logotipo ICLEP

Cuba, el país que va de la mano de la miseria

Foto de Mattia Albertin en Unsplash

Por la periodista ciudadana Aniuska Paredes

Jun 15, 2023 | 10:10 AM


Para asomarnos a la realidad de hasta dónde llega el deterioro social en la isla, basta observar el declive en las tradiciones que desde siempre han caracterizado a los cubanos. Ya nadie se pone contento cuando lo visita un familiar.

¿Cuál es la primera reacción del anfitrión cuando de sopetón le cae un pariente? Mirarle para la mano a ver qué trajo para solventar los días que durará la estancia del familiar. Incluso, no interesa que el pariente llegue a la capital del país por un imperativo médico; sea un hijo o un nieto remitido a los centros sanitarios habaneros, donde se concentra la calidad en los servicios de esta índole.

Dicen los que saben del tema que de la primera ojeada a la mano se descubren muchas cosas. No sólo si el bulto que cuelga es grande o chico; más arroz o menos frijoles, por el relieve granulado de la bolsa; o si llega en la mano zurda o derecha, por lo general en esta última pesa más; o si hay indicios de sangre en el envoltorio, lo cual supone carne. Así se vive hoy en Cuba, a la caza de oportunidades miserables.

Ese grande de las letras francesas y universales, Víctor Hugo, lo definió con excelencia en su obra Los Miserables: “La miseria genera actitudes miserables”. ¿De cuál hombre nuevo estamos hablando? Nadie pone en duda que el periodo post Batista ha traído un marcado deterioro social. La lucha cotidiana de los cubanos se resume en un sálvese quien pueda, y de esto no escapa la familia.

La cacareada unidad entre los cubanos de la isla es un texto de ciencia ficción mal escrito, más por los deseos compulsivos del régimen que por la realidad reinante en la isla. Para nada está bien que antes del tradicional abrazo entre parientes que desde hace tiempo no se ven, la primera mirada recale en la mano del recién llegado.

Este simple hecho, que pudiera interpretarse al descuido, muestra la decadencia social que se vive en Cuba. La miseria que inunda al país tiene un solo responsable, la dictadura. Hoy, es la mano; mañana será otra cosa. No nos asombremos de lo que está por venir mientras dure esta pesadilla llamada régimen.

El hombre nuevo no deja de impresionarnos: ya nadie se pone contento cuando llega un familiar, a no ser, que la diestra venga cargada. El abrazo de alegría familiar, si la mano así lo amerita, llega después.


Publicado originalmente en la edición 214 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, Amanecer Habanero.

0 Comentarios

Añadir comentario