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Cubano baleado por la policía el 11 de julio de 2021 busca justicia

Osiris José Puerto Terry. (Twitter - Justicia11)

Por ICLEP

Jan 30, 2023 | 3:38 PM


La Habana, Cuba - El cubano Osiris José Puerto Terry, baleado durante las manifestaciones antigubernamentales del 11 de julio de 2021 (11J) en Cuba, busca justicia a pesar de vivir bajo el acoso de la policía política.

Puerto Terry, quien hasta el momento se encontraba sin ofrecer declaraciones por temor a represalias, contó a Diario Las Américas y contó que recibió dos disparos de arma de fuego en la pierna y en la espalda, por lo que reclama una indemnización monetaria; sin embargo, la Fiscalía alega que no puede localizar al oficial que le abaleó.

El cubano de 49 años, herido durante las manifestaciones del 11J en la esquina de Toyo, en el municipio Diez de Octubre, relató al medio que el día de las protestas salió a vender bocaditos de helado con su bicicleta y una nevera artesanal.

“Cuando terminé de trabajar, sobre las cuatro y media de la tarde, me senté con unos vecinos que viven en Calzada de Diez de Octubre número 461 entre Pamplona y San Nicolás a tomarme unos tragos de ron”, refirió.

“Ya para esa hora en la Calzada y sus alrededores, una multitud de gente protestaba contra el gobierno. Al poco rato llegó una caravana de camiones de la policía antimotines y (…) nos ordenan que entráramos en un pasillo”, agregó el cubano.

Según Puerto Terry, en ese momento ya se producían enfrentamientos entre los manifestantes y la policía. “Aquello era un campo de batalla. Volaban las piedras de un lado a otro. Eso duró unos treinta o cuarenta minutos”, describió.

El cuentapropista residente en la barriada de Santo Suárez, relató que alrededor de las cinco de la tarde decide regresar a su casa, a pocas cuadras de donde estaba compartiendo con sus amigos, a pesar de que la calle se encontraba llena de piedras y latones de basura virados boca abajo.

“Al llegar a la esquina de Santa Emilia y Diez de Octubre, veo un grupo de manifestantes, cruzo a la acera de enfrente para, bordeando los portales, dirigirme a mi domicilio”.

“Cuando voy a cruzar la calle viene un grupo de policías que estaban disparando con armas de fuego a la población. Cuando un oficial hace el primer disparo, me escondo detrás de una columna en la cual el disparo rebota. Un vecino me abre la puerta del edificio donde intentaba buscar refugio. Cuando voy a entrar, el policía hace un segundo disparo que me impacta en el pie derecho, arriba de la tibia, casi llegando a la rótula de la rodilla. Me caigo en el piso, no puedo pararme, y el oficial realiza un tercer disparo que me da en la espalda. Comienzo a pedir auxilio, una vecina del edifico sale y grita: ‘Es Osiris el que está tirado allí’. Entonces, bajo la balacera, dos hombres me socorren, me dan los primeros auxilios y me llevan para adentro del edificio”, reveló Puerto Terry a Diario Las Américas.

Un vecino lo montó en un carro y lo llevó para el Hospital Universitario Calixto García; antes de entrar, los policías que estaban allí lo golpearon y cuando llegan los médicos y cirujanos del grupo número cuatro que ese 11 de julio estaba de guardia, les preguntan: ¿Van a salvar al contrarrevolucionario ese?

En el centro sanitario, Osiris fue operado de urgencia e hizo un neumotórax que le afectó la respiración; a pesar de que el proyectil de la pierna derecha entró y salió, el de la espalda no lo pudieron extraer y todavía lo tiene alojado en la costilla derecha.

“Desde un primer momento hice la denuncia y entregué tres documentos, a la policía, Fiscalía y Consejo de Estado, exigiéndoles que reconocieran la responsabilidad civil por todos los daños que me ocasionaron. Estando aún convaleciente tuve que ir cuatro veces a 100 y Aldabó y a la Fiscalía Militar”, apuntó.

Puerto Terry contrató un abogado para que lo representara en el proceso. Finalmente, la Fiscalía le entregó un documento donde manifestaba que los dos suboficiales que lo hirieron estaban haciendo su trabajo; sin embargo, él asegura que no fueron ellos.

“A mí me disparó un capitán de la policía especializada. En la respuesta que da la Fiscalía, cinco meses después del suceso, ponen delitos de lesiones. Yo no estoy de acuerdo: tres disparos de arma fuego no son lesiones, es un (intento de) asesinato”, aseguró Osiris.

El lesionado lleva 18 meses de peritaje médico, por lo que reclama una indemnización monetaria debido a los gastos ocasionados y el tiempo transcurrido. “Pero todo es ‘peloteo’ y ‘muela’. La Fiscalía argumenta que ellos no pueden localizar al oficial que me disparó”.

Precisamente, el reclamo de Osiris para que se haga justicia ha traído como consecuencia el acoso de la policía política hacia él. Según reveló, desde hace un año y medio debe ir semanalmente con su esposa a la unidad policial de Aguilera a firmar un acta de compromiso de que no se meterá en política. Además, en las fechas que la Seguridad del Estado determine, tiene que estar tres o cuatro días sin salir de la casa.

Luego de los sucesos del 11J, el régimen reconoció una sola víctima mortal, a Diuvis Laurencio Tejeda, un cubano de 36 años quien residía en el barrio La Güinera y que falleció de un disparo del subteniente de la Policía Yoennis Pelegrín Hernández.

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