La Habana, Cuba, (ICLEP). El deterioro del Palacio de Aldama, una de las joyas de la arquitectura neoclásica cubana ubicada en la intersección de las calles Amistad, Reina y Estrella, frente al Parque de la Fraternidad, mantiene en alerta a especialistas y vecinos ante el riesgo de un colapso parcial o total del inmueble, declarado Monumento Nacional en 1949.

La edificación arrastra décadas de abandono y daños estructurales, y su situación se agravó en 2026, cuando un grupo de personas sustrajo 92 vigas de cedro de la cubierta del edificio, presuntamente tras sobornar a un custodio nocturno.

La preocupación no se limita al inmueble. En su interior se conservan más de 60.000 volúmenes entre libros, periódicos, revistas, folletos y grabados de alto valor histórico, incluyendo colecciones de publicaciones como Bohemia, Carteles, Diario de la Marina y Prensa Libre. Historiadores advierten que la llegada de la temporada ciclónica incrementa el riesgo de que un derrumbe afecte de forma irreversible estos fondos documentales.

Trabajadores del Instituto de Historia de Cuba habían organizado anteriormente guardias nocturnas para proteger el perímetro ante la falta de vigilancia oficial. Sin embargo, según explicaron, esa iniciativa dejó de realizarse debido a las dificultades económicas, la crisis del transporte público y la imposibilidad del personal de mantener ese esfuerzo, por lo que el inmueble permanece actualmente sin protección permanente.

Vecinos consultados por Amanecer Habanero expresaron su preocupación por el estado del inmueble.

Naerobi comentó: "Ustedes ven cómo está esta edificación, toda destruida y abandonada. Este es el resultado de tantos años sin mantenimiento; todo está en ruinas."

Por su parte, Talia manifestó su temor ante un posible derrumbe. "Dios quiera que cuando se caiga no vaya pasando nadie por aquí. Si eso ocurre, seguro habrá víctimas."

Publicado originalmente en la edición 282 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, Amanecer Habanero