La Habana, Cuba, (ICLEP). El actual inicio de la temporada de lluvias y tormentas eléctricas en la capital ha provocado numerosos derrumbes parciales en los municipios Centro Habana y Habana Vieja, dejando a más habitantes en situación de vulnerabilidad.
No pocas fachadas han colapsado tras el efecto de las precipitaciones prolongadas, especialmente en las barriadas de Colón y San Leopoldo, en las transitadas calles de San Lázaro y Malecón.
Ana Benítez, vecina de la intersección de San Lázaro y Perseverancia, expresó a Amanecer Habanero su preocupación por la situación de abandono y la deficiente gestión del problema habitacional, lo que, según afirma, se traduce en silencio institucional para los pobladores que quedan en condición de calle y que, en muchos casos, prefieren esa situación antes que ser trasladados a albergues en La Lisa o el reparto Bahía.
El pasado 8 de junio, tras un evento sísmico y las lluvias posteriores ocurridas en horas de la tarde y perceptibles en varios municipios de la capital, cayeron escombros y se agravó la erosión en las paredes de varias viviendas.
Días después, los restos de derrumbes permanecen en las calles sin señalización ni advertencias visibles, lo que incrementa el riesgo para los transeúntes que a diario circulan bajo portales y balcones en avanzado estado de deterioro.
"Casi siempre es el propio pueblo quien busca alguna solución para recoger los escombros que bloquean la calle o que representan un peligro para el paso de los ancianos y las áreas de juego de los niños", agregó Benítez, quien además es madre soltera.
Este caso se suma a una larga lista de inmuebles declarados inhabitables que permanecen sin respuesta por parte de las autoridades locales y gubernamentales, una situación que, según residentes, refleja un deterioro estructural persistente en la ciudad.
Publicado originalmente en la edición 280 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, Amanecer Habanero.