La Habana, Cuba , (ICLEP). La calle Monte, una emblemática calzada habanera que atraviesa varios barrios populares de la capital, presenta hoy un panorama crítico: edificios en ruinas, comercios deteriorados por el abandono estatal y una marcada falta de voluntad política para revertir la situación.

A ello se suman los constantes cortes de agua y electricidad que padecen diariamente sus residentes, agravando aún más la crisis en esta zona de La Habana. Aunque la calzada refleja cansancio y un evidente deterioro, también funciona como un escenario de supervivencia donde conviven pequeños negocios familiares, cafeterías, puestos de venta de alimentos y locales de ferretería, entre otras actividades económicas informales.

Lo que en otros tiempos fue una de las arterias comerciales más transitadas y prósperas de La Habana, hoy exhibe un panorama alarmante, marcado no solo por la contaminación ambiental, sino también por la creciente inseguridad pública. Secundina de la Caridad, jubilada, comenta a Amanecer Habanero: “Me deprime muchísimo ver lo que está pasando en esta parte de la ciudad. Esta calzada comercial fue próspera en su momento y despertó la admiración de muchas capitales de América Latina. Hoy las ruinas y la basura se la están tragando.

Nunca pensé ver la Casa Fraga, el Ten Cent de Monte, el Hotel Isla de Cuba y otras edificaciones en condiciones de pobreza extrema”.

Por su parte, Eugenio Mendoza, entrenador de alto rendimiento, relató al boletín: “Esta calzada es un lugar emblemático de La Habana que siempre aportó mucho a las distintas formas de actividad económica que han existido aquí. Sin embargo, nunca estuvo entre las prioridades del Plan Maestro de la Oficina del Historiador. La dejaron en el abandono”.

La calle Monte se ha convertido hoy en un escenario de deterioro constante, donde muchos habitantes esperan tiempos mejores que les permitan vivir con mayor dignidad.

Publicado originalmente en la edición 278 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, Amanecer Habanero