IMG-LOGO

Evitando lo inevitable

Policías, militares y brigadas especiles en las calles de Cuba / Foto archivo ICLEP

Mar 5, 2021 | 11:03 AM


Publicado originalmente en la edición 57 del medio de comunicación comunitario de ICLEP Páginas Villareñas.

Evitando lo inevitable

Por la periodista ciudadana Lisandra González

Por estos días de nuevo confinamiento. Todos los ciudadanos que residimos en la ciudad hemos observado un incremento notable de la presencia policial en los lugares donde existe gran afluencia de público, colas en tiendas, carreteras, parques y hasta los barrios más humildes, están fuertemente custodiados, los agentes se mantienen día y noche observando todo lo que se mueve y se toman atribuciones que muchas veces están fuera de la ley.

Piden la documentación a todo el que les parezca, registran y husmean en bolsos, maletas o carteras privadas en plena calle, incluso a riesgo de contraer la Covid, todo sin motivo alguno y en la gran mayoría de las ocasiones de una manera violenta o prepotente y por supuesto sin el consentimiento de los propietarios. Solo pareciera que quieren que las personas sientan miedo y se queden en sus viviendas tranquilos sin salir a las calles.

Los cubanos desgraciadamente tenemos que salir todos los días a las calles para sobrevivir, compramos y vendemos productos de primera necesidad que es imposible adquirir por la vía normal en establecimientos y puntos de venta estatal debido a la crisis permanente que vivimos, jabón, aceite, carne, ropa y hasta medicamentos son comercializados de esa manera, y en plena pandemia hay que salir a buscar lo que el gobierno no garantiza.

Por estos días aguantamos todo tipo de humillaciones de agentes del orden corruptos que ni siquiera se cuidan a la hora de atropellarnos, nos insultan, faltan al respeto y nada se puede hacer contra eso.

Cualquier persona común pudiera pensar que estas actuaciones y la fuerte presencia policial pretenden protegernos del mortal virus, desgraciadamente la realidad es otra, su único y verdadero objetivo es que no salgamos a la calle y con ello evitar protestas masivas por la gran crisis que vivimos. Muchas protestas contra el gobierno se han generado en aglomeraciones de personas que explotan ante la imposibilidad de conseguir un producto de primera necesidad, y esto el régimen gobernante en este país lo sabe muy bien.

Muchas multas y decretos son aplicados por los agentes de la ley solo con el propósito de cumplir una meta y de meter miedo, detienen a ciclistas y peatones que no cometen violaciones, solo para realizar trabajo psicológico e implantar el terror en la población. Muchos ejemplos como estos pueden palparse en el día a día de los cubanos, las leyes solo son utilizadas para el beneficio de una minoría y siempre con el objetivo de perpetuar en el poder a un grupo de corruptos.

Perder el miedo es el único camino que nos queda para apurar lo inevitable.

0 Comentarios

Añadir comentario