La Habana, Cuba, (ICLEP) - Muere de hipoglicemia niña de 13 años que no había ingerido alimentos el día anterior ni la mañana siguiente para ir a clases, debido a la miseria de la familia y a la demora para ser atendida en el hospital pediátrico de Marianao.
Soraima García, niña fallecida, había llegado mal al hospital, pero todavía con vida después que de súbito sufriera un desmayo en la escuela.
En el cuerpo de guardia de urgencia un solo médico atendía a un niño en situación lamentable. La única enfermera disponible estaba con el médico.
Silvio, uno de los maestros que llegó con la niña al hospital, intentó por todos los medios que alguien brindara primeros auxilios a la estudiante. Finalmente, cuando el médico se presentó la niña estaba muerta.
“No teníamos que comer. Lo que dan en la tienda alcanza para la semana. Todavía Díaz-Canel dice en la ONU que a los cubanos se garantiza una canasta básica mensual”, dijo Noraima Huerta, madre de Soraima.
El hambre y la falta de atención médica cobran diariamente decenas de vidas en toda la isla. La mayoría de estas víctimas nunca saldrán a la luz pública.
Publicado originalmente en la edición 178 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, Amanecer Habanero.