Presos políticos como principal víctima del mes y ETECSA extiende el control y la represión digital
La cárcel se vuelve epicentro de la represión
Presos políticos como principal víctima del mes y ETECSA extiende el control y la represión digital
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expresión
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interanual
El Observatorio documentó 157 violaciones a la libertad de expresión y de prensa. Por primera vez en el año, los presos políticos encabezan el perfil de víctimas con 24 casos. ETECSA consolida su rol como tercer perpetrador institucional con 27 hechos imputados.
Metodología del Observatorio Cubano de Libertad de Expresión del ICLEP
El Observatorio Cubano de Libertad de Expresión (OCLE) del ICLEP documenta violaciones a la libertad de expresión y de prensa en Cuba basado en el método inductivo: observación y registro de hechos, análisis y clasificación, contrastación, verificación y archivo físico y digital.
Fuentes. La Metodología del Observatorio Cubano de Libertad de Expresión del ICLEP emplea declaraciones directas de víctimas, familiares y testigos, así como la revisión y contrastación de denuncias obtenidas por la red de monitoreo del Observatorio o publicadas en redes sociales, medios digitales y reportes de organizaciones aliadas. Los casos pueden documentarse como testimonios directos, de terceros, evidencia documental, video/audio o fuentes públicas verificables.
Criterios de clasificación. Todo hecho se registra una vez verificada su condición de violación al Artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, en concordancia con el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. La Metodología del OCLE distingue entre violaciones a la libertad de expresión —cuando la víctima es ciudadano, activista u opositor— y violaciones a la libertad de prensa, cuando el afectado es periodista, trabajador de medios o director de un medio de comunicación, independientemente de si la agresión ocurre durante el ejercicio directo del periodismo.
Indicadores operativos. Los hechos se clasifican en seis categorías: (1) Detención arbitraria: privación de libertad o restricción de movilidad sin orden judicial ni debido proceso; (2) Agresiones físicas: violencia deliberada contra el cuerpo de la víctima, incluyendo tortura bajo custodia, agresión sexual o asesinato; (3) Ataques, amenazas y/o agresiones psicológicas: hostigamiento, intimidación, vigilancia, allanamientos, mítines de repudio y acoso sistemático al entorno de la víctima; (4) Reclusión: privación formal y prolongada de libertad por orden judicial o medida cautelar, incluida la reclusión domiciliaria; (5) Restricciones en el espacio digital: bloqueos, hackeos, cortes de internet, suspensión de cuentas y cualquier agresión tecnológica orientada a silenciar a la víctima en línea; (6) Uso abusivo del poder estatal: instrumentalización del aparato administrativo, migratorio, penal y penitenciario para censurar, sancionar económicamente o restringir la movilidad de periodistas y comunicadores.
Verificación. Ningún caso se publica sin contrastación. La Metodología del OCLE exige al menos una fuente corroborante. Los hechos dudosos o no verificables quedan en reserva hasta su confirmación.
Limitaciones. El contexto represivo cubano impone restricciones severas al acceso a la información. La autocensura de las víctimas, el miedo a represalias y la imposibilidad de obtener respuesta oficial pueden generar subregistro. Los datos reflejan los casos documentados y verificados conforme a la metodología, no la totalidad de las violaciones ocurridas en el país.
Ética y protección de fuentes. La identidad de víctimas y fuentes se anonimiza cuando existe riesgo para su seguridad. El Observatorio no publica información que pueda exponer a personas en situación de vulnerabilidad, y aplica protocolos de seguridad digital en el manejo de la documentación.
1. Introducción
Durante mayo de 2026, el Observatorio del ICLEP contabilizó 157 violaciones a la libertad de expresión y de prensa. En términos intermensuales, se observa un retroceso de 22 hechos respecto a abril; en términos interanuales, el salto es contundente, con 49 casos más que en mayo de 2025. Ese segundo dato echa por tierra cualquier indicio de alivio.
El rasgo distintivo del período radica en el desplazamiento del centro de gravedad de la represión hacia el interior de las cárceles. Por primera vez en lo que va de año, los presos políticos encabezan las víctimas (24 casos, 25.8%), por encima de ciudadanos comunes y periodistas. Esta concentración del castigo se acompaña de un aumento de los casos en los que el sistema penitenciario es el principal perpetrador y de las denuncias de condiciones carcelarias como motivo de agresión. Es una prueba de que el régimen no se limita a encarcelar, sino que profundiza el castigo dentro del encierro.
Durante el mes, el entorno digital se consolida como territorio represivo con 4 registros, y ETECSA emerge como tercer brazo agresor (27 hechos, 23.3% sobre la base contabilizada), siendo cada vez más evidente la expansión de la represión de lo presencial a lo digital, no en términos sustitutivos, sino de confluencia.
El escenario en que ocurre todo esto no ha cambiado: en Cuba persisten el deterioro acumulado de los servicios básicos, los apagones, la escasez generalizada, los salarios desfondados frente a la dolarización informal y una migración masiva que ha vaciado al país de fuerza laboral activa. A ese contexto de crisis prolongada, y un pueblo cada vez más agotado y con ansias de libertad, el mes de mayo añade un componente específico: dos fechas significativas, una para la dictadura (Día Internacional de los Trabajadores) y otra para la sociedad civil (aniversario de fundación de la República), que desencadenaron operativos represivos.
Este informe documenta los hechos, los ordena por indicadores, territorios, perpetradores, motivos y víctimas, y los pone en perspectiva mediante comparaciones con abril de 2026 y con el mismo mes del año anterior. El propósito no es solo dejar registro, sino aportar evidencia útil para comprender cómo cambia la lógica represiva del régimen y hacia dónde se desplaza su foco.
2. Datos generales
De los 157 hechos registrados, 115 corresponden a violaciones a la libertad de expresión y 42 a violaciones a la libertad de prensa. Esa proporción de 73.2% frente a 26.8% mantiene el predominio de las agresiones a la libertad de expresión, pero introduce un cambio digno de atención respecto al mes anterior: en abril, las violaciones contra la prensa representaban apenas el 14.5% del total; en mayo casi duplican esa cantidad.
La explicación de este desplazamiento no es coyuntural. El aumento del peso relativo de la libertad de prensa coincide con un mes de alta presencia de periodistas como víctimas recurrentes (Camila Acosta Rodríguez con 4 incidencias, Reinaldo Escobar Casas y Jorge Enrique Rodríguez con 2 cada uno), y con la consolidación del periodismo como blanco preferente en fechas políticamente sensibles. El régimen, ante un colectivo de periodistas independientes cada vez más reducido por el exilio forzado, concentra sobre los que permanecen una mayor cuota de hostigamiento.
Comparativa con periodos anteriores
Para situar correctamente el dato de mayo conviene leerlo contra dos referencias: el mes inmediatamente anterior y el mismo período del año pasado. Frente a abril de 2026, mayo registra 22 hechos menos, lo que supone una variación intermensual de -12.3%. Frente a mayo de 2025, sin embargo, la diferencia es de +49 casos, un crecimiento del 45.4% interanual. La lectura combinada arroja una conclusión clara: el descenso respecto al mes anterior se produce sobre un nivel históricamente elevado, casi un 50% por encima del registrado hace un año en el mismo mes.
| Período | Total | Lib. Expresión | Lib. Prensa | Var. vs. anterior | Var. interanual |
|---|---|---|---|---|---|
Mayo 2025 Año anterior · referencia base |
108 | 89 | 19 | — | — |
Abril 2026 Mes inmediatamente anterior |
179 | 153 | 26 | +65.7% vs. may. 2025 | +71 casos |
Mayo 2026 Período reportado |
157 | 115 | 42 | −12.3% vs. abr. 2026 | +45.4% (+49 casos) |
La trayectoria de los últimos doce meses no describe un comportamiento estable. Entre mayo de 2025 y mayo de 2026, el volumen total de violaciones documentadas aumenta en casi cincuenta hechos, mientras que entre abril y mayo de 2026 se observa una contracción moderada. Esto sugiere que la oscilación intermensual responde a factores específicos del calendario y de la coyuntura, pero la línea de mediano plazo es claramente ascendente. Mayo no rompe esa tendencia: la confirma desde una base más alta.
El gráfico evidencia algo que merece subrayarse: mientras las violaciones contra la libertad de expresión retroceden frente a abril (de 153 a 115), las violaciones contra la libertad de prensa avanzan en sentido contrario (de 26 a 42), alcanzando además su nivel más alto en los tres puntos de comparación. Es decir, el descenso del total de mayo se concentra exclusivamente en la libertad de expresión; la libertad de prensa, lejos de aliviarse, registra un crecimiento del 61.5% intermensual y del 121% interanual.
3. Agresiones por tipo de indicador
La distribución de las agresiones por indicador de violación permite leer cómo opera la represión en mayo, qué herramientas privilegia el aparato estatal y cómo se reordenan sus prioridades respecto a abril de 2026 y a mayo de 2025. Cada categoría refleja una lógica represiva distinta: el hostigamiento sostenido sin necesidad de detención abierta, la instrumentalización de procedimientos institucionales, el control de las comunicaciones, la privación de libertad de corta o larga duración y la violencia directa sobre el cuerpo. El cuadro de mayo muestra un repertorio activo en todas sus categorías, con desplazamientos significativos respecto a meses anteriores.
| Indicador | Casos |
|---|---|
| Ataques, amenazas y agresiones psicológicas | 6239.5% |
| Uso abusivo del poder estatal | 3321.0% |
| Restricciones en el espacio digital | 2817.8% |
| Detenciones arbitrarias | 2113.4% |
| Agresiones físicas | 106.4% |
| Reclusión | 31.9% |
El indicador más alto del mes es nuevamente el de ataques, amenazas y/o agresiones psicológicas, con 62 casos (39.5%). La cifra supone una reducción respecto a abril (87 casos, 48.6% de aquel mes), pero mantiene a esta categoría como la principal vía represiva del periodo. Aun en descenso, casi cuatro de cada diez hechos documentados en mayo operan por la vía del hostigamiento, la citación intimidatoria, la vigilancia, la presión sobre el entorno familiar o las advertencias. El descenso intermensual no debe leerse como una disminución del fenómeno: comparado con mayo de 2025 (43 casos), el indicador crece un 44.2%. El nivel se mantiene estructuralmente alto y solo se modera respecto al pico extraordinario de abril.
El uso abusivo del poder estatal asciende a 33 casos (21.0%), el nivel más alto registrado en los tres puntos de comparación. Frente a abril (30 casos) crece un 10.0% y frente a mayo de 2025 (19 casos) avanza un 73.7%. Este indicador, que captura la instrumentalización de aparatos institucionales —fiscalía, sistema penitenciario, regulaciones migratorias, procedimientos administrativos— para fines represivos, sube a la segunda posición del repertorio en un mes en el que el sistema penitenciario se sitúa entre los principales perpetradores (25 hechos) y los presos políticos encabezan el perfil de víctimas. La coherencia entre estos datos sugiere que el incremento del uso abusivo del poder estatal está estrechamente vinculado a la profundización del castigo dentro de las cárceles.
La restricción en el espacio digital, con 28 casos (17.8%), se consolida en la tercera posición. El indicador se mantiene prácticamente estable respecto a abril (27 casos), pero el dato relevante surge en la comparación interanual: en mayo de 2025 solo se documentaron 3 hechos de este tipo. El crecimiento del 833.3% en doce meses confirma que la represión digital ha dejado de ser un componente accesorio para convertirse en una práctica recurrente. La estabilidad entre abril y mayo indica además que el indicador no responde ya a picos coyunturales, sino a una práctica regular. La presencia de ETECSA como tercer perpetrador del mes (27 hechos imputados) confirma esta lectura: prácticamente cada hecho de restricción digital tiene como ejecutor al monopolio de las telecomunicaciones en Cuba.
Las detenciones arbitrarias sumaron 21 (13.4%) y muestran un comportamiento opuesto al resto de las categorías en términos interanuales. Frente a abril (22 casos) prácticamente no varían, pero frente a mayo de 2025 (40 casos) caen un 47.5%. Este descenso confirma un viraje sostenido del modelo represivo: el régimen detiene proporcionalmente menos, pero hostiga, vigila y restringe digitalmente más. La detención abierta deja de ser la herramienta principal y se reserva para situaciones donde el aparato considera necesaria la respuesta visible, mientras el grueso del control se ejerce mediante mecanismos de menor exposición pública, pero mayor capacidad de desgaste.
Las agresiones físicas (10 casos, 6.4%) y la reclusión (3 casos, 1.9%) ocupan los últimos lugares en peso relativo, pero conservan importancia cualitativa. En el caso de las agresiones físicas, la cifra se sitúa levemente por encima de abril (9 casos, +11.1%) y multiplica por cinco la cifra de mayo de 2025 (2 casos, +400%). La reclusión también crece interanualmente (de 1 a 3 casos), aunque desciende respecto a abril (4 casos). La permanencia de estos indicadores con cifras superiores a las del año anterior evidencia que, pese al desplazamiento del repertorio hacia formas menos visibles, el régimen mantiene plenamente activas las modalidades de violencia directa y de encierro.
El cruce interanual e intermensual permite trazar tres conclusiones de conjunto.
Primera: el uso abusivo del poder estatal, las restricciones digitales y las agresiones físicas alcanzan en mayo su nivel más alto dentro de los tres periodos comparados, lo que indica una intensificación sostenida en estas modalidades.
Segunda: las detenciones arbitrarias son la única categoría con trayectoria decreciente sostenida -de 40 casos en mayo de 2025 a 21 en mayo de 2026-, confirmando el desplazamiento del aparato hacia formas menos visibles de control.
Tercera: las restricciones digitales representan la transformación más profunda del periodo; el crecimiento del 833.3% interanual no es una oscilación coyuntural sino una reconfiguración estructural del repertorio represivo, hoy estabilizada en niveles altos. Que el régimen detenga menos, pero vigile y restrinja digitalmente más, no es una contradicción; es la misma lógica represiva operando con herramientas distintas, menos visibles y de mayor alcance.
Motivos o detonantes documentados
Comprender qué hechos detonan la respuesta represiva es tan importante como cuantificarla. La represión sistemática encabeza el listado con 32 hechos, lo que confirma que una parte sustantiva de las agresiones del mes no responde a una acción específica de la víctima en ese período, sino a su pertenencia previa a listas activas de seguimiento. La modalidad refleja la dimensión preventiva del aparato represivo, que opera sobre figuras identificadas con anticipación y no reacciona únicamente ante hechos concretos.
| Motivo / Detonante | Frecuencia |
|---|---|
| 1Represión sistemática | 32 |
| 2Publicación en redes sociales | 19 |
| 3Fecha simbólica para la sociedad y/o la oposición | 17 |
| 4Participación en protestas | 15 |
| 5Fecha simbólica para el régimen | 11 |
| 6Contacto con la comunidad internacional | 9 |
| 7Denuncia de condiciones carcelarias y derechos penitenciarios | 7 |
| 8Represión por vínculos familiares o afectivos (vicaria) | 4 |
| 9Ejercicio del derecho a la reunión y/o asociación | 3 |
| 10Documentación ciudadana de la realidad | 2 |
| 10Expresión en espacios públicos | 2 |
| 12Participación en actos religiosos y libertad de culto | 1 |
| 12Acciones de solidaridad y acompañamiento a víctimas | 1 |
| 12Negativa a colaborar con la Seguridad del Estado | 1 |
Las publicaciones en redes sociales (19 hechos) se sitúan en segundo lugar y conectan directamente con el peso de ETECSA entre los perpetradores y con el crecimiento sostenido de las restricciones digitales. La consecuencia represiva por contenido publicado en línea aparece como uno de los motivos centrales del mes y confirma que el espacio digital ya no es un terreno periférico: lo que se publica en redes desencadena respuesta represiva real.
Las fechas simbólicas constituyen el bloque más significativo cuando se suman sus dos vertientes. Las efemérides para la sociedad y/o la oposición concentran 17 hechos, mientras que las fechas simbólicas para el régimen suman 11, totalizando 28 menciones. Este dato coincide con la concentración de actividad represiva en torno al 1ro de mayo (Día Internacional de los Trabajadores) y el 20 de mayo (aniversario de la fundación de la República) con el patrón habitual de operativos preventivos antes y durante efemérides políticamente sensibles. El calendario continúa siendo, en mayo, uno de los principales estructuradores de la actividad represiva.
La participación en protestas (15 hechos) confirma que la manifestación ciudadana mantiene presencia activa como escenario de represión contra la libertad de expresión, aunque con una intensidad menor que en meses precedentes, como marzo, cuando dos protestas concretas en las localidades de Morón y Guanabacoa dispararon las cifras. En mayo, el indicador refleja una actividad de protesta distribuida y persistente, no concentrada en eventos masivos puntuales.
Dos motivos merecen una mención específica por su relevancia en la composición del mes. El contacto con la comunidad internacional aparece con 9 hechos, una presencia destacada que refleja la preocupación del aparato represivo por la proyección externa de activistas, opositores y periodistas. La denuncia de condiciones carcelarias y derechos penitenciarios (7 hechos) se vincula directamente con el ascenso de los presos políticos al primer puesto del perfil de víctimas y con el peso del sistema penitenciario entre los perpetradores. La represión vicaria —agresión sobre familiares y allegados— cae a 4 hechos, una reducción notable frente a los 25 casos de abril, lo que indica que en mayo el aparato concentró su presión sobre las víctimas directas y no tanto sobre su entorno familiar.
Otros detonantes documentados —reunión y/o asociación (3), expresión en espacios públicos (2), documentación ciudadana (2), actos religiosos (1), solidaridad con víctimas (1), negativa a colaborar con la Seguridad del Estado (1)— completan el cuadro de motivos y detonantes de la represión durante el mes.
4. Distribución geográfica
Los 157 registros del mes se reparten entre 15 territorios. La Habana concentra 64 casos (40.8% del total), una proporción que no resulta sorprendente al tratarse de la capital y principal foco político del país, pero que en mayo adquiere un peso particular: cuatro de cada diez agresiones documentadas en el mes ocurrieron en la capital. Holguín (17 casos, 10.8%) y Artemisa (16 casos, 10.2%) se posicionan como segundo y tercer territorio, ambos con cifras cercanas que confirman su relevancia como núcleos secundarios de actividad represiva.
| Territorio | Casos | % | Dist. |
|---|---|---|---|
| La Habana | 64 | 40.8% | |
| Holguín | 17 | 10.8% | |
| Artemisa | 16 | 10.2% | |
| Sancti Spíritus | 11 | 7.0% | |
| Camagüey | 9 | 5.7% | |
| Las Tunas | 9 | 5.7% | |
| Ciego de Ávila | 4 | 2.5% | |
| Santiago de Cuba | 4 | 2.5% | |
| Guantánamo | 4 | 2.5% | |
| 🌐 Entorno digital | 4 | 2.5% | |
| Pinar del Río | 3 | 1.9% | |
| Matanzas | 3 | 1.9% | |
| Villa Clara | 3 | 1.9% | |
| Mayabeque | 2 | 1.3% | |
| 🌎 Extranjero | 2 | 1.3% |
Dos territorios no convencionales merecen atención específica. El entorno digital aparece con 4 hechos, lo que confirma que las redes y plataformas constituyen un espacio represivo autónomo, con dinámicas propias y víctimas que no necesariamente residen en una provincia identificable. La categoría "extranjero" aparece en 2 registros, dato que revela que el régimen comete agresiones incluso fuera de Cuba, dirigidas contra cubanos en el exilio o en condición de población flotante, lo que prolonga el brazo represivo más allá de las fronteras nacionales.
Sancti Spíritus (11 hechos, 7.0%) emerge como cuarto territorio en intensidad represiva, un dato que confirma la dispersión geográfica de la actividad documentada. Camagüey y Las Tunas, con 9 hechos cada una, comparten posición. La presencia simultánea de Ciego de Ávila, Santiago de Cuba y Guantánamo (4 hechos cada uno) traza un eje represivo en el centro y oriente del país que, aunque con cifras menores, mantiene actividad estable. Las provincias con menor número documentado —Pinar del Río, Matanzas y Villa Clara (3 cada una) y Mayabeque (2)— completan un mapa donde prácticamente todo el territorio nacional registra al menos algún hecho.
Lo significativo no es solamente la concentración habanera, sino la extensión: las 15 unidades territoriales documentadas (13 provincias más entorno digital y extranjero) demuestran que la represión no es un fenómeno localizado. Opera de manera distribuida, con epicentros marcados, pero presencia capilar en todo el país.
Sin embargo, los datos del OCLE deben leerse con cautela metodológica. Los valores nulos en Cienfuegos y Granma, y los valores bajos en varios territorios, no equivalen a ausencia de represión. El Observatorio documenta lo que puede verificar; lo que no se documenta no necesariamente deja de ocurrir. La represión sistemática del régimen tiene, entre sus efectos más eficaces, la destrucción de la capacidad de denuncia: la autocensura impuesta por el miedo a represalias, el aislamiento de posibles fuentes, la ausencia de periodistas independientes en muchas provincias y la imposibilidad de obtener respuesta o confirmación oficial producen un subregistro estructural. En las provincias silenciadas, la ausencia de datos habla, en todo caso, de la profundidad del control.
5. Instituciones perpetradoras
La identificación de los actores responsables se realiza sobre 116 hechos en los que fue posible asignar perpetrador institucional. La Seguridad del Estado, dependiente del Ministerio del Interior, encabeza esa relación con 39 hechos (33.6%). Este resultado es esperable y consistente con su rol como brazo político del aparato represivo: opera mediante operativos preventivos, interrogatorios, vigilancia sostenida y coordinación con otras unidades. Su presencia en uno de cada tres hechos confirma su centralidad en el modelo.
| Institución | Hechos | % | Dist. |
|---|---|---|---|
Seguridad del Estado MININT |
39 | 33.6% | |
Policía Nacional Revolucionaria MININT |
28 | 24.1% | |
ETECSA Mincom · brazo digital |
27 | 23.3% | |
Sistema penitenciario MININT |
25 | 21.6% | |
Fiscalía (5 provincias) MINJUS |
8 | 6.9% | |
Civil a nombre del Estado Mítines de repudio |
6 | 5.2% | |
DTI – Dpto. Técnico Investigación MININT |
5 | 4.3% | |
Tropas Especiales de Prevención MININT |
2 | 1.7% | |
Tribunal Supremo MINJUS |
1 | 0.9% |
La Policía Nacional Revolucionaria se sitúa en segundo lugar con 28 hechos (24.1%). Su intervención suele acompañar a la Seguridad del Estado en operativos de detención y dispersión, y opera también de manera autónoma en hechos relacionados con protestas y control del espacio público. La coordinación entre ambas instituciones del MININT —Seguridad del Estado y PNR— es uno de los rasgos estructurales del modelo represivo cubano.
ETECSA emerge como tercer perpetrador del mes con 27 hechos (23.3%), prácticamente al mismo nivel que la PNR. Esta posición consolida una tendencia que se viene observando desde meses anteriores: el monopolio estatal de las telecomunicaciones funciona como brazo digital del aparato represivo. Bloqueos de cuentas, cortes selectivos de servicio, suspensiones temporales de telefonía móvil y restricciones de acceso a determinadas plataformas son operados directamente por la empresa, sin necesidad de intervención judicial. La centralidad de ETECSA es la traducción técnica de la centralidad del control digital.
El sistema penitenciario aparece como cuarto perpetrador con 25 hechos (21.6%), una cifra particularmente alta para esta categoría. Su peso refleja directamente el desplazamiento del foco represivo hacia el interior de las cárceles: traslados arbitrarios, restricciones de visitas y llamadas, castigos por protestas internas, condiciones materiales deliberadamente degradadas, agresiones físicas a reclusos. Esta dimensión del fenómeno represivo, históricamente menos visible que la represión callejera, alcanza en mayo una intensidad inusualmente alta.
La Fiscalía de cinco provincias (8 hechos, 6.9%) y el Tribunal Supremo (1 hecho, 0.9%) representan la dimensión judicial-administrativa de la represión, mostrando cómo las instituciones encargadas de la administración de justicia participan en la cadena represiva mediante procesos amañados, fiscalizaciones arbitrarias o validaciones formales de detenciones irregulares. Los civiles actuando a nombre del Estado (6 hechos, 5.2%) representan la modalidad de los "mítines de repudio", donde la responsabilidad se intenta diluir en supuestos actos espontáneos de la población. El Departamento Técnico de Investigación (5 hechos) y las Tropas Especiales de Prevención (2 hechos) completan el listado.
La lectura de conjunto es inequívoca: el grueso de la actividad represiva se concentra en el Ministerio del Interior (Seguridad del Estado, PNR, sistema penitenciario y DTI suman 97 hechos, el 83.6% de la base), con ETECSA como brazo paralelo en el plano digital. La represión cubana es una arquitectura institucional, no una suma de excesos individuales.
6. Distribución por género y perfil de víctimas
El análisis por género permite observar cómo se distribuye el impacto represivo entre hombres y mujeres. En mayo de 2026 se identificaron 92 víctimas con género determinado: 64 hombres (69.6%) y 28 mujeres (30.4%). A ello se suma 1 perfil en redes sociales contabilizado como entidad sin género asignable, y un grupo no individualizado de público asistente al estreno en Ciudad de México del documental sobre Luis Manuel Otero Alcántara, donde no fue posible determinar cantidad exacta de personas afectadas.
La proporción de aproximadamente 70% hombres y 30% mujeres se inscribe en una tendencia sostenida del registro, pero el dato relevante este mes es la reiteración. Una parte significativa de las víctimas no fue agredida una sola vez sino varias, lo que indica un patrón de hostigamiento dirigido y planificado. Entre los hombres con mayor número de afectaciones figuran Juan Antonio Madrazo Luna y Luis Ángel Cuza Alonso (3 incidencias cada uno), seguidos por Roilán Álvarez Rensoler, Pável Alberto Rodríguez Nápoles, Reinaldo Escobar Casas, Pedro Luis Hernández Hernández, Yoel Sánchez Pérez, Liusban John Utra, Ángel Moya Acosta, Jorge Enrique Rodríguez, Yasmany González Valdés y Erich Alain Chang Padrón (2 incidencias cada uno).
Entre las mujeres, Camila Acosta Rodríguez registra 4 incidencias —el número más alto de reiteración del mes para cualquier víctima individual—, seguida por Berta Soler Fernández (3) y Mabel Páez (2). La concentración del hostigamiento sobre figuras específicas, varias de ellas con trayectoria pública sostenida y dos de ellas periodistas, sugiere que el régimen mantiene listas activas de seguimiento y opera con criterios de priorización claros.
Perfil de víctimas
La clasificación por perfil agrupa a 93 víctimas individualizadas. Esta cifra es inferior al total de hechos (157) porque una misma víctima puede sufrir múltiples agresiones a lo largo del mes, y porque algunas categorías no admiten conteo individualizado.
13 hombres y 3 mujeres con múltiples afectaciones indican listas activas de seguimiento.
| Perfil | Víctimas |
|---|---|
| Preso político★ 1.ª posición |
24
25.8%
|
| Ciudadano |
21
22.6%
|
| Periodista |
21
22.6%
|
| Activista |
11
11.8%
|
| Opositor |
7
7.5%
|
| Creador de contenido |
6
6.5%
|
| Expreso político |
1
1.1%
|
| Artista / creador |
1
1.1%
|
| Perfil en redes |
1
1.1%
|
El dato más importante del mes en términos de víctimas es el ascenso de los presos políticos al primer puesto, con 24 casos identificados (25.8%). Esta posición es coherente con el peso del sistema penitenciario entre los perpetradores (21.6%), el aumento en el número de reclusiones, las 7 menciones de denuncia de condiciones carcelarias entre los motivos de represión y con la posición destacada de los derechos penitenciarios entre los derechos conexos vulnerados. Los cuatro indicadores apuntan en la misma dirección y permiten afirmar con claridad que el sistema penitenciario es el espacio represivo más activo del mes.
Ciudadanos comunes (21, 22.6%) y periodistas (21, 22.6%) comparten el segundo lugar con cifras idénticas. La equiparación entre ambos perfiles es significativa: confirma que el régimen ya no diferencia tanto entre quien expresa descontento de manera ocasional y quien lo hace profesionalmente. La represión opera sobre el acto de expresión en sí, no sobre la condición de quien se expresa. Los 21 periodistas afectados, además, representan un crecimiento muy significativo respecto a meses anteriores y muestran que el aparato represivo concentra sus acciones sobre un colectivo cada vez más reducido por el exilio forzado.
Los activistas (11, 11.8%) descienden a la cuarta posición, lo que no implica una distensión del riesgo sobre este colectivo —que sigue siendo objeto de hostigamiento sostenido— sino una redistribución del foco represivo del mes hacia presos políticos y periodistas. Los opositores (7, 7.5%), creadores de contenido (6, 6.5%), expresos políticos (1), artistas (1) y perfiles en redes sociales (1) completan el cuadro.
La lectura conjunta de este apartado y el anterior permite extraer una conclusión que articula todo el informe: mayo de 2026 es el mes en que el centro de gravedad de la represión cubana se desplaza con claridad hacia el interior del sistema penitenciario. No es un dato aislado, sino la convergencia de cinco indicadores —perfil de víctimas, instituciones perpetradoras, motivos detonantes, derechos conexos vulnerados y reiteración sobre figuras específicas— que apuntan en la misma dirección.
7. Casos emblemáticos registrados
Represión contra presos políticos
Yasmany González Valdés
Las autoridades cubanas revocaron el régimen de mínima severidad del preso político y lo trasladaron a la compañía 2 del Combinado del Este, bajo un régimen de mayor restricción. Las propias autoridades comunicaron a la víctima que la causa de la revocación fue una publicación realizada por él en el perfil de Facebook de su esposa, Ilsa Ramos, en la que denunciaba las condiciones de su reclusión y las violaciones a los derechos humanos en las cárceles cubanas. Al momento de difundir la denuncia, González Valdés había comunicado a las autoridades penitenciarias su intención de hacerla pública, y la sanción fue aplicada de inmediato.
Como consecuencia del traslado al régimen de máxima severidad, quedó sin acceso a pases, con comunicación telefónica limitada a una llamada cada tres días y con severas restricciones a las visitas familiares. En la publicación que motivó la sanción, González Valdés había advertido expresamente: "Si me revocan por esta publicación, verán más evidente la represión sobre aquel que dice la verdad". Tras la publicación, su esposa también fue víctima de un corte selectivo de internet.1
Sissi Abascal
La presa política y Dama de Blanco salió de Cuba tras su excarcelación y exilio forzado el 14 de mayo y arribó a Miami luego de que le fuera concedida una visa humanitaria por el Departamento de Estado de Estados Unidos, con intermediación de la Fundación Rescate Jurídico. La libertad condicional fue otorgada por la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo Popular en respuesta a una solicitud de la Dirección de Establecimientos Penitenciarios, que reconoció su buena conducta. Sin embargo, en agosto y noviembre de 2025 esas mismas autoridades le habían negado tanto la libertad condicional como el régimen de mínima severidad dentro del territorio cubano; el beneficio se concedió solo vinculado a su salida del país.

Sissi Abascal tras llegar a Miami. Foto: Captura de video/ Rolando Nápoles
Abascal cumplía una sanción de seis años de privación de libertad por desorden público, desacato y atentado, derivados de su participación en las protestas del 11 de julio de 2021 en Jovellanos. En sus primeras declaraciones a su llegada a Miami reveló que desde octubre de 2025 la Seguridad del Estado le había propuesto el exilio argumentando razones de salud y que, como condición adicional, su madre Annia Zamora —también Dama de Blanco— debía salir del país previamente: "Me dicen que la primera que tenían que salir de Cuba tenía que ser mi mamá. Que, si mi mamá no salía, no me iban a dar la salida". El caso se inscribe en un patrón recurrente en el que las excarcelaciones de presos políticos quedan condicionadas a la salida del país, sin reconocimiento de la arbitrariedad de las condenas subyacentes.2
Christian de Jesús Crespo Álvarez
El adolescente de 16 años se encuentra recluido en la prisión de Canaleta como consecuencia de su participación en la protesta popular ocurrida el 13 de marzo en el municipio de Morón. Fue trasladado durante aproximadamente cuatro días a la Unidad de Instrucción Provincial para tomarle nuevas declaraciones; al regresar al centro penitenciario comprobó que sus pertenencias personales, incluidos los alimentos entregados por su familia, habían desaparecido. Al reclamar ante las autoridades, fue objeto de una golpiza por parte de funcionarios del centro y, en su última comunicación telefónica con la familia, informó que sería trasladado a una celda de castigo. Desde ese momento, sus familiares no habían vuelto a tener contacto directo con él.

Christian de Jesús Crespo Álvarez. Foto tomada de su perfil en Facebook.
Christian presenta un deterioro físico y psicológico documentado por malos tratos bajo custodia. Durante la última llamada manifestó decaimiento general y orina de color oscuro, síntoma clínico compatible con daño renal o deshidratación severa; posteriormente la familia solo supo que había sido trasladado a la enfermería, sin información sobre diagnóstico ni tratamiento. Se le imputa el delito de sabotaje, sin petición fiscal formalizada al momento de la alerta. La denuncia señala además que los menores detenidos tras los hechos del 13 de marzo —al menos cuatro adolescentes identificados— son sometidos a interrogatorios reiterados con el propósito declarado de obligarlos a afirmar que recibieron pagos por manifestarse y a hacer declaraciones públicas de arrepentimiento.3
Javier Ernesto Martín Gutiérrez, "El Spiderman cubano"
El deportista de artes marciales fue trasladado el 23 de mayo al centro penitenciario de máxima seguridad Combinado del Este sin notificación ni consentimiento previo de su familia. El traslado se produjo luego de que se publicara en redes sociales una carta firmada por él en la que documentaba las agresiones físicas sufridas durante su detención —golpes en la nuca, el oído y los genitales por parte de aproximadamente diez agentes que no se identificaron a la salida de un entrenamiento—, así como las condiciones de reclusión en Villa Marista: negación de atención médica oportuna, suministro de alimentos en mal estado con una pérdida de 25 libras de peso, y pérdida de pertenencias personales sin responsabilidad institucional.

Javier Ernesto Martín Gutiérrez. Foto tomada de su Instagram.
La acusación que sustenta su reclusión es la de desorden público, derivada de una protesta pacífica realizada desde su vecindario en la que denunció la crisis generalizada que afecta a la población. Aunque los vecinos de la víctima firmaron una carta en la que negaban que el supuesto desorden los afectara de manera directa, las autoridades rechazaron el documento. En la propia carta difundida en redes, Martín Gutiérrez se dirigió a la Fiscalía solicitando un cambio de medida presentado por su abogado Carlos Navarro, comprometiéndose a no realizar manifestaciones ni denuncias públicas, y declaró sentirse "decepcionado de todo".4
Agresiones a periodistas y colaboradores de medios independientes y del ICLEP
Daniel Maldonado
El periodista colombiano se encontraba en La Habana realizando grabaciones sobre la realidad cotidiana de la población cubana cuando, horas antes de su vuelo de regreso a Colombia, dos agentes se presentaron en su alojamiento, retuvieron su pasaporte y su teléfono y lo trasladaron junto con su acompañante a una estación policial cercana. En el interrogatorio fue conducido a una habitación donde lo esperaban seis agentes —tres frente a él y tres detrás—, que le exigieron desbloquear el teléfono y le mostraron contenido específico de sus publicaciones, incluido un video en el que cuestionaba declaraciones del presidente colombiano Gustavo Petro sobre Cuba.

Daniel Maldonado. Foto tomada de su Instagram.
Los agentes le advirtieron que grabar y publicar contenido crítico sobre el gobierno constituye un delito en Cuba, y le exigieron borrar fotografías y videos que aún conservaba en el dispositivo. Tras una segunda retención de aproximadamente dos horas en el aeropuerto, durante la cual le revisaron nuevamente el teléfono y el equipaje, fue notificado de que se le declaraba persona no grata y se le prohibía el reingreso al territorio cubano. Estuvo a punto de perder su vuelo de regreso.5
Ángel Cuza Alfonso
El colaborador del medio independiente CubaNet fue objeto de traslados penitenciarios reiterados y no notificados a sus familiares. La secuencia documentada fue la siguiente: el 6 de mayo le concedieron visita en Instrucción Penal y fue trasladado a El Vivac; el 11 de mayo le aprobaron visita en El Vivac y fue trasladado a Valle Grande; el 12 de mayo, cuando su exesposa Ana Castillo se presentó en Valle Grande para la visita autorizada, Cuza ya había sido trasladado la noche anterior al Combinado del Este. Esta fue la cuarta ocasión consecutiva en que la autorización formal de visita se neutralizó mediante un traslado previo.
Adicionalmente, Cuza denunció a su exesposa por vía telefónica que los agentes de la Seguridad del Estado que participaron en su arresto del 30 de abril de 2026 le introdujeron evidencia falsa en su mochila —tres balas— con el propósito de incriminarlo por tenencia ilegal de arma de fuego y explosivos, sumándose a un proceso anterior por un casquillo de bala que portaba por motivos religiosos.6
Colaboradores del boletín Amanecer Habanero del ICLEP
A partir del 13 de mayo, Dunia Medina y Alejandro Uranga —pareja de activistas y colaboradores del boletín— registraron la interrupción de su servicio de datos móviles y afectaciones en las llamadas locales, frecuentemente desviadas. Ambos presentaron quejas ante la sucursal de ETECSA de su municipio sin obtener respuesta. Desde el 15 de mayo, Yunia Figueredo, también colaboradora del boletín, denunció la interrupción selectiva de su acceso a internet, mientras sus vecinos no registraban afectaciones, así como intensificación de los cortes en las llamadas locales.

Dunia Medina, Yunia Figueredo, Lamberto Hernández y Alejandro Uranga. Fotos: ICLEP.
El 18 de mayo, Lamberto Hernández, expreso político y colaborador del mismo boletín, recibió una llamada desde un número privado en la que un individuo identificado implícitamente como agente de la Seguridad del Estado le exigió una reunión, advirtiéndole: "de no ceder a una conversación con él lo va a salir a buscar y no le va a gustar lo que le va a pasar". La amenaza quedó registrada en un audio enviado a la dirección del ICLEP. El hostigamiento continuó los días siguientes a través de terceros que lo contactaron también desde números privados, lo que obligó a Hernández a abandonar temporalmente su zona de residencia.7
Mabel Páez y Juan Antonio Madrazo Luna, directivos de medios del ICLEP
Dos directivos de medios comunitarios del ICLEP fueron objeto de represalias coordinadas durante mayo, combinando cercos domiciliarios, cortes selectivos de telecomunicaciones y hostigamiento sistemático.
Mabel Páez, directora de El Majadero de Artemisa, fue sometida a un cerco domiciliario impuesto verbalmente por dos oficiales de la Seguridad del Estado —uno identificado como Ramón— que se presentaron en su vivienda y le prohibieron salir, incluso para recibir atención médica. La medida, aplicada sin orden judicial ni fundamento legal explícito, respondía a un acto convocado para el día siguiente en respaldo a Raúl Castro. El agente advirtió que cualquier intento de abandonar la residencia derivaría en prisión. Ese mismo 1 de mayo, Páez fue víctima además de cortes selectivos de internet y acoso telefónico reiterado desde números desconocidos.8

Mabel Páez. Foto tomada de su perfil en Facebook.
Por su parte, Juan Antonio Madrazo Luna, en ese momento director de Amanecer Habanero, sufrió dos interrupciones selectivas y consecutivas de sus servicios de comunicaciones móviles en un lapso de pocos días. En el primer episodio, de aproximadamente cuarenta y ocho horas, los intentos de comunicación aparecían como "fuera de la red" o "desviados", y en al menos una ocasión una persona desconocida respondió en su lugar. En el segundo, perdió el acceso total a internet mientras las llamadas entrantes y salientes eran sistemáticamente desviadas, afectando de forma selectiva solo a sus contactos vinculados al activismo. Madrazo Luna atribuyó ambos episodios a una represalia de la Seguridad del Estado en coordinación con ETECSA por su labor al frente del medio. La duración, la repetición y la selectividad de las interrupciones descartan cualquier explicación técnica ordinaria.9
Equipo del medio del ICLEP El Espirituano
Pedro Luis Hernández Hernández, director del medio comunitario del ICLEP El Espirituano, y los periodistas del mismo medio Lídice Palmero y Yoel Sánchez Pérez fueron objeto de un corte selectivo del servicio de datos móviles. El incidente ocurrió el 20 de mayo de 2026, fecha de conmemoración de la fundación de la República de Cuba, jornada en la que los tres se encontraban en ejercicio activo de sus funciones informativas en la ciudad cabecera de Sancti Spíritus.
Según los propios afectados, el corte fue ejecutado por la policía política en coordinación con ETECSA, monopolio estatal de las telecomunicaciones. Se inició en la madrugada y se extendió durante toda la jornada, privando a los tres periodistas del acceso a comunicación por datos móviles durante todo el día. La medida fue aplicada de manera diferenciada y focalizada sobre ellos, sin afectar al resto de los usuarios de la zona.
También el 1 de mayo, Pedro Luis Hernández Hernández sufrió otro corte selectivo de su servicio a internet y estuvo bajo vigilancia durante toda la jornada.10
Yeris Curbelo Aguilera
El reportero independiente, colaborador de la agencia Palenque Visión y del medio CubaNet, recuperó su libertad tras cumplir íntegramente una condena de dos años de prisión —impuesta en represalia por su cobertura de las protestas de Caimanera de mayo de 2023— sin acceso a beneficio penitenciario alguno. La misma noche de su liberación, una turba movilizada por simpatizantes del régimen se presentó frente a su vivienda y protagonizó un acto de repudio contra él.

Yeris Curbelo. Foto tomada de su perfil en Facebook.
Durante el hostigamiento, los participantes lanzaron piedras contra el periodista, impactándolo una en la boca y otra en el muslo. Según la denuncia formulada por Rolando Rodríguez Lobaina, director de Palenque Visión, las personas que protagonizaron el ataque son las mismas que la Policía Nacional Revolucionaria y la Seguridad del Estado habían movilizado para el encausamiento previo del reportero. El propósito del operativo era provocar la salida de Curbelo al exterior para facilitar una nueva detención.11
8. Derechos conexos vulnerados
Las violaciones documentadas en mayo de 2026 implican, además del derecho a la libertad de expresión y de prensa, la vulneración simultánea de un conjunto de derechos reconocidos por la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la propia Constitución cubana. Sobre el total de hechos clasificados, se identifican cuatro derechos conexos que concentran las menciones del mes, ordenados a continuación por frecuencia.
Derecho a la dignidad humana (65 menciones)
Es el derecho conexo más vulnerado del mes, presente en una proporción muy alta de los hechos documentados. Su vulneración aparece tanto en situaciones donde el aparato del Estado opera mediante humillación deliberada, exposición pública de víctimas, mítines de repudio organizados y condiciones penitenciarias degradadas, como en formas de hostigamiento que apuntan no solo a la libertad de la persona sino a su integridad simbólica. La amplitud de menciones refleja que la mayoría de las agresiones del mes incluyen algún componente que excede la limitación de un derecho concreto y se dirige a degradar la condición personal de la víctima.
Derecho a la seguridad jurídica (33 menciones)
Segundo derecho más vulnerado del mes. Las menciones agrupan situaciones en las que las víctimas son sometidas a procesos sin debido proceso, citaciones sin orden formal, regulaciones migratorias arbitrarias, sanciones administrativas sin notificación previa, fiscalizaciones manipuladas y procesos penales con vicios estructurales. La presencia destacada de la Fiscalía y del sistema penitenciario entre los perpetradores del mes guarda relación directa con esta categoría: las instituciones encargadas de garantizar la seguridad jurídica son las mismas que la vulneran.
Derecho a la participación política y a la participación en la vida pública (28 menciones)
Tercer derecho más afectado. Engloba aquellas situaciones en que la represión bloquea explícitamente la posibilidad de las víctimas de intervenir en la esfera pública: impedimento de asistencia a actos conmemorativos, prohibición de reuniones, bloqueo de movilizaciones, vigilancia preventiva sobre figuras políticamente activas y aislamiento dirigido. Las 28 menciones conectan directamente con el peso del calendario político entre los motivos del mes —fechas simbólicas para la sociedad/oposición y para el régimen— y reflejan la lógica preventiva con la que el aparato opera sobre figuras consideradas de riesgo.
Derecho contra la detención arbitraria (24 menciones)
Cuarto derecho conexo más vulnerado. Las menciones agrupan un repertorio amplio de prácticas que afectan la libertad personal sin respaldo legal: detenciones sin orden judicial, retenciones breves, traslados forzosos a estaciones policiales o casas de seguridad y restricciones impuestas verbalmente sobre la movilidad de la víctima. La cifra evidencia que la privación de libertad en Cuba opera en un espectro amplio, donde la detención arbitraria constituye solo una de sus modalidades.
9. Análisis de tendencias
La información acumulada en este informe permite identificar varios patrones que atraviesan el mes de mayo y que no responden a impresiones interpretativas, sino que emergen del cruce entre indicadores, perpetradores, motivos, víctimas y derechos vulnerados.
El rasgo más visible es el desplazamiento del centro represivo hacia el interior del sistema penitenciario. Cuatro datos apuntan en la misma dirección: los presos políticos ascienden al primer puesto del perfil de víctimas con 24 casos (25.8%), el sistema penitenciario figura como cuarto perpetrador con un peso muy alto (25 hechos, 21.6% de la base), las denuncias de condiciones carcelarias aparecen entre los motivos del mes (7 menciones) y se documenta reiteración de afectaciones sobre figuras específicas privadas de libertad. La convergencia es total y permite leer mayo como un mes en el que el régimen profundiza el castigo dentro del encierro, no afuera.
En paralelo, el control digital se consolida como una dimensión estructural del modelo represivo. Las restricciones en el espacio digital crecen un 833.3% interanual —de 3 hechos en mayo de 2025 a 28 en mayo de 2026—, ETECSA aparece como tercer perpetrador del mes con 27 hechos, la categoría "entorno digital" se afianza como territorio represivo con 4 hechos y la publicación en redes sociales figura como segundo detonante de la respuesta represiva con 19 menciones. Lo digital ha dejado de ser un componente accesorio para convertirse en una dimensión propia del aparato, con un perpetrador institucional definido y un territorio identificable. Su trayectoria no oscila: se ha estabilizado en niveles altos.
A esto se suma una reorganización del repertorio represivo en su conjunto. Las detenciones arbitrarias caen un 47.5% en términos interanuales, mientras todas las demás categorías de indicador crecen significativamente: las psicológicas un 44.2%, el uso abusivo del poder estatal un 73.7%, las físicas un 400% y las digitales un 833.3%. El régimen privilegia formas de represión menos visibles, de menor costo político y mayor capacidad de desgaste prolongado. La detención abierta sigue existiendo, pero ha perdido centralidad: ha sido sustituida por un repertorio más amplio y capilar, donde el hostigamiento sostenido, la presión institucional y el control digital ocupan el lugar que antes tenía la privación de libertad como gesto principal.
Por último, el alcance geográfico de la represión se ha expandido. Los 157 hechos del mes se distribuyen en 15 territorios distintos, incluyendo entornos no convencionales como el espacio digital y la categoría "extranjero" (4 hechos cada uno). La represión cubana ya no opera únicamente dentro del territorio físico nacional: alcanza redes, plataformas y a cubanos en el exilio o en condición de población flotante. Esta extensión modifica el alcance del fenómeno y obliga a comprenderlo como una práctica transterritorial, no limitada a las fronteras de la isla.
Las cuatro lecturas son coherentes entre sí y describen un modelo represivo que se vuelve más estructural, más institucional, más capilar y más expandido en su geografía. La aparente reducción del volumen total respecto a abril no contradice este diagnóstico: lo confirma. El régimen no necesita aumentar el número de hechos para sostener el control; necesita diversificar sus formas, ubicar nuevos territorios y profundizar el castigo en espacios menos visibles. Mayo de 2026 es, en este sentido, un mes ilustrativo del estado actual del modelo.
10. Evolución mensual de las violaciones
11. Pronóstico para junio de 2026
Las proyecciones que siguen se elaboran a partir del análisis de las tendencias documentadas en los primeros cinco meses del año, el comportamiento histórico de la represión cubana ante factores estacionales y los rasgos específicos identificados en mayo. No son cifras exactas sino rangos probabilísticos que orientan expectativas y permiten al lector situar el dato cuando llegue.
Más allá de las cifras, el escenario cualitativo previsto para junio incluye continuidad del peso del sistema penitenciario como espacio represivo activo, mantenimiento de ETECSA como tercer perpetrador, persistencia de la represión sistemática como principal motivo y muy probable continuidad de la presencia transterritorial (entorno digital y extranjero). Sin elementos que sugieran un cambio de dirección, junio se perfila como un mes de continuidad del modelo identificado en mayo.
12. Conclusiones
Mayo de 2026 cierra con 157 violaciones a la libertad de expresión y de prensa documentadas por el Observatorio Cubano de Libertad de Expresión del ICLEP. La cifra es 22 hechos inferior a la registrada en abril, pero supera en 49 casos el dato del mismo mes del año anterior. Esta combinación —descenso intermensual sobre una base interanual claramente elevada— define el carácter del periodo: el modelo represivo no se contrae, se reorganiza, y mantiene un nivel estructural muy por encima del de hace doce meses.
El rasgo central del mes es el desplazamiento del centro de gravedad de la represión hacia el interior del sistema penitenciario. Los presos políticos ascienden por primera vez en el año al primer puesto del perfil de víctimas con 24 casos (25.8%), el sistema penitenciario figura como cuarto perpetrador con un peso muy alto (25 hechos, 21.6% de la base), las denuncias de condiciones carcelarias aparecen entre los motivos del mes (7 menciones) y se documenta reiteración de afectaciones sobre figuras específicas privadas de libertad. La convergencia de estos cuatro datos describe un mes en el que el régimen profundiza el castigo dentro del encierro, no en la calle, y emplea la cárcel como espacio represivo activo.
En paralelo, los periodistas vuelven a estar en el punto de mira de la represión y el control digital se consolida como dimensión estructural del modelo. Las restricciones en el espacio digital crecen un 833.3% interanual (de 3 a 28 hechos), ETECSA emerge como tercer perpetrador del mes con 27 hechos imputados y el entorno digital se afianza como territorio represivo propio. La represión sobre lo digital ha dejado de ser un componente accesorio: cuenta con un perpetrador institucional definido —el monopolio estatal de las telecomunicaciones— y un territorio identificable, y se ha estabilizado en niveles altos. La publicación en redes sociales aparece como segundo detonante del mes con 19 menciones, lo que confirma que lo que se publica en línea desencadena respuesta represiva real.
La represión amplía también su geografía hacia espacios fuera del país, con dos registros asociados a un mismo acontecimiento, pero con un número considerable de víctimas (el director y el público asistente a la exhibición en Ciudad de México del documental “Luis Manuel Otero Alcántara: Estamos conectados”). Esta extensión transterritorial, sumada a la consolidación del entorno digital como territorio represivo, obliga a comprender el fenómeno como una práctica que ya no queda circunscrita al territorio físico de la isla.
El repertorio represivo se reorganiza en su conjunto: las detenciones arbitrarias caen un 47.5% interanual, mientras todas las demás categorías crecen significativamente —psicológicas +44.2%, uso abusivo del poder estatal +73.7%, físicas +400% y digitales +833.3%—. El régimen privilegia formas de represión menos visibles, de menor costo político y mayor capacidad de desgaste prolongado. La detención abierta deja de ser la herramienta principal y es sustituida por un repertorio más amplio y capilar, donde el hostigamiento sostenido, la presión institucional y el control digital ocupan el lugar que antes tenía la privación de libertad como gesto principal. El uso abusivo del poder estatal alcanza en mayo su cifra más alta del año (33 casos) y refleja la creciente instrumentalización del aparato administrativo y judicial —fiscalía, sistema penitenciario, organismos del Estado— como instrumento represivo.
La distribución institucional del aparato confirma este diagnóstico. El grueso de la actividad represiva del mes se concentra en el Ministerio del Interior —Seguridad del Estado, Policía Nacional Revolucionaria, sistema penitenciario y Departamento Técnico de Investigación suman 97 hechos, el 83.6% de la base con responsabilidad asignada--, con ETECSA como brazo paralelo en el plano digital. La represión cubana es, hoy, una arquitectura institucional coordinada, no una suma de excesos individuales.
Las víctimas no son agredidas una sola vez. Trece hombres y tres mujeres concentran reiteraciones múltiples, siendo la periodista Camila Acosta Rodríguez como la víctima más reincidente del mes (4 incidencias). Esta concentración del hostigamiento sobre figuras específicas, varias de ellas periodistas y personas con trayectoria pública sostenida, indica que el aparato mantiene listas activas de seguimiento y opera con criterios claros de priorización. La represión cubana es selectiva y estructurada, no aleatoria.
Mayo de 2026 documenta un modelo represivo que se vuelve más estructural, más institucional, más capilar y expandido en su geografía. La cárcel se convierte en epicentro, el control digital se consolida como territorio propio del aparato y la represión cruza fronteras. El régimen no necesita aumentar el volumen de hechos para sostener el control; le basta con diversificar sus formas y profundizar su alcance.
Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa (ICLEP)
Observatorio Cubano de Libertad de Expresión · Informe mensual – mayo 2026
observatorio@iclep.org
iclep.org
Referencias Bibliográficas
- Las agresiones contra el preso político Yasmany González y su esposa durante mayo de 2026, constan en la base de datos del Observatorio de Libertad de Expresión del ICLEP en los registros OCLE-2026-2207 y OCLE-2026-2255. Para más información sobre los hechos ocurridos, pueden consultarse en nuestra web en los siguientes enlaces: https://iclep.org/post/corte-de-internet-a-esposa-de-preso-politico-en-represalia-por-publicacion-en-redes-sociales/ / https://iclep.org/post/revocan-regimen-de-minima-severidad-a-preso-politico-yasmany-gonzalez-valdes-como-represalia-por-una-publicacion/ ↩︎
- El exilio forzado contra la presa política Sissi Abascal consta en la base de datos del Observatorio de Libertad de Expresión del ICLEP en el registro OCLE-2026-2257. Para más información sobre los hechos ocurridos, pueden consultarse en nuestra web en el siguiente enlace: https://iclep.org/post/excarcelacion-y-exilio-forzado-a-la-presa-politica-del-11j-y-dama-de-blanco-sissi-abascal/ ↩︎
- La golpiza contra el adolescente y preso político Christian de Jesús Crespo consta en la base de datos del Observatorio de Libertad de Expresión del ICLEP en el registro OCLE-2026-2331. Para más información sobre los hechos ocurridos, pueden consultarse en nuestra web en el siguiente enlace: https://iclep.org/post/golpiza-y-violaciones-graves-contra-menor-detenido-en-prision-de-canaleta-en-ciego-de-avila/ ↩︎
- El traslado al Combinado del Este de Javier Ernesto Martín consta en la base de datos del Observatorio de Libertad de Expresión del ICLEP en el registro OCLE-2026-2321. Para más información sobre los hechos ocurridos, pueden consultarse en nuestra web en el siguiente enlace: https://iclep.org/post/trasladan-al-combinado-del-este-al-deportista-javier-ernesto-martin-gutierrezel-spiderman-cubano/ ↩︎
- La detención arbitraria del periodista extranjero Daniel Maldonado durante mayo de 2026, consta en la base de datos del Observatorio de Libertad de Expresión del ICLEP en el registro OCLE-2026-2256. Para más información sobre los hechos ocurridos, pueden consultarse en nuestra web en el siguiente enlace: https://iclep.org/post/detencion-arbitraria-interrogatorio-coercitivo-y-prohibicion-de-entrada-a-cuba-contra-periodista-colombiano/ ↩︎
- Las agresiones contra el periodista Ángel Cuza durante mayo de 2026, constan en la base de datos del Observatorio de Libertad de Expresión del ICLEP en los registros OCLE-2026-2251; OCLE-2026-2253; OCLE-2026-2254. Para más información sobre los hechos ocurridos, pueden consultarse en nuestra web en el siguiente enlace: https://iclep.org/post/traslados-penitenciarios-arbitrarios-y-fabricacion-de-evidencia-falsa-contra-angel-cuza-alfonso/ ↩︎
- Las agresiones contra los colaboradores del medio del ICLEP Amanecer Habanero durante mayo de 2026, constan en la base de datos del Observatorio de Libertad de Expresión del ICLEP en los registros OCLE-2026-2266; OCLE-2026-2261; OCLE-2026-2265 y OCLE-2026-2264. Para más información sobre los hechos ocurridos, pueden consultarse en nuestra web en el siguiente enlace: https://iclep.org/post/amenazas-hostigamiento-y-cortes-selectivos-de-telecomunicaciones-contra-colaboradores-del-boletin-amanecer-habanero/ ↩︎
- Las agresiones contra la periodista y directora del medio del ICLEP El Majadero de Artemisa durante mayo de 2026, constan en la base de datos del Observatorio de Libertad de Expresión del ICLEP en los registros OCLE-2026-2330 y OCLE-2026-2191. Para más información sobre los hechos ocurridos, pueden consultarse en nuestra web en los siguientes enlaces: https://iclep.org/post/detencion-domiciliar-y-amenaza-de-prision-a-directora-del-medio-comunitario-el-majadero-de-artemisa/ / https://iclep.org/post/represion-contra-activistas-sindicalistas-y-periodistas-en-visperas-y-durante-el-primero-de-mayo-en-cuba/ ↩︎
- Las agresiones contra el entonces director del medio del ICLEP Amanecer Habaner durante mayo de 2026, constan en la base de datos del Observatorio de Libertad de Expresión del ICLEP en los registros OCLE-2026-2213; OCLE-2026-2237 y OCLE-2026-2344. Para más información sobre los hechos ocurridos, pueden consultarse en nuestra web en los siguientes enlaces: https://iclep.org/post/restriccion-selectiva-de-servicios-de-internet-y-telefonia-contra-director-del-medio-del-iclep-amanecer-habanero/ / https://iclep.org/post/el-iclep-denuncia-corte-selectivo-de-servicios-de-telefonia-y-datos-moviles-contra-el-director-de-amanecer-habanero/ ↩︎
- Las agresiones contra el equipo del medio del ICLEP El Espirituano durante mayo de 2026, constan en la base de datos del Observatorio de Libertad de Expresión del ICLEP en los registros OCLE-2026-2319; OCLE-2026-2320; OCLE-2026-2322 y OCLE-2026-2188. Para más información sobre los hechos ocurridos, pueden consultarse en nuestra web en los siguientes enlaces: https://iclep.org/post/oclep-denuncia-corte-selectivo-de-internet-contra-periodistas-de-el-espirituano-durante-el-20-de-mayo-en-sancti-spiritus/ / https://iclep.org/post/represion-contra-activistas-sindicalistas-y-periodistas-en-visperas-y-durante-el-primero-de-mayo-en-cuba/ ↩︎
- La agresión contra el periodista Yeris Curbelo durante mayo de 2026, consta en la base de datos del Observatorio de Libertad de Expresión del ICLEP en el registro OCLE-2026-2327. Para más información sobre los hechos ocurridos, pueden consultarse en nuestra web en el siguiente enlace: https://iclep.org/post/periodista-recien-liberado-es-agredido-fisicamente-en-acto-de-repudio-organizado-por-el-regimen-en-caimanera/ ↩︎