Sancti Spíritus, Cuba, (ICLEP). La población del municipio de Jatibonico exige a las autoridades del gobierno municipal la reparación urgente de las calles de la ciudad, debido al peligro que representa su crítico estado de conservación para quienes transitan por ellas.
Más del 50 por ciento de las calles y puentes peatonales del municipio se encuentran en pésimas condiciones. Muchas vías carecen de pavimento y están llenas de peligrosos huecos que dificultan el tránsito. Entre las más afectadas se encuentran las calles de los repartos Las Charcas, Palmarito, El Refugio y El Seis. En esta última comunidad también presenta un grave deterioro el puente conocido como Cheo Puya, por donde resulta casi imposible circular en automóvil.
El deterioro de estas vías comenzó cuando se iniciaron los trabajos para instalar las tuberías del acueducto municipal, una obra que aún permanece inconclusa y cuyo resultado más visible ha sido la destrucción de calles que, según los vecinos, fueron en otro tiempo motivo de orgullo para los jatiboniquenses.
"Resulta casi imposible transitar por las calles de este pueblo porque están desbaratadas y cada día están peores; en El Seis ya lo que hay son terraplenes y eso no le importa a nadie. Dentro de cinco años más, si no las arreglan, serán caminos reales", aseguró Víctor Camilo Fumero Peraza, residente en el reparto Las Charcas.
"Da pena cómo está el puente de Cheo Puya; resulta casi imposible pasar por él. El otro día una motorina casi se vira al cruzarlo y varios vecinos tuvieron que ayudarle. No sé cómo al gobierno no le da pena esto, sobre todo cuando su sede está a menos de trescientos metros de este lugar. Debieran invertir un poco de recursos en la reparación de las calles", comentó Loreto Hernández Toledo, residente en El Seis.
Odalis Cardoso, delegada de la circunscripción # 54 de El Seis aseguró que hace más de dos años que la población de esta comunidad viene exigiendo al gobierno local la reparación de las calles de esta zona, pero la respuesta es siempre la misma: no hay recursos ni presupuesto para ello.
Publicado originalmente en la edición 229 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, El Espirituano.