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El nuevo cable de Etecsa ¿dónde está?: la pregunta del millón

Foto de Thomas Jensen en unsplash

Por la periodista ciudadana Aniuska Paredes

Sep 29, 2023 | 10:30 AM


El 7 de diciembre de 2022 los cubanos respiraron esperanzados: se había hecho público la firma de un acuerdo entre Cuba y la compañía francesa Orange S.A., para instalar un cable de telecomunicaciones submarino entre la isla cubana y la de Martinica. Mejoraría la conexión por internet. Un año y medio después qué tenemos. Lo mismo de siempre, el cuartico sigue igualito o peor.

Las llamadas por Whatsapp la mayoría de las veces son un asco y las video-llamadas no cesan de frisarse (congelarse), donde la gente se queda estática en poses que figuran un estreñimiento mal gestionado.

Hay dos posibles razones, entre otras tantas, que ahora mismo la gente en la isla maneja. Una de ellas, la sobrecarga se servicios en una infraestructura carente y agobiada por la política propagandística del régimen, que intenta mostrar modernidad a machetazos -la tarea del momento de la Revolución, todo el mundo para internet-.

La otra cuestión, aunque técnica, depende de la capacidad de incorporar equipos de punta en los terminales del cable. No sólo se trata del cable, si no de lo que se le engancha al cable para que realmente rinda, y el régimen no tiene money. Pero, lo absurdo del caso recae en que mientras más se satura la internet en la isla más servicios agregan las autoridades y con la misma infraestructura, cuando con las prestaciones existentes apenas la red puede liderar.

De continuar esta locura desenfrenada también se pronostican apagones en este sector, por colapso del sistema. Cuba se convertirá en el país de los apagones de diferentes especies. Asusta el asunto, pues cuando los jubilados pasan días sin cobrar la pensión por falta de conexión o en las oficinas estatales se interrumpen trámites por igual causa, las autoridades anuncian por todo lo alto, como logro, que la Empresa Eléctrica suspenderá cobros en efectivo.

Además de lo anterior y de otros tantos agregos a los ya sufridos cables cubanos, el 2 de agosto el Banco Central de Cuba (BCC) publicó en una nota informativa aparecida en redes sobre nuevas medidas que entrarán en vigor al día siguiente, donde la falta de efectivo, otro de los fantasmas que persigue al régimen, se aliviará con más acoso a la red.

Consiste, según la nota del BCC, que se dará “prioridad al uso de los medios y canales electrónicos” en las transacciones que se realicen entre los actores económicos, la gente de las maltrechas empresas estatales, para disminuir al mínimo el uso de efectivo. Agrega el BCC, la continuación “de forma gradual de las acciones en los comercios” [dígase bodegas, etc.], “para el pago con medios electrónico”.

La gente se quedará frisada a medio mostrador con los mandados en la mano. ¿Hasta cuándo es esto si no hay más cable? El esperanzador nuevo cable de Etecsa parece nunca haber existido, se lo chupó la propaganda sobre la informatización de la sociedad cubana, ese triunfalismo que pocas veces se traduce en realidad.


Publicado originalmente en la edición 220 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, Amanecer Habanero.

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