Santa Clara, Cuba, (ICLEP). Más de 2000 residentes del reparto Camacho llevan más de seis meses enfrentando una crisis de abasto de agua. Vecinos denuncian que los ciclos de distribución superan los 60 días y que los pozos artesanales utilizados como alternativa están contaminados, mientras el Gobierno alega problemas técnicos en las bombas y las tuberías.
“Desde hace meses, los vecinos del barrio Camacho vivimos una situación desesperante. Tengo las llaves del agua abiertas desde el mes pasado a ver qué cae, pero nada de nada”, comentó al ICLEP Lourdes Yanes Velazco, residente de la zona Camacho-Libertad, considerada una de las más críticas de Santa Clara.
La falta de agua ha obligado a las familias a recurrir a la compra de pipas “por la izquierda”, con precios que oscilan entre 50.000 y 60.000 pesos cubanos por llenar una cisterna.
Ernesto Méndez Carvajal, vecino del reparto, denunció ante nuestro medio la falta de inversión estatal para resolver el problema.
“Esto no es nuevo. El gobierno local conoce el problema desde hace años, pero nunca realiza las inversiones necesarias. Prefieren parchear las roturas en lugar de sustituir las tuberías y las bombas. La gestión gubernamental es pésima y nos sentimos abandonados”, advirtió.
Un funcionario de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Villa Clara, el ingeniero Raúl Tamayo Pérez, explicó a nuestro boletín que el problema radica en fallas técnicas por falta de mantenimiento. “No recibimos piezas de repuesto para las conductoras ni bombas de importación debido a las restricciones comerciales”, alertó.
Mientras las autoridades prometen soluciones, los vecinos del barrio Camacho sobreviven a cuentagotas, comprando el agua a precios exorbitantes y exponiéndose a consumir líquido contaminado.
Publicado originalmente en la edición 152 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, Páginas Villareñas.