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Arrestan, desnudan, decomisan mascarillas y amenazan de prisión a la periodista Camila Acosta

Camila Acosta

Aug 1, 2020 | 3:56 AM


Cuba, 1 de Agosto de 2020 (ICLEP) – La periodista independiente, Camila Acosta, fue arrestada este viernes por fuerzas combinadas del Ministerio del Interior (MININT) y la Policía Política quienes la obligaron a quitarse la ropa, la despojaron de varias pertenencias, filmaron el interrogatorio sin su consentimiento, le levantaron acta de advertencia y la amenazaron de prisión si no paga la multa de 3000 pesos cubanos que le impusieron el pasado mes de marzo amparada en el Decreto Ley 370.

“Estoy bien, pese a todo el estrés, la tensión, todo el día sin comer, casi al borde de la hipoglicemia”, afirmó la reportera de Cubanet a través de Facebook Live, poco después de ser liberada de la estación policial de Infanta y Manglar, perteneciente al municipio del Cerro, en La Habana.

 

 

La periodista contó que una vez en la unidad policial la llevaron a un cuarto donde la obligaron a desnudarse.

“Me ordenaron quitarme la ropa, lo cual tuve que hacer… Me dejaron solamente en ropa interior, me revisaron incluso, me tocaron a ver si llevaba algo en el sostén…” explicó la reportera.

Acosta aseguró que revisaron todas sus pertenencias de forma minuciosa, incluso virando el contenido de su bolso encima de uno de los colchones que se encontraba en la habitación donde estaba siendo requisada y la despojaron de sus medicamentos, una memoria flash, documentos personales, recibos de la compañía Western Union, y mascarillas personalizadas contra el Decreto-Ley 370. Además de 160 pesos convertibles que llevaba consigo.

Según explica la reportera lo que más preocupó a los agentes policiales fueron las 19 mascarillas personalizadas que pretendía regalar a unos amigos.

“Me pusieron un acta de advertencia por incitación para delinquir, porque supuestamente para ellos, estos nasobucos, estas mascarillas que decían No AL 370, con estás mascarillas yo estaba incitando a las personas a que delinquieran”, comentó.

A la periodista también le impusieron una multa de 60 pesos cubanos amparada en la disposición legal 141 artículo 4 inciso ch), supuestamente por un delito de receptación.

El interrogatorio fue filmado sin el consentimiento de Acosta, quien alerta y teme que todas las filmaciones que le han estado realizando pudieran prestarse para un montaje de la Policía Política con el objetivo de armar un caso difamatorio contra su persona.

La amenaza de prisión también estuvo presente.

“No voy a pagar la multa por el 370. No la voy a pagar porque informar no es un delito. El 370 es violatorio de nuestra libertad de expresión. Informar no es delito. Expresarnos libremente no es ningún delito. Y si me van a llevar a prisión, porque esto fue una amenaza también que me hicieron; que si no pagaba la multa me iban a llevar a prisión. Pues si por defender mis ideas, por decir lo que yo pienso tengo que ir a prisión, ellos (la Policía Política cubana) ya sabrán que hacer”, enfatizó la periodista.

Camila Acosta, es una de las más de treinta personas que han sido multadas por el Decreto Ley 370, entre los que se encuentran unos veinte trabajadores de la prensa que tendrán que pagar multas de 3000 pesos (120 dólares), cuantía que triplica el salario promedio y que, en caso de no pagar, podrían ser sancionados a seis meses de prisión según el artículo 170 del Código Penal Cubano.

Cerca de 60 organizaciones de derechos humanos y medios de prensa apoyaron en un comunicado conjunto la petición de inconstitucionalidad del Decreto Ley 370, entregada a los poderes del Estado Cubano, a la cual el gobierno de Cuba no ha dado respuesta según lo estipulado por la ley.

El Decreto ley 370 supedita el desarrollo de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) a las necesidades estatales e impone restricciones al ejercicio de derechos fundamentales como la libertad de expresión.

Los oficiales del MININT con grados militares de primer teniente Claudia Pérez y Yanet Paredes fueron las que arrestaron en el Parque Central de La Habana, a la periodista y la obligaron a desnudarse, mientras que el oficial de la Policía Política conocido como Alejandro, famoso en Cuba por perseguir y reprimir la prensa independiente, dirigió todo el operativo en contra de la comunicadora.

La reportera aseguró que la represión que sufre tiene un objetivo bien definido.

“Quieren que me vaya del país o que deje de hacer periodismo independiente y yo no haré ni lo uno ni lo otro”, aseguró.

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