La Habana, Cuba, (ICLEP). Un basurero desbordado en la esquina de Basarrate y San Miguel, en Centro Habana, permanece sin ser recogido desde hace más de un mes y ya alcanza dimensiones que, según los vecinos, amenazan con extenderse de un extremo al otro de la calle. La acumulación de desechos ha provocado una creciente proliferación de moscas y roedores, afectando tanto a los residentes como a los transeúntes que circulan por la zona.
Orlando Figueroa y su esposa, Dania Hernández, vecinos del lugar, reportaron la situación al equipo de Amanecer Habanero. De acuerdo con su testimonio, ambos han presentado denuncias formales ante la Empresa de Servicios Comunales y las autoridades de Salud Pública, sin recibir hasta el momento ninguna respuesta oficial.
La pareja asegura que el silencio de las instituciones se prolonga desde hace más de tres meses, período durante el cual el vertedero ha seguido creciendo sin que se haya realizado ninguna jornada de recogida.
Los residentes afirman que la proliferación de moscas y roedores ha comenzado a afectar la vida cotidiana en la cuadra. La acumulación prolongada de residuos orgánicos y otros desechos constituye, además, un riesgo sanitario, al favorecer la presencia de vectores transmisores de enfermedades.
El caso refleja una problemática recurrente en distintos puntos de Centro Habana, donde la falta de una recogida sistemática de residuos sólidos se combina con una respuesta lenta o inexistente de las autoridades ante las denuncias de la población. Mientras el basurero de Basarrate y San Miguel continúa creciendo, los vecinos aseguran no haber recibido información sobre cuándo podría realizarse una intervención.
Hasta el cierre de esta nota, ni la Empresa de Servicios Comunales ni las autoridades de Salud Pública habían explicado las causas de la demora en atender el reclamo de Orlando Figueroa, Dania Hernández y el resto de los residentes afectados. Tampoco habían informado una fecha para la recogida de los desechos ni la aplicación de medidas de saneamiento en el área.
Publicado originalmente en la edición 282 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, Amanecer Habanero.