La Habana, Cuba, (ICLEP). Urbano Fernández, un jubilado residente en Centro Habana, sobrevive solo con una pensión de 1 680 pesos mensuales y sin recibir apoyo institucional ni familiar, según relató a este medio.
Con 35 años de vida laboral, Fernández trabajó como jefe de producción en una fábrica de latas. Sin embargo, asegura que los ingresos que percibe actualmente resultan insuficientes para cubrir sus necesidades básicas. Cada día 25 recibe el pago de su jubilación, una suma que apenas le alcanza para alimentarse.
Para complementar sus escasos recursos, suele permanecer en las inmediaciones del restaurante Doña Alicia y de varios establecimientos comerciales ubicados en la esquina de Reina y Belascoaín, donde pide limosna para comprar algo de comida.
"Aunque sea un dulce porque me sale más barato", comentó al explicar cómo enfrenta las limitaciones económicas que padece. También afirmó que no recibe ningún tipo de ayuda estatal adicional pese a los años que dedicó al trabajo.
Parte fundamental de su sustento proviene de la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, situada en la calle Reina, entre Belascoaín y Gervasio. Allí recibe desayuno los martes y jueves, además de almuerzo los miércoles y viernes gracias a la labor de voluntarios que atienden a personas en situación de vulnerabilidad.
Fernández, quien profesa la fe Adventista del Séptimo Día, considera a la iglesia su principal refugio tanto espiritual como material. En ese espacio comparte con otros adultos mayores que atraviesan circunstancias similares y que dependen de la asistencia brindada por iniciativas religiosas y comunitarias.
Según explican colaboradores del templo, los recursos destinados a estas ayudas provienen fundamentalmente de donaciones y esfuerzos de autogestión, por lo que su alcance es limitado frente a la creciente demanda.
La situación de Urbano Fernández refleja una realidad que afecta a numerosos jubilados en Centro Habana. Muchos de ellos enfrentan dificultades para cubrir sus necesidades básicas con sus pensiones y carecen de posibilidades de reincorporarse al mercado laboral debido a su edad o a limitaciones físicas asociadas al envejecimiento.
Publicado originalmente en la edición 280 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, Amanecer Habanero.