origen de estas enfermedades está directamente vinculado a la pésima calidad del agua de consumo que recibe la población, cargada de impurezas y tierra; a la acumulación de basura, que produce plagas de cucarachas; y a las elevadas temperaturas, que, unidas a la falta de refrigeración de los alimentos, favorecen su descomposición.

"Mientras no se mejore la calidad del agua que consume la población y se eliminen los basureros existentes en la ciudad, foco de plagas, no se podrán eliminar estas enfermedades, porque estas son sus causas", aseguró Daniel Toriondo Rodriguez, especialista de Higiene del municipio.

La falta de medicamentos para tratar estas enfermedades es otro problema sin solución. La dirección de Salud en el territorio solo se limita a orientar a la población a consumir líquidos y sales de rehidratación oral y acudir al consultorio del médico de la familia o policlínico más cercano para evitar complicaciones por deshidratación.

Publicado originalmente en la edición 233 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, El Espirituano.