Sancti Spíritus, Cuba, (ICLEP). El alza incontrolable de los precios de los alimentos básicos en la provincia ha generado alarma entre la población espirituana, para la cual alimentarse requiere hoy de gastos cada vez mayores que muchos no están en condiciones de asumir.

Este incremento obedece, principalmente, al cierre de la Zona Especial de Desarrollo Mariel, donde numerosas mipymes adquirían sus mercancías, así como al aumento del valor del dólar en el mercado informal, que actualmente asciende a 645 pesos cubanos.

Como resultado de la creciente inflación y la constante devaluación del peso cubano, los precios de los alimentos quedan sujetos a los caprichos de los comerciantes. Productos como la carne de cerdo se comercializan a 900 pesos la libra; los frijoles, a 380 pesos; el paquete de pollo, a 4.500 pesos; el cartón de huevos, a 3.500 pesos; la libra de azúcar, a 380 pesos; el pan, a 150 pesos; y el pomo de aceite, a 1.600 pesos.

"Ya no sé qué hacer para poder llevar alimentos a mi casa, usted se imagina que una libra de cerdo cueste ya 900 pesos y yo solo gano 4000 pesos mensuales y en mi casa para que alcance deben ser como mínimo tres libras. Esto está bien duro", comentó Ezequiel Fernández Toledo, residente en la calle Maceo.

En un intento de controlar los precios de la carne de cerdo, el gobierno estableció que a partir del 15 de junio en ningún punto se podrá vender carne de cerdo, ya que los productores solo podrán vender sus animales al estado, algo imposible de controlar y que sin dudas seguirá dominado por los particulares.

"Ninguna medida oficial, ni control de inspectores va a frenar el alza de los precios y menos ahora que con el precio del dólar y la carencia de mercancías tendrá como tendencia aumentar más. Es un problema económico, no de control. El mundo comercial funciona bajo la ley de oferta y demanda y es en este escenario donde surge el precio", aseguró José Gorrín Madruga, economista retirado.

Publicado originalmente en la edición 227 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, El Espirituano.