Dayron Martín Rodríguez, preso político condenado a 22 años de privación de libertad por el delito de «sedición» tras participar en las protestas del 11 de julio de 2021, fue sometido a un trato cruel, inhumano y degradante bajo custodia estatal en el Combinado del Este al negársele agua potable, medios de higiene y atención médica, según denunció su madre en un video difundido en redes sociales.