La represión en Cuba marca récord histórico en julio de 2026 — ICLEP Julio 2026
La represión en Cuba marca récord histórico en julio de 2026
Hostigamiento sostenido, la cárcel como principal escenario y extensión nacional de la represión: 272 violaciones registradas
Informe mensual · Julio 2026
272
+51.1% vs. jun. 2026
Total de
agresiones
227
83.5% del total
Libertad de
expresión
45
16.5% del total
Libertad de
prensa
+47.8%
+88 casos
Variación
interanual

Hallazgos clave del mes

El Observatorio documentó 272 violaciones, el mayor volumen del año. El hostigamiento psicológico se dispara a 120 hechos (44.1%) y el preso político vuelve al primer puesto del perfil de víctimas. Todas las provincias del país reportaron al menos una violación documentada.

Indicador dominante

Ataques y agresiones psicológicas — 120 casos (44.1%)

Mayor crecimiento intermensual

Hostigamiento psicológico
+106.9% vs. junio 2026

Territorio con más represión

La Habana — 148 casos
(54.4% del total)

Principal perpetrador

Seguridad del Estado —
96 hechos (50.5%)

Observatorio Cubano de Libertad de Expresión · ICLEP · observatorio@iclep.orgiclep.org

El Observatorio Cubano de Libertad de Expresión (OCLE) del ICLEP documenta violaciones a la libertad de expresión y de prensa en Cuba basado en el método inductivo: observación y registro de hechos, análisis y clasificación, contrastación, verificación y archivo físico y digital.

Fuentes. La Metodología del Observatorio Cubano de Libertad de Expresión del ICLEP emplea declaraciones directas de víctimas, familiares y testigos, así como la revisión y contrastación de denuncias obtenidas por la red de monitoreo del Observatorio o publicadas en redes sociales, medios digitales y reportes de organizaciones aliadas. Los casos pueden documentarse como testimonios directos, de terceros, evidencia documental, video/audio o fuentes públicas verificables.

Criterios de clasificación. Todo hecho se registra una vez verificada su condición de violación al Artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, en concordancia con el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. La Metodología del OCLE distingue entre violaciones a la libertad de expresión —cuando la víctima es ciudadano, activista u opositor— y violaciones a la libertad de prensa, cuando el afectado es periodista, trabajador de medios o director de un medio de comunicación, independientemente de si la agresión ocurre durante el ejercicio directo del periodismo.

Indicadores operativos. Los hechos se clasifican en seis categorías: (1) Detención arbitraria: privación de libertad o restricción de movilidad sin orden judicial ni debido proceso; (2) Agresiones físicas: violencia deliberada contra el cuerpo de la víctima, incluyendo tortura bajo custodia, agresión sexual o asesinato; (3) Ataques, amenazas y/o agresiones psicológicas: hostigamiento, intimidación, vigilancia, allanamientos, mítines de repudio y acoso sistemático al entorno de la víctima; (4) Reclusión: privación formal y prolongada de libertad por orden judicial o medida cautelar, incluida la reclusión domiciliaria; (5) Restricciones en el espacio digital: bloqueos, hackeos, cortes de internet, suspensión de cuentas y cualquier agresión tecnológica orientada a silenciar a la víctima en línea; (6) Uso abusivo del poder estatal: instrumentalización del aparato administrativo, migratorio, penal y penitenciario para censurar, sancionar económicamente o restringir la movilidad de periodistas y comunicadores.

En un mismo hecho violatorio (registro) puede emplearse simultáneamente más de un indicador represivo.

Verificación. Ningún caso se publica sin contrastación. La Metodología del OCLE exige al menos una fuente corroborante. Los hechos dudosos o no verificables quedan en reserva hasta su confirmación.

Limitaciones. El contexto represivo cubano impone restricciones severas al acceso a la información. La autocensura de las víctimas, el miedo a represalias y la imposibilidad de obtener respuesta oficial pueden generar subregistro. Los datos reflejan los casos documentados y verificados conforme a la metodología, no la totalidad de las violaciones ocurridas en el país.

Carácter no conclusivo de los datos. Las cifras presentadas en este informe corresponden a los hechos documentados y verificados hasta la fecha de cierre del periodo reportado. La documentación de violaciones a la libertad de expresión y de prensa en Cuba es un proceso dinámico y, en ocasiones, hechos ocurridos durante el mes solo llegan al conocimiento del Observatorio con posterioridad a la publicación del informe correspondiente, ya sea por demoras en la denuncia de las víctimas, por dificultades para verificar las denuncias, por bloqueos de comunicación o por el propio efecto disuasorio del aparato represivo sobre las fuentes. Por esta razón, los datos aquí consignados no deben interpretarse como cifras cerradas o definitivas: reflejan el registro disponible en el momento del cierre y pueden ser complementados en informes posteriores conforme se verifiquen nuevos hechos correspondientes al periodo. En nuestro sitio web, en el menú superior llamado Barómetro, se publican con sistematicidad las cifras actualizadas.

Ética y protección de fuentes. La identidad de víctimas y fuentes se anonimiza cuando existe riesgo para su seguridad. El Observatorio no publica información que pueda exponer a personas en situación de vulnerabilidad, y aplica protocolos de seguridad digital en el manejo de la documentación.

Julio de 2026 cerró con 272 violaciones a la libertad de expresión y de prensa documentadas por el Observatorio Cubano de Libertad de Expresión del ICLEP. La cifra sitúa al mes como el más represivo de todo lo que va de 2026 y, más allá del año en curso, como el registro mensual más alto registrado por la organización. Frente a junio de 2026, el volumen crece en 92 violaciones; frente a julio de 2025, en 88. No hay indicador de referencia —intermensual o interanual— que permita relativizar el dato: julio marca un pico.

Ese pico llega, además, en un mes de significación cargada para la sociedad civil cubana. El 11 de julio, quinto aniversario del estallido popular de 2021, funciona cada año como un punto de tensión previsto por el aparato represivo, que despliega operativos de contención sobre figuras identificadas antes, durante y después de la fecha. Ese patrón se cumplió también en 2026 y explica en parte —aunque no en su totalidad— el volumen del registro. La represión no se agotó, sin embargo, en el entorno del 11J, se distribuyó a lo largo del mes y sobre un espectro amplio de perfiles y territorios.

El período se define por tres desplazamientos respecto a junio. Primero, el hostigamiento psicológico se disparó hasta 120 hechos, más del doble, lo cual lo consolida con claridad como columna vertebral del modelo represivo cubano. Segundo, el contacto con la comunidad internacional emerge como principal motivo represivo, por encima incluso de la participación en protestas, que sigue siendo un detonante importante, pero pierde la centralidad casi exclusiva que había alcanzado en el mes previo. Esto se debe a otra fecha clave, la celebración del Día de la Independencia de Estados Unidos y todo el despliegue del régimen para impedir la asistencia de personas que habían sido invitadas a una recepción en la Embajada de ese país en La Habana. Tercero, el preso político recupera el primer puesto entre los perfiles de víctima, un dato que devuelve al foco represivo su componente selectivo tras un mes en que la calle había desplazado al ciudadano común al centro del registro.

Un rasgo transversal atraviesa julio y merece anotarse desde la introducción: nuevamente, después de varios períodos mensuales, todas las provincias del país reportaron al menos una violación documentada. La represión no dejó territorio sin marca durante el mes.

El informe de julio de 2026 del OCLE presenta el análisis del período organizado en las siguientes secciones temáticas: los datos generales del mes y su contraste con junio de 2026 y julio de 2025; la distribución de las agresiones por tipo de indicador y los motivos detonantes; el mapa territorial de la represión; las instituciones responsables; el perfil de las víctimas y su composición por género; una selección de casos emblemáticos; los derechos conexos vulnerados; el análisis de tendencias del período; la evolución mensual comparada; y una proyección estimada para agosto de 2026.


De los 272 hechos registrados en julio de 2026, 227 corresponden a violaciones a la libertad de expresión y 45 a violaciones a la libertad de prensa. La proporción es de 83.5% frente a 16.5%. La libertad de expresión mantiene su peso mayoritario en el registro global, pero la libertad de prensa sube un 80% respecto a junio, lo que indica que el hostigamiento contra periodistas, trabajadores de medios y comunicadores no solo no cedió, sino que se intensificó de forma pronunciada durante el mes.

Distribución de agresiones por tipo — Julio 2026 — ICLEP Julio 2026
Distribución de agresiones por tipo — Julio 2026
Libertad de expresión vs. libertad de prensa — total: 272
Sección 2

Libertad de expresión vs. libertad de prensa — total: 272

Libertad de expresión
227
Libertad de prensa
45
272
Total violaciones
julio 2026
227
Libertad de expresión
83.5% del total
45
Libertad de prensa
16.5% · +28.6% i.a.
+51.1%
Var. vs. junio 2026
incremento mensual
Fuente: OCLE · ICLEP — julio 2026iclep.org


Situar el dato de julio requiere dos referencias: el mes inmediatamente anterior y el mismo mes del año pasado. Frente a junio de 2026, julio registra 92 hechos más, una variación intermensual de +51.1%. Frente a julio de 2025, la diferencia es de 88 casos, un crecimiento del 47.8%. Ambas comparaciones —una sobre una base ya elevada, otra sobre el mismo período del año anterior— confirman que julio marca el volumen represivo más alto documentado por el OCLE dentro del período comparado.

Comparativa con períodos anteriores — ICLEP Julio 2026
Comparativa con períodos anteriores
Total de violaciones documentadas por período
Sección 2
Período Total Lib. Expresión Lib. Prensa Var. vs. anterior Var. interanual
Julio 2025
Año anterior · referencia base
184
149 35
Junio 2026
Mes inmediatamente anterior
180
155 25
Julio 2026
Período reportado · récord del año
272
227 45 +51.1% vs. jun. 2026 +47.8% (+88 casos)
Lectura: La trayectoria ascendente es inequívoca. Julio de 2026 supera en un 47.8% al mismo mes del año anterior y en un 51.1% al mes inmediatamente precedente. La combinación de ambas variaciones al alza confirma que el modelo represivo cubano no solo se sostiene, sino que se intensifica.
Fuente: OCLE · ICLEP — julio 2026iclep.org


La lectura combinada de ambas variaciones es inequívoca: la trayectoria del modelo represivo cubano no solo se sostiene en niveles altos, sino que en julio da un salto cualitativo. La libertad de expresión, que en junio se situaba en 155 hechos, alcanza los 227, un incremento de 72 casos en un solo mes. La libertad de prensa pasa de 25 a 45 hechos e iguala prácticamente el volumen de julio de 2025 con un crecimiento sostenido respecto a los meses previos.


La distribución de las 272 agresiones documentadas en julio de 2026 por tipo de indicador permite identificar qué herramientas privilegia el aparato represivo en un contexto marcado por el aniversario del 11J, la continuidad del ciclo de protestas iniciado en junio y una crisis material que no muestra signos de mejora. El repertorio del mes muestra un dominio claro del hostigamiento psicológico, un incremento notable del uso abusivo del poder estatal y un descenso relativo de las detenciones arbitrarias respecto a la centralidad que habían alcanzado en junio.

Agresiones por tipo de indicador — Julio 2026 — ICLEP Julio 2026
Agresiones por tipo de indicador — Julio 2026
Distribución de las 272 violaciones documentadas
Sección 3
Indicador
Ataques, amenazas y agresiones psicológicas
120
44.1%
Uso abusivo del poder estatal
68
25.0%
Detenciones arbitrarias
45
16.5%
Agresiones físicas
22
8.1%
Reclusión
9
3.3%
Restricción en el espacio digital
8
2.9%
Total: 272 violaciones
Fuente: OCLE · ICLEP — julio 2026iclep.org

Los ataques, amenazas y/o agresiones psicológicas encabezan con claridad el registro con 120 hechos (44.1% del total). El indicador no solo mantiene su condición de columna vertebral del modelo, sino que en julio duplica su volumen respecto a junio (58 hechos) y prácticamente duplica también el registro de julio de 2025 (70 hechos, +71.4% interanual). Este salto refleja la escala del despliegue preventivo asociado al aniversario del 11J y a la recepción en la Embajada de EE.UU. en La Habana por el Día de la Independencia: vigilancia intensificada, presencia policial en el entorno de figuras identificadas, citaciones sin objeto procesal, cercos policiales domiciliarios y advertencias reiteradas. Es el instrumento cotidiano y masivo de contención, y el mes lo confirma como la herramienta represiva de mayor alcance operativo.

El uso abusivo del poder estatal se sitúa en segunda posición con 68 hechos (25.0%), un incremento del 44.7% respecto a junio (47 hechos) y prácticamente el 143% respecto a julio de 2025 (28 hechos). El indicador agrupa la instrumentalización de aparatos institucionales —fiscalías, tribunales, sistema penitenciario, migración— para fines represivos, y su ascenso sostenido a lo largo del año confirma un patrón de fondo: la respuesta represiva del régimen no se agota en la acción inmediata, sino que se prolonga institucionalmente mediante procesos penales, medidas cautelares, restricciones migratorias y violaciones de derechos penitenciarios.

Las detenciones arbitrarias suman 45 hechos (16.5%). La cifra es idéntica a la registrada en junio, pero desciende respecto a julio de 2025 (75 hechos, -40%). Esta lectura precisa un matiz: la reducción interanual no debe interpretarse como una menor actividad represiva sobre el espacio público, sino como una redistribución del repertorio hacia formas de control más preventivas y menos visibles. El aparato desplaza parte de su intervención de la detención abierta hacia el hostigamiento psicológico y el uso abusivo del poder estatal, que en conjunto concentran el 69.1% del registro del mes.

Las agresiones físicas alcanzan 22 hechos (8.1%), el nivel más alto documentado en los tres períodos comparados. Frente a junio (17 hechos) crecen un 29.4%, y frente a julio de 2025 (3 hechos) se multiplican por más de siete. Este dato es especialmente grave: la violencia directa contra la víctima —dentro y fuera del sistema penitenciario— se sostiene como componente activo del repertorio y muestra en julio su magnitud más alta del año. La crecida se explica en parte por la persistencia de agresiones en centros de detención y por la respuesta con fuerza física a operativos vinculados a fechas claves en el mes.

La reclusión suma 9 hechos (3.3%), un incremento respecto a junio (6 hechos) y también respecto a julio de 2025 (4 hechos). La cifra refleja la continuidad del recurso a la privación formal de libertad con orden judicial o como medida cautelar, y es coherente con el ascenso del uso abusivo del poder estatal: procesos penales abiertos derivan en decisiones de reclusión.

La restricción en el espacio digital cierra el listado con 8 hechos (2.9%), un incremento respecto al mínimo puntual de junio (2 hechos) y al doble del registro de julio de 2025 (4 hechos). Aunque el volumen absoluto sigue siendo bajo respecto a los demás indicadores del mes, el comportamiento del dato confirma lo advertido en informes previos: el control digital como práctica no se ha debilitado —el monopolio de las telecomunicaciones sigue operativo y las capacidades técnicas de bloqueo permanecen intactas—, y opera además de forma cada vez más colectiva y menos individualizable, camuflado por los apagones eléctricos prolongados que afectan a las mismas zonas donde ocurren las protestas y las agresiones. La metodología del OCLE, que exige víctima concreta para contabilizar el hecho, no capta la escala real del silenciamiento digital cuando este opera como corte generalizado sobre un territorio.

Comparativa visual por indicador — ICLEP Julio 2026
Comparativa visual por indicador
Julio 2025 / Junio 2026 / Julio 2026
Sección 3
Julio 2025
Junio 2026
Julio 2026
0 20 40 60 80 120 5858120Psicológicas+106.9% i.m.444768Poder estatal+54.5% i.a.504545Detenciones−10.0% i.a.31322Físicas+633% i.a.469Reclusión+125% i.a.728Digital+14.3% i.a.
Fuente: OCLE · ICLEP — i.m. = variación intermensual; i.a. = variación interanualiclep.org


Comprender qué situaciones desencadenan la respuesta represiva del Estado es tan importante como cuantificarla. En julio de 2026, la distribución de motivos muestra un rasgo distintivo respecto al mes anterior: el detonante dominante ya no es la participación en protestas, sino el contacto con la comunidad internacional, que encabeza el listado con 35 hechos. Este desplazamiento tiene una lectura política clara: el aparato represivo dedicó el mayor volumen de sus acciones a impedir, castigar o disuadir la interlocución de figuras cubanas con actores externos en el marco de las celebraciones por el Día de la Independencia de EE.UU. en la Embajada en La Habana.

Motivos o detonantes de la represión — Julio 2026 — ICLEP Julio 2026
Motivos o detonantes de la represión — Julio 2026
15 motivos documentados · hover para detalles
Sección 3
0 10 20 35 Contacto con la comunidad internacional 35 Participación en protestas 33 Represión sistemática 31 Fecha simbólica (sociedad civil/oposición) 31 Publicación en redes sociales 27 Denuncia condiciones carcelarias 17 Represalia por vínculos familiares (vicaria) 12 Cobertura periodística 7 Expresión en espacios públicos 2 Participación en actos religiosos 2 Ejercicio del derecho de reunión 1 Libertad de creación artística 1 Fecha simbólica para el régimen 1 Documentación ciudadana 1 Represión por expresión simbólica 1
Fuente: OCLE · ICLEP · Motivos asociados a las 272 violaciones documentadas — julio 2026iclep.org

La participación en protestas ocupa la segunda posición con 33 hechos, apenas dos por debajo del primer motivo. Aunque pierde la centralidad casi exclusiva que había tenido en junio, se mantiene en un volumen muy alto y confirma que el ciclo de protestas iniciado el mes anterior no se cerró, sino que se prolongó en julio con episodios sostenidos. La calle sigue siendo un escenario represivo activo mientras los cubanos protestan ante la crisis generalizada en el país: los prolongados apagones, las reiteradas desconexiones del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), la crisis sostenida en el abasto de agua, la falta de insumos y medicamentos, el aumento desmedido de los precios de productos de primera necesidad y la inflación en constante aumento.

La represión sistemática se sitúa tercera con 31 hechos, una cifra prácticamente idéntica al cuarto motivo —fecha simbólica para la sociedad civil y/o oposición, también con 31 hechos. La lectura combinada de ambas categorías, que concentran 62 hechos entre las dos, es la que mejor caracteriza el mes: el aparato dedica una porción sustantiva de su actividad a hostigar a figuras previamente identificadas en listas activas de seguimiento, con particular concentración en el entorno del aniversario del 11J y la recepción en la Embajada de EE.UU. en La Habana. Esta operación preventiva y planificada es una constante del modelo represivo cubano, y julio la muestra en toda su magnitud.

Las publicaciones en redes sociales aparecen como quinto motivo con 27 hechos, una cifra elevada que ratifica el peso del entorno digital como espacio de riesgo para quien expresa opiniones contrarias al gobierno. Aunque el indicador de restricción digital como tal registra volúmenes bajos por las razones metodológicas ya expuestas, el hecho de que las publicaciones en redes sean el quinto motivo detonante confirma que el régimen sigue reaccionando activamente contra el discurso público en internet, y traslada esa reacción a otros indicadores del repertorio —hostigamiento psicológico, citaciones, procesos penales— con mayor frecuencia que al bloqueo técnico directo.

La denuncia de condiciones carcelarias y violaciones a derechos penitenciarios se documenta como sexto motivo con 17 hechos, un dato coherente con la centralidad que el preso político recupera este mes como perfil de víctima principal. Este motivo, que agrupa las agresiones dirigidas contra quienes visibilizan la situación dentro de las cárceles cubanas, mantiene una presencia estable en el registro y confirma que denunciar las irregularidades y violaciones que ocurren en el sistema penitenciario tiene un costo represivo tangible.

La represalia por vínculos familiares o afectivos —represión vicaria— registra 12 hechos, una cifra que confirma la vigencia estable de esta modalidad orientada a presionar a la víctima principal a través de su entorno cercano. La cobertura periodística directa como motivo suma 7 hechos, un dato bajo en términos absolutos pero coherente con el desplazamiento del hostigamiento contra la prensa hacia formas preventivas y no ligadas a un trabajo específico: al periodista se le hostiga por lo que es, no solo por lo que escribe.

El resto de motivos documentados —expresión en espacios públicos (2), participación en actos religiosos y ejercicio de la libertad de culto (2), ejercicio del derecho a la reunión y/o asociación (1), ejercicio de la libertad de creación artística y cultural (1), fecha simbólica para el régimen (1), documentación ciudadana de la realidad (1) y represión por expresión simbólica (1)— completan el cuadro con un total de 15 categorías detonantes distintas. La amplitud del listado confirma que el aparato represivo cubano activa su respuesta ante un abanico muy variado de conductas ciudadanas, sin que ninguna forma de expresión, asociación o denuncia quede fuera de su alcance.


Los 272 hechos documentados en julio de 2026 se distribuyen a lo largo de todo el territorio nacional. Julio presenta una particularidad de la que este informe deja constancia expresa: por primera vez en varios períodos, las 16 provincias del país y el municipio especial Isla de la Juventud reportaron al menos una violación. La represión, en julio, no dejó territorio sin marca. A esta cobertura provincial completa se suma un caso registrado fuera del país, en la esfera del exilio, y tres hechos ocurridos en el entorno digital.

Distribución geográfica de violaciones — Julio 2026 — ICLEP Julio 2026
Distribución geográfica de violaciones — Julio 2026
272 casos · cobertura nacional plena · primera vez en el año
Sección 4
Casos:
0
1–2
3–5
6–10
11–20
21–40
40+
Pinar del Río 10 Artemisa 9 La Habana 148 Mayabeque 5 Matanzas 5 Cienfuegos 2 Villa Clara 6 Sancti Sp. 12 Ciego Á. 3 Camagüey 28 Las Tunas 3 Granma 1 Holguín 12 Santiago 18 Guantánamo 4 Isla J. 2
Detalle por provincia
La Habana
148
Camagüey
28
Santiago de Cuba
18
Sancti Spíritus
12
Holguín
12
Pinar del Río
10
Artemisa
9
Villa Clara
6
Matanzas
5
Mayabeque
5
Guantánamo
4
Ciego de Ávila
3
Las Tunas
3
Entorno digital
3
Cienfuegos
2
Isla de la Juventud
2
Granma
1
Extranjero
1
Primera cobertura nacional plena del año: todas las provincias, la Isla de la Juventud, el entorno digital y el extranjero registraron al menos 1 caso documentado en julio 2026.
Fuente: OCLE · ICLEP · Julio 2026iclep.org

La Habana concentra 148 hechos (54.4% del total), una proporción que confirma y profundiza su condición de foco represivo principal del país. Más de la mitad de las agresiones documentadas en julio ocurrieron en la capital, un dato que responde tanto a la densidad de figuras previamente identificadas que residen allí como al despliegue preventivo asociado al 11J y la recepción en la Embajada de EE.UU., con particular concentración en el entorno de activistas, periodistas, opositores y expresos políticos. La cifra supone un incremento del 80.5% respecto a los 82 hechos que La Habana había concentrado en junio.

Camagüey emerge como segundo territorio con 28 hechos (10.3%), una posición que consolida la centralidad que esta provincia del centro del país había mostrado ya en informes anteriores. Su presencia sostenida en los primeros puestos del mapa represivo confirma que la actividad del aparato en Camagüey no responde a un episodio puntual sino a una dinámica represiva estable que combina hostigamiento sobre figuras conocidas y la represión dentro de cárceles de máxima seguridad en ese territorio.

Santiago de Cuba se sitúa tercera con 18 hechos (6.6%). El dato representa un descenso significativo respecto a los 33 hechos registrados en junio, cuando la provincia había ocupado la segunda posición impulsada por la ola de protestas populares en Altamira y Contramaestre. La reducción de julio no significa distensión: refleja el cierre del ciclo agudo de protesta abierta en el oriente y una redistribución de la actividad represiva hacia el hostigamiento sostenido sobre figuras conocidas, más difícil de captar en el registro que las detenciones abiertas del mes anterior.

Sancti Spíritus y Holguín empatan en la cuarta posición con 12 hechos cada una (4.4%). Ambas provincias muestran una presencia relevante en el mapa del mes que responde a dinámicas locales de hostigamiento sobre figuras identificadas y a la persistencia de operativos sobre víctimas recurrentes. Pinar del Río (10 hechos, 3.7%) completa el bloque de provincias con actividad represiva de doble dígito.

Artemisa (9 hechos), Villa Clara (6 hechos), Matanzas y Mayabeque (5 hechos cada una), Guantánamo (4 hechos) y Ciego de Ávila y Las Tunas (3 hechos cada una) configuran el bloque de provincias con presencia intermedia. Cienfuegos e Isla de la Juventud registran 2 hechos cada una, y Granma cierra el listado provincial con 1 hecho. A este mapa se suman los 3 hechos registrados en el entorno digital sin geolocalización provincial atribuible y 1 hecho documentado en el exterior del país.

La lectura del mapa territorial exige la misma precaución metodológica de siempre: las cifras provinciales no deben asumirse como fotografía completa. Documentar una violación en Cuba exige que la víctima o un testigo puedan denunciarla, que la denuncia llegue a la red de monitoreo y que sea contrastable. En provincias con menor densidad de estructuras civiles capaces de hacer visible la represión, el volumen documentado tiende a ser inferior al real. El dato de julio, con presencia en todas las provincias, es notable precisamente porque supera un umbral que en meses anteriores había resultado más difícil de alcanzar, y confirma que el mes representó una intensificación represiva de alcance nacional.


La identificación de los actores responsables se realiza en base a los 190 hechos registrados. La Seguridad del Estado, dependiente del Ministerio del Interior, encabeza el registro con 96 hechos (50.5% de la base). Este resultado confirma el papel central de esta institución como brazo represivo principal del régimen, con particular presencia en los operativos preventivos asociados al 11J y la recepción en la Embajada de EE.UU.: operativos de contención, vigilancia intimidatoria, interrogatorios, cercos domiciliarios y seguimiento sostenido a figuras sobre las que recae la represión sistemática.

Instituciones perpetradoras — Julio 2026 — ICLEP Julio 2026
Instituciones perpetradoras — Julio 2026
Base de 190 hechos con responsabilidad institucional asignada
Sección 5

Distribución porcentual

190 hechos verificados
Seg. Estado 50.5%
PNR 33.2%
Sist. Penit. 21.6%
Fiscalía 6.3%
MININT: 206 imputaciones
InstituciónHechos%Dist.
Seguridad del Estado
MININT
96 50.5%
Policía Nacional Revolucionaria
MININT
63 33.2%
Sistema penitenciario
MININT
41 21.6%
Fiscalía (7 provincias)
MINJUS
12 6.3%
Tribunales Provinciales (3 prov.)
MINJUS
7 3.7%
Dirección Contrainteligencia (DCI)
MININT
4 2.1%
ETECSA
MINCOM
4 2.1%
Tribunal Supremo
MINJUS
2 1.1%
Tropas Especiales de Prevención
MININT
2 1.1%
* La suma supera el 100% porque varios hechos involucran más de una institución.
MININT concentra 206 imputaciones (Seg. Estado + PNR + Sist. Penit. + DCI + Tropas).
MINJUS aporta 21 imputaciones vía Fiscalía, Tribunales Provinciales y Tribunal Supremo.
Fuente: OCLE · Base de 190 hechos con perpetrador asignado · Julio 2026iclep.org

La Policía Nacional Revolucionaria (PNR) se sitúa en la segunda posición con 63 hechos imputados (33.2%). La distancia entre la Seguridad del Estado y la PNR —33 hechos— es mayor que en junio, cuando ambas instituciones aparecían prácticamente empatadas. Esta separación tiene sentido si se lee junto a los indicadores del mes: en julio, cuando el repertorio se desplaza hacia el hostigamiento psicológico preventivo y hacia el uso abusivo del poder estatal, la Seguridad del Estado gana centralidad porque son estas modalidades —vigilancia, interrogatorios, coordinación con fiscalías, cercos— las que constituyen su ámbito de actuación privilegiado. La PNR mantiene un peso significativo, pero se sitúa en un rol de apoyo territorial y de intervención en detenciones.

El sistema penitenciario asciende a la tercera posición con 41 hechos (21.6%), un incremento muy pronunciado respecto a los 11 hechos que había registrado en junio. Este ascenso es uno de los datos más significativos del mes: el castigo dentro del encierro —traslados arbitrarios, restricciones de visitas, agresiones físicas bajo custodia, condiciones materiales degradadas, castigos por denuncias internas, aislamientos— se dispara en julio, coincidiendo con el retorno del preso político como perfil de víctima principal y con las 17 menciones a denuncia de condiciones carcelarias entre los motivos detonantes. El sistema penitenciario cubano se confirma como un frente represivo activo y creciente, no como un escenario residual.

La Fiscalía asciende con 12 hechos (6.3%), una presencia institucional muy significativa que refleja la expansión territorial de la dimensión judicial de la represión del mes. La activación simultánea de fiscalías en siete provincias distintas indica que el procesamiento penal como herramienta represiva se ha extendido a lo largo del país, sin concentrarse exclusivamente en la capital. Los Tribunales Provinciales de tres provincias aportan 7 hechos adicionales (3.7%), y el Tribunal Supremo aparece con 2 hechos (1.1%), lo que confirma la implicación del aparato judicial al más alto nivel.

La Dirección de Contrainteligencia del Ministerio del Interior (DCI-MININT) suma 4 hechos (2.1%), una presencia menor pero significativa por el perfil de esta dependencia especializada en operaciones de mayor complejidad. ETECSA, monopolio estatal de las telecomunicaciones dependiente del Ministerio de Comunicaciones, se documenta como perpetrador en 4 hechos (2.1%), coherente con el ligero rebote del indicador de restricción en el espacio digital respecto al mínimo de junio. Las Tropas Especiales de Prevención cierran el listado con 2 hechos (1.1%).

La lectura de conjunto es inequívoca. El Ministerio del Interior concentra la abrumadora mayoría de la actividad represiva del mes: la Seguridad del Estado, la PNR, el sistema penitenciario, la DCI-MININT y las Tropas Especiales de Prevención suman 206 imputaciones institucionales sobre la base de 190 hechos. El Ministerio de Justicia, a través de fiscalías y tribunales, aporta 21 imputaciones adicionales; el Ministerio de Comunicaciones aporta 4 vía ETECSA. Esta distribución confirma que la represión en Cuba opera como arquitectura institucional coordinada, con un núcleo operativo abrumador en el MININT, una prolongación judicial en el MINJUS y un componente técnico-digital en el MINCOM.


El análisis por género se realiza sobre 127 víctimas con género determinado: 99 hombres (78.0%) y 28 mujeres (22.0%). A esta base se suma un colectivo vecinal no individualizado —los vecinos de El Fanguito, en La Habana, sin posibilidad de establecer con precisión el número exacto de personas afectadas—, dos medios de prensa (el medio comunitario del ICLEP Amanecer Habanero y el medio independiente elTOQUE) y un perfil de redes sociales (Fuera de la Caja) también objeto de agresión durante el mes.

La proporción de mujeres afectadas sube ligeramente respecto a junio (19.8%), un dato que refleja el peso creciente de figuras femeninas en el registro del mes: madres, hijas y esposas de opositores y presos políticos, víctimas de represión vicaria; activistas con trayectoria pública sostenida y periodistas que continúan siendo blanco de hostigamiento sistemático a pesar de la reducción global de sus filas por el exilio forzado.

La reiteración de agresiones sobre víctimas específicas es un rasgo característico del modelo represivo cubano y julio lo confirma con nitidez. Entre los hombres, el activista Danisbel Labrada Morales encabeza la reiteración con 5 incidencias en el mes, seguido por el ciudadano Amaury Díaz García y por el artista y opositor Luis Manuel Otero Alcántara con 4 incidencias cada uno. José Antonio López Piña, Lismani Acosta Gómez, el periodista José Luis Tan Estrada, Roilán Álvarez Rensoler, Abel Alejandro Andrés Navarro y Mario Alberto Hernández Leyva registran 3 incidencias cada uno. Otras 19 figuras masculinas —entre ellas Fernando Vázquez Guerra, Manuel de Jesús Rodríguez García, Adriano Castañeda Meneses, Frank Correa, Austin Llerandi, Edel Carrero, Pedro Luis Hernández Hernández, Reinaldo Escobar Casas, Wilber Aguilar Bravo, Ángel Moya Acosta, Lutgardo Benítez Pérez, Guillermo "Coco" Fariñas Hernández, Yoan de la Cruz, Rolando Armenteros "El Bohemio", José Elías González Agüero, Lázaro Antonio Pérez González y Rolando Pérez Lora— aparecen con 2 incidencias cada una.

Entre las mujeres, Anna Sofía Benítez Silvente concentra el mayor número de incidencias con 4 registros documentados en julio, seguida por Lumey Guzmán y María Cristina Labrada Varona con 3 incidencias cada una. Con 2 incidencias figuran Yunia Figueredo, Alina Bárbara López Hernández, la madre de Amelia Calzadilla, la periodista Camila Acosta Rodríguez, Yoani Sánchez, la líder de las Damas de Blanco Berta Soler Fernández, Caridad Silvente Laffita, Amanda Beatriz Andrés Navarro, Lisandra Orraca e Irina León.

La concentración del hostigamiento sobre este conjunto de figuras —muchas de ellas con trayectoria pública sostenida y clasificadas por el régimen como blancos prioritarios— confirma que el aparato mantiene el seguimiento y la represión sistemática sobre personas previamente identificadas. La ampliación del universo de víctimas del mes no ha desplazado a las víctimas históricas del centro del registro: ambas dimensiones —la selectiva y la extendida— operan simultáneamente.


El dato más significativo del mes en términos de perfil de víctima es el retorno del preso político al primer puesto con 34 casos (26.8% de la base individualizada de 127). Este desplazamiento respecto a junio, cuando el ciudadano común había ocupado el primer puesto empujado por las protestas populares, marca un cambio de fisonomía relevante: el centro represivo se traslada de la calle al interior de las cárceles, coherente con el ascenso del sistema penitenciario como perpetrador y con las 17 menciones a denuncia de condiciones carcelarias como el motivo de agresión.

Distribución por género y perfil de víctimas — Julio 2026 — ICLEP Julio 2026
Distribución por género y perfil de víctimas — Julio 2026
127 víctimas individualizadas · hover para detalles
Sección 6

Distribución por género (base: 127)

99
Hombres
78.0%
28
Mujeres
22.0%
Hombres 78.0%
Mujeres
127 individualizadas ■ Hombres ■ Mujeres 78% / 22%
Mayor reiteración: Danisbel Labrada — 5 incidencias
Amaury Díaz García y Luis Ernesto Romero (4 c/u). Entre mujeres: Anna Sofía Benítez Silvente (4 incidencias).

Perfil de víctimas (127 individualizadas)

PerfilCasos
Preso político
★ 1.ª posición
34
26.8%
Ciudadano 32
25.2%
Activista 20
15.7%
Periodista 15
11.8%
Opositor 15
11.8%
Creador contenido 4
3.1%
Artista/creador 3
2.4%
Expreso político 2
1.6%
Religioso 1
0.8%
Preso común 1
0.8%
Retorno del preso político al 1.° puesto, desplazando al ciudadano. El salto del sistema penitenciario como perpetrador está directamente vinculado a este dato.
Fuente: OCLE · ICLEP — julio 2026iclep.org


Nota: a esta base se suman los vecinos de El Fanguito como colectivo no individualizable, los medios Amanecer Habanero (ICLEP) y elTOQUE, y el perfil de redes sociales Fuera de la Caja.

El ciudadano común se sitúa en segunda posición con 32 casos (25.2%), muy cerca del preso político. Esta proximidad es importante: aunque el preso político recupera el primer puesto, el ciudadano común mantiene un peso extraordinariamente alto, lo que confirma que las protestas populares siguen siendo un blanco importante para el régimen. La represión sobre quien manifiesta descontento en la calle sin pertenecer a estructuras organizadas es un componente activo también en el mes de julio.

Los activistas suman 20 casos (15.7%) y ascienden a la tercera posición, un incremento respecto a los 10 casos registrados en junio. Este aumento es coherente con el despliegue preventivo asociado al 11J y el 4 de julio: figuras del activismo organizado —muchas de ellas con trayectoria pública sostenida y presencia recurrente en el registro histórico del OCLE— son sistemáticamente hostigadas en los días previos y posteriores a fechas simbólicas para impedir cualquier acción coordinada de conmemoración.

Los periodistas se sitúan en la cuarta posición con 15 casos (11.8%), un incremento respecto a los 13 casos de junio. El dato mantiene el hostigamiento contra la prensa independiente en niveles altos y confirma que el retroceso del indicador libertad de prensa en junio no reflejaba una distensión estructural. Julio muestra un rebote consistente con la coincidencia del aniversario del 11J, la recepción en la Embajada a la que se invitaron periodistas y con la persistencia del hostigamiento planificado sobre figuras conocidas del periodismo independiente cubano. La presencia de Camila Acosta Rodríguez, José Luis Tan Estrada y Yoani Sánchez entre las víctimas con reiteración de agresiones confirma esta continuidad.

Los opositores empatan con los periodistas en la cuarta posición con 15 casos (11.8%), un incremento notable respecto a los 2 casos de junio. Este ascenso —siete veces mayor— es uno de los datos más significativos del mes desde la lectura del perfil de víctimas y responde de manera directa al aniversario del 11J y a la recepción por el Día de la Independencia de EE.UU. Figuras opositoras identificadas fueron blanco de operativos preventivos amplios en las semanas previas y posteriores a estas fechas, con cercos domiciliarios, restricciones de movilidad hacia La Habana, citaciones, vigilancia intensificada y detenciones cortas orientadas a impedir cualquier acción pública.

Los perfiles restantes —creadores de contenido (4), artistas y creadores (3), expresos políticos (2), religiosos (1) y presos comunes (1)— completan el cuadro.

La lectura conjunta de este apartado y el anterior permite extraer una conclusión: julio de 2026 es el mes en que el centro de gravedad represivo se distribuye simultáneamente sobre tres frentes —el sistema penitenciario, el espacio público y el activismo/oposición organizada—, en un despliegue amplio que responde tanto a las fechas importantes para la disidencia como a la continuidad del ciclo de protestas iniciado en junio y a la persistencia estructural del hostigamiento sobre figuras conocidas. No hay un único foco: hay una intensificación general.

Secuestros, torturas y desnudez forzada contra opositores invitados a la recepción del 4 de julio en la Embajada de Estados Unidos

Julio de 2026 estuvo marcado por una operación represiva ejecutada por la Seguridad del Estado en torno al 2 de julio, día en que la Embajada de Estados Unidos en La Habana ofrecía su recepción anual por el Día de la Independencia de ese país. Varios opositores invitados por el embajador Mike Hammer fueron interceptados antes de llegar a la residencia diplomática, en el municipio de Playa, en lo que constituye una de las operaciones más graves documentadas por el OCLE en el mes por la magnitud de las agresiones físicas, las torturas y los tratos degradantes aplicados bajo custodia estatal.

El miembro del Movimiento Opositores por una Nueva República (MONR) Mario Alberto Hernández Leyva fue conducido a la Estación de Policía de Marianao, donde según su testimonio dos agentes de la Seguridad del Estado lo agredieron dentro de una oficina cerrada. Uno de ellos lo golpeó reiteradamente, incluso con la tabla de un asiento, provocándole una herida abierta en la frente que él mismo mostró ante cámara en el video de denuncia. Fue trasladado después esposado a un área rural de Artemisa, donde fue despojado de su ropa y fotografiado desnudo sin su consentimiento. 1

Mario Alberto Hernández Leyva. Foto: Facebook / Rolando Rodríguez Lobaina.

En un operativo paralelo fueron secuestrados el expreso político del 11J Alexander Díaz Rodríguez y el coordinador del Partido de Unidad Nacional de Cuba Libre (PUNCLI) José Elías González Agüero, ambos también invitados a la recepción. Fueron trasladados esposados a un área boscosa próxima a la carretera, donde agentes armados los obligaron a desnudarse, los golpearon reiteradamente y les apuntaron a la cabeza con la advertencia "Se acabó tu historia y te vamos a matar aquí ya", simulando una "ruleta rusa" con el peine de una pistola. Fueron además fotografiados desnudos con fines de humillación. A González Agüero, sobreviviente de un infarto sufrido en marzo, le confiscaron los medicamentos diarios que requiere y fue abandonado esa noche en el interior del Parque Lenin, obligado a caminar cerca de dos kilómetros en la oscuridad hasta la carretera principal. Díaz Rodríguez permaneció incomunicado casi tres días, sometido a golpizas y a la introducción forzada de un papel en la boca mientras estaba esposado, antes de ser liberado en un punto de La Habana. 2

Alexander Díaz Rodríguez y José Elías González Agüero. Capturas de videos en redes sociales.

Lumey Guzmán: encarcelada por sus publicaciones críticas en redes sociales

El 7 de julio, la ciudadana Lumey Guzmán Fernández fue citada a la unidad de la PNR de Alamar, en La Habana, y detenida como represalia por videos publicados en sus redes sociales en los que cuestionaba al gobierno, denunciaba los apagones y la crisis generalizada del país y llamaba a la ciudadanía a expresarse frente a ese contexto. Guzmán fue trasladada de manera intermitente entre las unidades policiales de Alamar y Cojímar, una táctica deliberada de desorientación y aislamiento para mantenerla incomunicada. Todos los videos de sus denuncias fueron eliminados de su perfil y su teléfono celular fue intervenido.

Lumey Guzmán. Foto tomada de su perfil en Facebook.

El 21 de julio, la periodista Yaima Pardo denunció que Guzmán permanecía recluida en la prisión de El Vivac, procesada por presunto desacato tras la publicación crítica sobre los apagones. Su hermano, Rodney Guzmán, residente en Tampa, confirmó que la familia no ha podido verla desde su detención y que solo se le permite entregarle artículos de aseo, ropa y cigarrillos. El 23 de julio se supo que la Fiscalía de La Habana denegó la solicitud de cambio de medida cautelar presentada por su abogado. La familia teme que se le impongan nuevos cargos para agravar y prolongar el proceso. 3


Detención y golpiza a un adolescente de 13 años durante cacerolazo en el municipio de Boyeros


El 22 de julio, agentes de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) detuvieron y golpearon al adolescente de 13 años Alex Javier Hernández González en la vía que conecta Santiago de las Vegas con el reparto Mulgoba, municipio Boyeros, La Habana, durante un operativo represivo desplegado tras protestas y cacerolazos registrados en esa localidad. Según el testimonio de la madre del menor, el niño caminaba por la vía cuando los agentes persiguieron a varias personas que transitaban por la calle y lo detuvieron sin orden judicial.

Alex Javier Hernández González. Fotos: Facebook / Willian Ricardo Exposito.

Durante la detención, cuatro agentes uniformados golpearon repetidamente al adolescente en la cabeza, el cuello y la espalda, mientras el menor pedía a gritos: "No me den más, soy un niño". Fue trasladado a la unidad de la PNR de Calabazar, donde su madre pudo verlo hacia la una de la madrugada. Los agentes intentaron llevarlo a un policlínico para tramitar el certificado de lesiones, pero regresaron antes de completar el procedimiento alegando que faltaba una firma en el documento, en un movimiento que la fuente interpreta como obstrucción deliberada para impedir la constancia médica del maltrato. Las autoridades intentaron además atribuir los golpes a los propios manifestantes, versión que el niño desmintió directamente al señalar a los cuatro agentes uniformados como responsables.

El adolescente permanece recluido en la Escuela de Formación Integral "José Martí", conocida como El Combinadito, centro de internamiento para menores administrado por el Ministerio del Interior en Guanabacoa. 4


Danisbel Labrada Morales: la víctima con mayor reiteración del mes, sometida a un ciclo escalado de castigo en la prisión Kilo 8

Con cinco incidencias documentadas en julio, el preso político Danisbel Labrada Morales concentró el mayor número de agresiones sobre una misma víctima durante el mes. Recluido en la prisión de máxima seguridad Kilo 8, en Camagüey, Labrada Morales fue sometido por la dirección del penal —encabezada por el mayor Leonardo Suárez Reyes, conocido como "El Tailandés"— a un ciclo escalado de represalias por sus denuncias sobre las condiciones carcelarias, la entrega de alimentos descompuestos, la negativa a suministrarle la dieta médica indicada por su estado de desnutrición, la imposibilidad de recibir visitas familiares y el rechazo a las transferencias de dinero enviadas por su familia.

Danisbel Labrada Morales. Foto: Centro de Documentación de Prisiones Cubanas.

El 4 de julio, Labrada Morales fue amenazado y trasladado a una celda de castigo, donde inició una huelga de hambre. Tres días después, el 7 de julio, fue recluido en una celda tapiada, despojado de su ropa y privado de agua potable para forzarlo a abandonar la protesta. El 8 de julio fue sacado de dicha celda, pero permaneció esposado durante seis horas sin iluminación ni acceso a agua, y ese mismo día fue trasladado al destacamento 1, un área bajo control de reclusos comunes que, según la fuente, la dirección del penal utiliza para reprimir e intimidar a quienes denuncian abusos.

El ciclo represivo se prolongó al final del mes. El 29 de julio, durante una inspección, el jefe de la unidad sacó del destacamento a Labrada Morales junto al también preso político Amaury Díaz García y los trasladó nuevamente a celdas de castigo, en represalia por haber denunciado el caso de un recluso con síntomas de tuberculosis que permanecía con el resto de la población penal. Las denuncias señalan además una práctica sostenida de la dirección de Kilo 8: ordenar a reclusos comunes confrontar a los presos políticos, colocar armas blancas en sus celdas y señalarlos públicamente como "chivatos" para generar pretextos disciplinarios contra ellos. 5


Austin Llerandi, director del medio comunitario del ICLEP Amanecer Habanero: amenaza de prisión y coacción sobre la familia


El 14 de julio, el periodista Austin Llerandi, director del medio comunitario del ICLEP Amanecer Habanero, fue citado por la Seguridad del Estado a la estación de policía de Marianao, en La Habana, donde un agente identificado como Rodrigo lo interrogó durante más de una hora y le mostró un expediente de instrucción penal por presuntos delitos contra la Seguridad del Estado con su nombre y apellidos. El oficial, que llevaba la última edición del boletín en formato digital en su teléfono, le advirtió que iría preso si se probaba la distribución del medio y cerró el interrogatorio con una amenaza que instrumentalizó a su familia: "Si distribuyes el boletín, la próxima llamada mía dale un beso a tu mujer en la barriga, que vas preso".

Austin Llerandi, director del medio comunitario del ICLEP Amanecer Habanero. Foto: OCLE

La operación de coacción había comenzado el día anterior. El 13 de julio, el mismo agente se presentó en el domicilio del padre del periodista, Lázaro Llerandi Capote, con el propósito de localizarlo, declaró conocer la dirección de la vivienda del periodista y la frecuencia con que la pareja acudía al hospital por el embarazo de la esposa de Austin, y dejó su contacto telefónico para que el padre le avisara al ubicar a su hijo. Esa misma tarde, Llerandi fue llamado directamente por el agente y citado para el día siguiente bajo el pretexto de una conversación por un "tema de seguridad".

Durante el interrogatorio, el oficial extendió la amenaza a todo el equipo de periodistas de Amanecer Habanero, a quienes declaró tener "ubicados" con detalles de sus direcciones y movimientos diarios, advirtiendo que también irían presos si se probaba la distribución del boletín. 6

8. Derechos conexos vulnerados


Las violaciones documentadas en julio de 2026 comprometen, además del derecho a la libertad de expresión y de prensa, un conjunto de derechos reconocidos por la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la propia Constitución cubana. Sobre el conjunto de hechos con derechos conexos identificados, cuatro categorías concentran la totalidad de las violaciones en el mes. La composición del listado refleja de forma directa los rasgos del repertorio represivo identificados en las secciones anteriores.

Derechos conexos vulnerados — Julio 2026 — ICLEP Julio 2026
Derechos conexos vulnerados — Julio 2026
Derechos fundamentales comprometidos además de la libertad de expresión
Sección 8

Además del derecho a la libertad de expresión y de prensa, las violaciones de julio de 2026 comprometen los siguientes derechos fundamentales conexos.

Derecho conexo vulneradoMencionesDistribución
Derecho a la dignidad humana 32
Derecho contra la detención arbitraria 15
Derecho a la seguridad jurídica 10
Derecho a la participación política 5
62
Total menciones
La dignidad humana encabeza con 32 menciones — aparece en casi la mitad de todos los registros del mes.
La expansión del poder judicial (Fiscalía en 7 provincias) confirma la legalización institucional de la represión.
Fuente: OCLE · ICLEP — julio 2026iclep.org


Encabeza el listado con clara distancia sobre los demás derechos. Aparece de forma transversal en la mayor parte de los hechos que involucran hostigamiento sostenido, condiciones degradantes bajo custodia, agresiones físicas dentro y fuera del sistema penitenciario, prácticas orientadas a quebrar la voluntad de la víctima —incluyendo la prolongación deliberada del confinamiento sin acceso a agua, alimentos o asistencia médica—, mítines de repudio, negación de información procesal y hostigamiento vecinal instrumentalizado. La amplitud de menciones confirma que la represión cubana no se agota en la limitación de un derecho concreto, sino que persigue de manera sostenida la degradación de la condición personal de quien es reprimido. El dato es especialmente significativo si se lee junto al ascenso del sistema penitenciario como perpetrador y al retorno del preso político como perfil principal: buena parte del hostigamiento del mes se ejerció bajo custodia.


Segundo derecho más vulnerado del mes. Las menciones agrupan detenciones sin orden judicial derivadas tanto de la participación en protestas espontáneas como de operativos preventivos asociados al 11J y a la recepción diplomática, retenciones prolongadas en unidades policiales sin acusación formal, traslados forzosos a estaciones y centros de detención distantes del domicilio de la víctima, cercos domiciliarios impuestos verbalmente por agentes sin fundamento legal y restricciones de movilidad aplicadas como forma de contención preventiva sobre figuras identificadas. La reducción del volumen respecto a otros meses no debe leerse como una menor incidencia del problema: refleja el desplazamiento del repertorio represivo del mes hacia formas de hostigamiento que no necesariamente pasan por la detención formal, pero que sí vulneran otros derechos con la misma intensidad.


Tercer derecho más vulnerado. Las menciones agrupan procesos penales abiertos con base en calificaciones vagas o fabricadas, ausencia de expediente formal accesible a la defensa, permanencia prolongada en dependencias policiales sin comparecencia ante autoridad judicial, denegación de recursos de habeas corpus con motivaciones que no responden a los planteamientos de las familias, imposición verbal de restricciones sin fundamento legal explícito y activación simultánea de fiscalías provinciales para procesamientos coordinados. El peso destacado de las fiscalías de siete provincias y de los tribunales provinciales de tres provincias entre los perpetradores institucionales del mes es directamente coherente con esta frecuencia: las instituciones encargadas de garantizar la seguridad jurídica son las mismas que la vulneran de manera sistemática, y en julio esa vulneración se produjo con alcance territorial ampliado.


Cierra el listado como cuarto derecho documentado. Aunque su volumen es menor, su presencia es significativa: agrupa las agresiones dirigidas a impedir el ejercicio de derechos políticos básicos —participación en actos públicos, asociación con fines cívicos, ejercicio del derecho de petición ciudadana, actividades vinculadas a fechas simbólicas de la sociedad civil— y refleja la centralidad que el régimen otorga a la contención de cualquier forma de organización política autónoma. En un mes marcado por el aniversario del 11J, la presencia de este derecho entre los vulnerados es esperable y coherente con el despliegue preventivo documentado.

La información acumulada en este informe permite identificar varios patrones que atraviesan el mes de julio y que emergen del cruce entre indicadores, perpetradores, motivos, víctimas y territorios.

El rasgo más visible del período es la escala del salto respecto a los meses previos y respecto al mismo mes del año anterior. Con 272 hechos, julio de 2026 marca el volumen represivo más alto documentado por el OCLE dentro del período interanual comparado y también en años anteriores. La cifra crece un 51.1% respecto a junio y un 47.8% respecto a julio de 2025. Ningún indicador del mes —cuantitativo o cualitativo— permite sostener una lectura de reducción o estabilización. Se trata de un mes de intensificación real, no de repunte puntual.

El segundo rasgo estructural del período es el dominio absoluto del hostigamiento psicológico como herramienta represiva. Con 120 hechos, este indicador concentra el 44.1% del registro del mes, más que duplica su volumen respecto a junio y prácticamente duplica también el registro de julio de 2025. El dato refleja el despliegue preventivo asociado al aniversario del 11J y el Día de la Independencia de EE.UU., pero también algo más profundo: el régimen consolida el hostigamiento sostenido y la vigilancia intimidatoria como su instrumento cotidiano de contención, más importante en volumen que la detención abierta o la agresión física directa. La represión cubana se ejerce, sobre todo, mediante presencia, amenaza y desgaste.

El tercer patrón identificable es el ascenso del sistema penitenciario como perpetrador. Con 41 hechos, el sistema penitenciario multiplica casi por cuatro su registro de junio y se sitúa en la tercera posición institucional del mes. Este dato, leído junto al retorno del preso político al primer puesto del perfil de víctimas (34 casos, 26.8%) y a las 17 menciones a denuncia de condiciones carcelarias como motivo detonante, configura un frente represivo específico y creciente: el interior del encierro. La represión no solo ocurre en la calle o en el hostigamiento vecinal; ocurre también —y de forma cada vez más intensa— dentro de las cárceles cubanas, con agresiones bajo custodia, castigos por denuncias internas, restricciones de visitas y traslados arbitrarios.

El cuarto patrón es la expansión territorial del uso abusivo del poder estatal. La activación simultánea de fiscalías en siete provincias distintas y de tribunales provinciales en tres provincias adicionales indica que la dimensión judicial de la represión ya no se concentra exclusivamente en La Habana, sino que se ha extendido como práctica sistemática al conjunto del territorio nacional. Este dato, junto con el crecimiento del indicador de uso abusivo del poder estatal (68 hechos, +44.7% respecto a junio), confirma que el régimen consolida el procesamiento penal, las medidas cautelares y la instrumentalización institucional como componentes estables y crecientes del repertorio, no como recursos excepcionales.

El quinto patrón atañe a la distribución de motivos detonantes. La emergencia del contacto con la comunidad internacional como primer motivo del mes (35 hechos), seguido muy de cerca por la participación en protestas (33) y por las categorías vinculadas al carácter simbólico del período —represión sistemática (31) y fecha simbólica para la sociedad civil (31)—, dibuja un perfil represivo que combina reacción a la asociación pacífica, contención de la protesta activa y despliegue preventivo sobre víctimas históricas. Los tres frentes operan simultáneamente y ninguno domina de forma exclusiva, lo que confirma la capacidad del aparato para sostener actividad represiva múltiple en un mismo período.

El sexto patrón —la cobertura provincial total del mapa represivo del mes— merece énfasis específico. Julio de 2026 es el primer mes reciente en que las 16 provincias del país y el municipio especial Isla de la Juventud reportaron al menos una violación. Este dato tiene una lectura doble: refleja tanto una intensificación efectiva del alcance territorial de la represión como una mejora en la capacidad de la red de monitoreo del OCLE para captar hechos en provincias que en meses anteriores habían mostrado subregistro sistemático. Ambas explicaciones no son excluyentes.

Finalmente, la reiteración de agresiones sobre figuras específicas confirma la vigencia estructural de las listas activas de seguimiento. Danisbel Labrada Morales con 5 incidencias, Amaury Díaz García y Luis Manuel Otero Alcántara con 4 cada uno, Anna Sofía Benítez Silvente con 4, y decenas de figuras adicionales con 2 o 3 incidencias componen un patrón que atraviesa el mes y confirma que la represión cubana, incluso cuando expande su alcance territorial y multiplica su volumen, no abandona su dimensión planificada y selectiva sobre víctimas prioritarias. El aparato crece en escala sin perder foco.

Las siete lecturas son coherentes entre sí y describen un modelo represivo que en julio combina expansión, intensificación y continuidad estructural. La represión cubana muestra en el mes una capacidad operativa notable: sostiene simultáneamente el hostigamiento preventivo asociado al 11J, la respuesta al ciclo de protestas iniciado en junio, la contención sobre figuras históricas y la extensión judicial mediante fiscalías y tribunales de siete provincias, sin que ninguno de estos frentes debilite a los otros.

Tendencia de agresiones documentadas — Julio 2025 a Julio 2026 — ICLEP Julio 2026
Tendencia de agresiones documentadas — Julio 2025 a Julio 2026
Evolución mensual · hover sobre los puntos para detalles
Sección 10
Total violaciones documentadas · Hover sobre los puntos para detalles
0 50 100 150 200 196 · mar 26 272 · récord mín: 64 Jun 25 Ago 25 Oct 25 Dic 25 Feb 26 Abr 26 Jun 26 Jul 26
Datos verificados: Jun 25: 153 · Jul: 184 · Ago: 75 · Sep: 75 · Oct: 64 · Nov: 100 · Dic: 93 · Ene 26: 124 · Feb: 131 · Mar: 196 · Abr: 179 · May: 160 · Jun: 180 · Jul 26: 272
Fuente: OCLE · ICLEP · Todos los valores son datos documentados y verificadosiclep.org

Distribución mensual de violaciones — ICLEP 2026
Distribución mensual de violaciones (enero–julio 2026)
Total de violaciones documentadas por mes · hover sobre los puntos para detalles
Sección 10
Total violaciones documentadas · Hover sobre los puntos para detalles
0 50 100 150 200 250 196 · mar 26 272 · récord Ene 26 Feb 26 Mar 26 Abr 26 May 26 Jun 26 Jul 26
Datos verificados: Ene 26: 124 · Feb 26: 131 · Mar 26: 196 · Abr 26: 179 · May 26: 160 · Jun 26: 180 · Jul 26: 272
Fuente: OCLE · ICLEP · Datos verificados enero–julio 2026 iclep.org

Las proyecciones que siguen se elaboran a partir del análisis de las tendencias documentadas en los primeros siete meses de 2026, el comportamiento histórico de la represión cubana en escenarios de continuidad tras picos represivos y los rasgos específicos identificados en julio. No son cifras exactas sino rangos probabilísticos que orientan expectativas y permiten al lector situar el dato.

El rango proyectado para agosto de 2026 se sitúa entre 145 y 175 hechos. Este rango se apoya en tres consideraciones principales. Primera, la magnitud del pico registrado en julio (272 hechos) tiende históricamente a moderarse en el mes siguiente cuando el detonante coyuntural principal —en este caso, el aniversario del 11J y la celebración del Día de la Independencia de Estados Unidos— pierde vigencia. Agosto no contiene, en el calendario cubano, fechas de una carga simbólica equivalente que justifiquen un régimen operativo de contención de esa magnitud. el comportamiento histórico documentado por el Observatorio indica que, tras meses de repunte agudo, el aparato represivo tiende a reducir deliberadamente el hostigamiento visible como estrategia para diluir la percepción de su propia intensidad represiva, no porque el control se relaje, sino porque se privilegia la baja visibilidad sobre el volumen. Tercera, los registros preliminares correspondientes a los primeros días de agosto ya en curso confirman esta lectura: la cifra no supera los niveles observados en los meses previos a julio, lo que respalda una proyección de retorno a la banda de referencia de la primera mitad del año (157 en mayo, 180 en junio) y no una continuidad del pico.

Pronóstico para agosto de 2026 — ICLEP Julio 2026
Pronóstico para agosto de 2026
Observatorio Cubano de Libertad de Expresión · ICLEP
Sección 11
Total de agresiones proyectado
145–175
Rango probabilístico estimado para agosto 2026
Referencia julio 2026: 272
Referencia julio 2025: 184
Var. interanual base: +47.8%
Punto medio proyectado: ~160
184
Jul 2025 (real)
Referencia base anual
180
Jun 2026 (real)
Mes anterior
272
Jul 2026 (real)
Base del pronóstico
~160
Ago 2026 (proyect.)
Punto medio del rango
Proyecciones por indicador
Agresiones psicológicas
55–75
Jul 2026: 120 casos · máximo del año
→ Descenso desde récord, sigue dominante
Uso abusivo del poder
35–50
Jul 2026: 68 casos · 2.° indicador
↓ Descenso con expansión territorial
Detenciones arbitrarias
20–32
Jul 2026: 45 casos · nivel estable
↓ Reducción post-11J esperada
Agresiones físicas
8–16
Jul 2026: 22 casos · máximo del año
↓ Descenso desde el pico mensual
Reclusión
3–8
Jul 2026: 9 casos
↓ Leve reducción esperada
Restricción digital
3–10
Jul 2026: 8 casos · rebote confirmado
→ Mantenimiento en nivel medio
Nota metodológica: El rango 145–175 refleja el agotamiento esperado tras el pico de julio. Agosto carece del efecto amplificador del 11J y la recepción diplomática. Sin embargo, el modelo represivo estructural mantiene un suelo elevado.
Fuente: OCLE · ICLEP · Proyecciones basadas en tendencias documentadas enero–julio 2026iclep.org

Las agresiones psicológicas, aunque descenderán respecto al máximo del mes, se mantendrán como indicador dominante, presumiblemente por encima del promedio del primer semestre. El uso abusivo del poder estatal se proyecta en niveles similares o ligeramente inferiores, sostenido por la continuidad del procesamiento judicial de las personas detenidas por alzar la voz en contra del gobierno. Las detenciones arbitrarias oscilarán en un rango comparable al de julio, y las agresiones físicas mantendrán niveles altos por la persistencia del castigo bajo custodia como herramienta represiva sistemática. La reclusión se proyecta en niveles similares o ligeramente superiores por el efecto acumulado del procesamiento penal abierto en meses previos. La restricción en el espacio digital tenderá a mantenerse en rangos bajos, consistente con la lógica ya observada de camuflaje bajo apagones eléctricos generalizados.

El escenario cualitativo previsto para agosto incluye una continuidad del sistema penitenciario como perpetrador relevante, un mantenimiento del hostigamiento sistemático sobre figuras identificadas —periodistas, activistas, opositores, creadores de contenido— y una alta probabilidad de que cualquier evento imprevisto de protesta ciudadana eleve rápidamente el volumen del registro por encima del rango proyectado. La capacidad instalada del aparato represivo, demostrada durante todo el primer semestre y confirmada por el pico de julio, hace que cualquier brote de conflictividad social encuentre respuesta inmediata y escalada. El rango proyectado asume un mes sin protestas de gran escala; su ruptura al alza es el escenario a vigilar con mayor atención.

Perfil represivo: Julio 2026 real vs. Agosto 2026 proyectado
Perfil represivo: Julio 2026 real vs. Agosto 2026 proyectado
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Pronóstico visual
Julio 2026 (real)
Agosto 2026 (proyectado)
Indicador
Julio 2026 · real
Agosto 2026 · proyectado
Lectura: Agosto se proyecta con descenso generalizado en los 6 ejes tras el pico histórico de julio. Las agresiones psicológicas se mantienen como indicador dominante absoluto, aunque con reducción significativa desde los 120 casos.
Fuente: OCLE · ICLEP · Proyecciones basadas en tendencias documentadas enero–julio 2026 iclep.org

Proyección interanual — Datos reales y estimado agosto 2026 — ICLEP Julio 2026
Proyección interanual — Datos reales y estimado agosto 2026
Total de violaciones con punto proyectado · hover para detalles
Pronóstico
Dato real documentado
Proyección (rango 145–175)
0 100 200 270 184 Julio 2025 Año anterior 180 Junio 2026 Mes anterior 272 Julio 2026 Período real PROYECCIÓN~160 Agosto 2026 Estimado 145–175
Variación interanual (jul 2025 → jul 2026): +47.8%  ·  Proyección ago 2026: reducción post-récord  ·  Rango: 145–175 hechos
Lectura: Después del récord histórico de julio (272), agosto recoge el efecto de agotamiento esperado tras un pico. La ausencia de fechas simbólicas de alto impacto y la reducción de la tensión diplomática apuntan a un descenso significativo, aunque el modelo represivo estructural mantiene un suelo alto.
Fuente: OCLE · ICLEP · Proyecciones basadas en tendencias enero–julio 2026iclep.org

Distribución mensual de violaciones (enero–julio 2026) — ICLEP Julio 2026
Distribución mensual de violaciones (enero–julio 2026)
Violaciones documentadas por indicador · hover sobre cada barra
Sección 10
PsicológicasPoder estatalDetencionesFísicasReclusiónDigital
0
50
100
150
200
270
Julio 2026 (272) supera en un 38.8% al máximo anterior del año (marzo: 196). El salto de psicológicas (58→120) es el factor principal del récord histórico.
Fuente: OCLE · ICLEP · Datos verificados enero–julio 2026iclep.org

El registro de julio de 2026 obliga a una lectura que va más allá del volumen del mes. Con 272 hechos documentados, julio marca el pico más alto del año en curso y de años anteriores. Pero lo que hace singular a este período no es solo el número: es la combinación de escala y estructura que ese número traduce. Cuando un modelo represivo alcanza este volumen, deja de poder explicarse por una coyuntura y empieza a mostrar los rasgos de un sistema que ha absorbido varias fuentes de tensión simultáneas —el aniversario del 11J, la continuidad del ciclo de protestas, la crisis material del país, la respuesta a la interlocución internacional— sin colapsar en ninguna.

Lo que ordena internamente el mes es el dominio absoluto del hostigamiento psicológico. Ciento veinte hechos, más del doble que en junio, más del 70% por encima de julio de 2025. La cifra es la firma de un modelo represivo que ha desplazado su centro operativo desde la intervención espectacular —detenciones abiertas, agresiones físicas— hacia el desgaste sostenido. Vigilar, seguir, amenazar, citar sin objeto, cercar el domicilio, generar mítines de repudio, hacer sentir la presencia estatal en cada esquina de la vida de la víctima… esa es la textura cotidiana de la represión cubana en 2026, y julio la muestra en su expresión más masiva.

El aniversario del 11J y la recepción por el Día de la Independencia de EE.UU. actúan como el gran detonante. El régimen sabe que las fechas existen, sabe qué representan para la sociedad civil cubana, y despliega en torno a ellas una operación preventiva que este informe capta en varios de sus indicadores: el ascenso del opositor como perfil de víctima —de 2 a 15 casos entre junio y julio—, la centralidad del contacto con la comunidad internacional como causa represiva, la fecha simbólica para la sociedad civil como cuarto motivo con 31 hechos, y la reiteración de agresiones sobre figuras con trayectorias previas.

El retorno del preso político al primer puesto del perfil de víctimas, junto con el salto del sistema penitenciario como perpetrador —de 11 a 41 hechos— y con las 17 menciones a denuncia de condiciones carcelarias como motivo detonante, configura el otro gran vector del mes: la cárcel. Julio de 2026 confirma que el interior del sistema penitenciario cubano no es un escenario residual de la represión sino uno de sus frentes activos, con agresiones bajo custodia, castigos por denuncias internas, restricciones de visitas y traslados arbitrarios que operan con una lógica propia. La denuncia sobre lo que ocurre dentro de las cárceles genera respuesta represiva; y esa respuesta ocurre, precisamente, dentro de las cárceles.

La expansión territorial de la represión es el rasgo del mes que exige énfasis específico. Por primera vez en varios períodos, todas las provincias del país reportaron al menos una violación documentada, y las fiscalías de siete provincias distintas fueron activadas como perpetradores institucionales. Este dato tiene una consecuencia analítica importante: el modelo represivo cubano no es solo un modelo capitalino ampliado; es un modelo con capacidad de despliegue nacional coordinado. La distribución territorial de julio —con La Habana concentrando el 54.4% del registro, pero con Camagüey, Santiago de Cuba, Sancti Spíritus, Holguín, Pinar del Río y todas las demás provincias aportando su parte— dibuja un mapa donde ningún territorio queda al margen.

Las agresiones físicas alcanzan 22 hechos, el máximo del año. Multiplican por más de siete el registro de julio de 2025. Este dato debe leerse con la crudeza que exige: la violencia directa contra el cuerpo de la víctima —dentro y fuera del sistema penitenciario— crece de manera sostenida. No es un exceso puntual; es un componente estructural del repertorio en 2026. Frente a los discursos oficiales sobre la ausencia de violencia estatal en Cuba, el OCLE documenta lo contrario.

La coyuntura, no obstante, no borra la estructura. Danisbel Labrada Morales con 5 incidencias, Amaury Díaz García y Luis Manuel Otero Alcántara con 4, Anna Sofía Benítez Silvente con 4, decenas de figuras adicionales con 2 y 3 incidencias, demuestran que las listas activas de seguimiento siguen operando con la misma precisión de siempre, incluso en un mes en que el volumen general se dispara. El aparato crece en escala sin perder foco; suma nuevos frentes sin abandonar los históricos. Esa combinación —expansión sin pérdida de selectividad— es quizás el rasgo más elocuente del modelo represivo cubano en su configuración actual.

Julio de 2026 no es un mes de ruptura respecto a la trayectoria previa; es un mes de consolidación de una trayectoria ascendente que se documenta desde comienzos de año. La represión cubana en 2026 no responde solo a lo que ocurre en la sociedad; también anticipa, previene y sostiene. Anticipa el 11J y el Día de la Independencia de Estados Unidos. Previene la conmemoración. Sostiene el hostigamiento sobre las mismas figuras que lleva años vigilando. Reacciona a la protesta cuando ocurre, procesa judicialmente a quienes detuvo en meses previos y castiga en la cárcel a quienes ya están dentro. Todos esos frentes operan simultáneamente, y el resultado es el volumen que este informe documenta. El Observatorio seguirá documentando.


Casos correspondientes a junio registrados fuera de fecha


Como parte del compromiso metodológico del OCLE con el carácter no conclusivo de los datos publicados, se incorporan a este informe dos casos ocurridos en junio de 2026 que llegaron al conocimiento del Observatorio con posterioridad al cierre del informe correspondiente a ese mes. Ambos se documentan aquí para preservar la trazabilidad del registro, sin que sus cifras se contabilicen en los totales estadísticos de julio.


Mayarí, Holguín: cuatro jóvenes detenidos violentamente tras una protesta espontánea por los apagones


El 13 de junio, tras más de 40 horas sin electricidad ni agua en Mayarí, provincia de Holguín, el joven Denio Jesús Rodríguez Moreno gritó consignas contra el régimen —entre ellas "Abajo la dictadura"— en el marco de una protesta espontánea. Un vecino identificado como Iván, policía fuera de servicio, le roció gas pimienta en el rostro; el incidente derivó en un forcejeo y en la detención violenta de Rodríguez Moreno y de tres jóvenes que intervinieron al ver la agresión, entre ellos Raúl Frómeta y Reimer Martínez, de 18 años. Fueron trasladados incomunicados a dependencias policiales de Mayarí y posteriormente a la cárcel de Playa Manteca, salvo Martínez, llevado a una prisión de Holguín. Al cierre del registro no se había fijado juicio y las familias temen que sean procesados por desacato. El hecho se clasifica bajo dos indicadores: detención arbitraria y agresiones físicas, como represalia directa por la manifestación verbal de descontento durante la protesta. (Consta en la base de datos del Observatorio de Libertad de Expresión del ICLEP en los registros: OCLE-2026-2610, OCLE-2026-2612, OCLE-2026-2614).


Contramaestre, Santiago de Cuba: Jóvenes y adolescentes detenidos tras los incendios del Museo de Maffo y del TM8


Con posterioridad al cierre del informe de junio, y a partir de denuncias difundidas por las activistas Anamely Ramos y Yois Ramos, el OCLE documentó dos detenciones adicionales ocurridas el 22 de junio en el marco de los operativos abiertos en Contramaestre tras el incendio del 21 de junio en la Casa Memorial Orlando "Olo" Pantoja Tamayo (Museo de Maffo). Los detenidos son Lester Ramírez Ramírez, de 21 años, y Vladimir Yanquis Pacheco Pérez, alias "El Coco", de 29 años, ambos vecinos del Reparto Lumumba. A ambos se les vincula al caso sin pruebas ni orden judicial reportada. Pacheco Pérez fue buscado en su vivienda y golpeado durante el arresto; permanece incomunicado en la unidad de la Seguridad del Estado conocida como Versalles, en Santiago de Cuba. Los hechos se clasifican bajo tres indicadores: detención arbitraria, por el arresto sin orden judicial y pruebas en ambos casos; agresiones físicas, por los golpes durante el arresto de Pacheco Pérez; y uso abusivo del poder estatal, por la instrumentalización del sistema penal para atribuirles responsabilidad por el incendio. (Constan en la base de datos del Observatorio de Libertad de Expresión del ICLEP en los registros OCLE-2026-2588 y OCLE-2026-2590).

  1. Las agresiones contra Mario Alberto Hernández Leyva en julio de 2026 constan en la base de datos del Observatorio Cubano de Libertad de Expresión del ICLEP en los registros OCLE-2026-2502. Para más información sobre los hechos ocurridos, pueden consultarse en nuestra web en los siguientes enlaces:
    https://iclep.org/post/golpean-desnudan-a-la-fuerza-y-fotografian-sin-su-consentimiento-a-mario-alberto-hernandez-tras-detencion-en-la-habana/ ↩︎
  2. Las agresiones contra Alexander Díaz Rodríguez y José Elías González Agüero en julio de 2026 constan en la base de datos del Observatorio Cubano de Libertad de Expresión del ICLEP en los registros OCLE-2026-2495, OCLE-2026-2496. Para más información sobre los hechos ocurridos, pueden consultarse en nuestra web en el siguiente enlace:
    https://iclep.org/post/secuestran-torturan-y-amenazan-de-muerte-a-alexander-diaz-rodriguez-y-jose-elias-gonzalez-aguero-en-la-habana/ ↩︎
  3. Las agresiones contra Lumey Guzmán en julio de 2026 constan en la base de datos del Observatorio Cubano de Libertad de Expresión del ICLEP en los registros OCLE-2026-2523, OCLE-2026-2535 y OCLE-2026-2536. Para más información sobre los hechos ocurridos, pueden consultarse en nuestra web en el siguiente enlace:
    https://iclep.org/post/detenida-desde-hace-mas-de-10-dias-la-cubana-lumey-guzman-por-sus-publicaciones-en-redes-sociales/ / https://iclep.org/post/fiscalia-de-la-habana-niega-cambio-de-medida-a-lumey-guzman-fernandez/ ↩︎
  4. Las agresiones contra el menor de edad Alex Javier Hernández González constan en la base de datos del Observatorio Cubano de Libertad de Expresión del ICLEP en el registro OCLE-2026-2541. Para más información sobre los hechos ocurridos, pueden consultarse en nuestra web en el siguiente enlace:
    https://iclep.org/post/detienen-y-golpean-a-menor-de-edad-alex-javier-hernandez-gonzalez-tras-protesta-en-santiago-de-las-vegas/
    ↩︎
  5. Las agresiones contra el preso político Danisbel Labrada Morales constan en la base de datos del Observatorio Cubano de Libertad de Expresión del ICLEP en el registro OCLE-2026-2464, OCLE-2026-2507, OCLE-2026-2508, OCLE-2026-2509v y OCLE-2026-2580. Para más información sobre los hechos ocurridos, pueden consultarse en nuestra web en los siguientes enlaces:
    https://iclep.org/post/castigan-y-aislan-a-presos-politicos-en-carcel-de-kilo-8-en-camaguey/ / https://iclep.org/post/aislan-y-torturan-a-preso-politico-danisbel-labrada-morales-en-carcel-de-kilo-8-en-cmaguey/ / https://iclep.org/post/autoridades-de-kilo-8-trasladan-a-presos-politicos-danisbel-labrada-morales-y-amaury-diaz-garcia-a-celdas-de-castigo/
    ↩︎
  6. Las agresiones contra el periodista Austin Llerandi y el medio comunitario del ICLEP Amanecer Habanero constan en la base de datos del Observatorio Cubano de Libertad de Expresión del ICLEP en el registro OCLE-2026-2571, OCLE-2026-2648 y OCLE-2026-2572. Para más información sobre los hechos ocurridos, pueden consultarse en nuestra web en el siguiente enlace:
    https://iclep.org/post/seguridad-del-estado-amenaza-con-prision-a-periodista-del-iclep-en-la-habana/ ↩︎

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