Sancti Spíritus, Cuba, (ICLEP). La baja calidad y el escaso valor nutricional de las raciones de alimentos entregadas a adultos mayores en las 12 unidades del Sistema de Atención a la Familia (SAF) de la capital espirituana generan preocupación entre beneficiarios y familiares, quienes señalan que las comidas resultan insuficientes para cubrir sus necesidades alimentarias.
Las ofertas diarias en estos comedores comunitarios se limitan, según los testimonios recogidos, a preparaciones de bajo aporte proteico, con caldos y chícharos aguados, arroz de mala calidad y una presencia casi nula de cárnicos, viandas y vegetales frescos.
«Lo que nos entregan muchas veces ni se puede comer; son sopas de agua sin sabor y un arroz duro que no alimenta a nadie», afirmó Noel Camacho Cruz, jubilado asistido en el SAF de la calle Céspedes.
A pesar de estas condiciones, muchos de los adultos mayores asistidos dependen de este servicio debido a que sus pensiones no les permiten cubrir por sí mismos sus necesidades de alimentación.
Varios administradores de estos comedores atribuyen las deficiencias a las limitaciones en el suministro de productos básicos. Un directivo de la Empresa Municipal de Comercio y Gastronomía, bajo condición de anonimato, señaló que las asignaciones estatales son insuficientes e inestables.
«Trabajamos con lo que entra a los almacenes; hay días en que no tenemos aceite, sazones ni combustible suficiente para la cocción, y nos vemos obligados a simplificar los menús al mínimo para no cerrar el servicio», explicó.
Las limitaciones en la disponibilidad de alimentos también preocupan a familiares de adultos mayores con padecimientos crónicos, quienes aseguran que las raciones ofrecidas no siempre se ajustan a sus necesidades.
"Mi hermana es diabética y requiere una alimentación adecuada, pero lo que recibe en el SAF no cumple ninguna norma médica; tenemos que ayudarla a veces sin poder en la casa para que no se nos debilite más", explicó Julio Verdecia Puentes, familiar de una anciana beneficiaria del reparto Olivos.
Ante los reclamos de beneficiarios y familiares por la falta de calidad y variedad en los platos, los administradores de los SAF locales responden que "no hay recursos asignados para ofrecer una proteína diaria".
Publicado originalmente en la edición 234 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, El Espirituano.