Sancti Spíritus, Cuba, (ICLEP). La falta de medicamentos en las redes de farmacias de la provincia continúa siendo un problema sin resolver por parte del Ministerio de Salud Pública, obligando a la población a adquirir los fármacos necesarios en el mercado informal, único espacio donde existen, pero a precios cada día más altos.

Este desabastecimiento se viene produciendo desde hace más de un año, pero se ha agravado en los últimos meses, lo que hace que estos dispensarios de salud permanezcan la mayor parte del tiempo cerrados o vendiendo otros productos a fin de garantizar el salario de sus trabajadores.

Medicamentos de consumo indispensable, como antibióticos, antihistamínicos y fármacos para el tratamiento de la hipertensión arterial, llevan más de cinco meses en falta, poniendo en riesgo la vida de los pacientes que dependen de ellos de forma permanente para controlar sus enfermedades, la mayoría de ellos personas de la tercera edad.

Estas carencias obligan a quienes los necesitan a adquirirlos en el mercado negro, donde los precios son desmedidamente elevados. Medicamentos para la hipertensión arterial, como el atenolol, el enalapril y la metformina, se comercializan en este mercado informal entre 360 y 450 pesos el blíster. Por su parte, antibióticos como la amoxicilina, la cefalexina y el sulfaprim cuestan entre 440 y 650 pesos por blíster, precios inalcanzables para el bolsillo de un pensionado.

"Ya este problema con la falta de medicamentos para la presión me tiene desquiciada; llevamos meses sin que lleguen a las farmacias y tenemos que comprarlos en la calle. Yo consumo como mínimo tres tirillas al mes, que me cuestan más de mil pesos, sin incluir los cien pesos que cobran por el domicilio", comentó Mireya Amparo Fernández, residente en la calle Agramonte.

En declaraciones al medio, Juana Muro Carballo, trabajadora de la Farmacia de El Aeropuerto, aseguró que la falta de medicamentos no es solo un problema que afecta a la población, sino a todos los trabajadores de farmacias, pues al permanecer interrumpidos la mayor parte del tiempo y con escasas ventas, disminuyen sus salarios.

Publicado originalmente en la edición 229 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, El Espirituano.