Aylín Sardiña Fernández, activista cubana, fue citada e interrogada por la Seguridad del Estado el 28 de agosto en La Habana, tras varios días de hostigamiento contra su familia. El hostigamiento no se limitó a la afectada: en los días previos a la citación, su madre, su hermano y su padre fueron objeto de actos de acoso por parte de agentes estatales en el municipio Los Arabos, Matanzas, lo que amplió la presión hacia todo su núcleo familiar más cercano.
represión vicaria
Los padres de la activista Amelia Calzadilla fueron citados e interrogados el 14 de julio en la Cuarta Unidad de Policía de El Cerro, La Habana, bajo el concepto declarado de una «entrevista», sin que se les informara el motivo real de la convocatoria. Durante el interrogatorio, agentes estatales transmitieron a los padres un mensaje condicionando el eventual reingreso de Amelia Calzadilla a Cuba a la renuncia de su actividad política, lo que la activista denunció públicamente como un intento de chantaje ejercido a través de su familia.