Sancti Spíritus, Cuba, (ICLEP). La escasa disponibilidad de efectivo en los bancos y cajeros automáticos de la provincia, junto a la falta de energía eléctrica, dificulta el cobro de sus pensiones a los jubilados, una situación que provoca largas colas y tensiones frente a las sucursales bancarias y oficinas de correos.
Desde horas tempranas de la mañana, los ancianos se aglomeran frente a estas instituciones, formando extensas filas en las que no faltan ofensas y conflictos entre algunos de los presentes, en un intento desesperado por cobrar sus chequeras, lo que en muchos casos resulta frustrado por la falta de dinero, los prolongados apagones —de más de 30 horas— y las restricciones bancarias sobre la cantidad de efectivo a retirar.
Con una población de la tercera edad estimada en 113 mil habitantes, según estadísticas oficiales, esta situación se agrava, al impedir a los adultos mayores acceder a sus ingresos, generalmente reducidos, para la compra de alimentos y la cobertura de necesidades básicas.
"Llevo dos días haciendo cola para poder cobrar mi chequera y aún no he podido por la falta de dinero en el banco. Ahora vine para el correo y la cola es también grande", aseguró Mariano Aguilar Poza, anciano residente en la calle Independencia.
"Cuando hay un poco de dinero en el banco, se va la corriente o si no te dejan cobrar nada más mil pesos de tu retiro. Esto es complicado y los perjudicados somos los viejos, pues no podemos sacar nuestro dinero para poder vivir", aseguró Modesto Jiménez Arteaga, vecino de la calle Onza.
Como agravante, en otras instalaciones como el banco financiero, se están realizando estos pagos, pero por año de nacimiento y por la cantidad de dinero que reciben los pensionados, decisión que afecta aún más a este grupo poblacional.
"Fui al banco financiero a cobrar y me dijeron que era por año de nacimiento y la cantidad de dinero que recibes de jubilación. Me dijo la joven que me atendió que hasta el viernes que viene no me toca y me pregunto: ¿Qué voy a comer hasta ese día?", aseguró Julia Rosabal Meneses, residente en la calle Maceo.
Publicado originalmente en la edición 228 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, El Espirituano.