Dalvinder Singh Jagpal, preso extranjero de origen indio recluido en la prisión de máxima seguridad Combinado del Este, fue castigado con incomunicación total por denunciar la falta de atención médica en ese centro. El jefe del edificio 3 del penal le suspendió durante seis meses las llamadas telefónicas, las salidas de celda y las visitas, como represalia por sus reiterados reclamos.