Ankeilys Guerra . Capturas tomadas de su perfil en Facebook.
Por ICLEP
Jan 19, 2026 | 9:30 AM
El joven cubano Ankeilys Guerra fue arrestado el 15 de enero en La Habana en un nuevo acto de represión política por parte del régimen, luego de manifestar públicamente sus opiniones críticas en redes sociales.
Según denuncias del periodista independiente José Luis Tan Estrada, agentes policiales detuvieron a Guerra y lo condujeron inicialmente a la unidad de Aguilera, en el municipio Diez de Octubre. Poco después, familiares informaron que había sido trasladado a Villa Marista, cuartel general de la Seguridad del Estado, conocido por ser el principal centro de interrogatorios, tortura y represión política de la dictadura, lo que ha incrementado la preocupación por su integridad física y psicológica.
Durante el operativo, los agentes rompieron su teléfono móvil, una práctica habitual utilizada para impedir la comunicación y eliminar posibles pruebas de los abusos cometidos durante las detenciones.
La captura de Guerra ocurre pocos días después de que realizara una transmisión en vivo en Facebook, donde pidió al presidente estadounidense Donald Trump que prestara atención a la situación de Cuba y expresó su apoyo a la operación militar estadounidense que culminó con la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro.
"Digo lo que muchos quisieran decir y no dicen (...) Ya tumbaste una dictadura, ahora falta esta que estaba metida en Venezuela (...) Ya andan desesperados que están huyendo. Por lo que más quieras, no te imaginas cuanta añoranza tengo en que ya esto llegue a su fin (...) Por favor, dale un fin a esto ya", dijo en su mensaje, en el que también denunció el clima de miedo, vigilancia y censura que enfrentan los cubanos que se atreven a pensar diferente.
En días anteriores, Guerra había publicado un video en el que denunciaba cortes selectivos de Internet el 10 de enero que le impidieron hacer publicaciones en redes. Incluso relató que el pasado 11 de enero logró escapar de un intento de arresto mientras se encontraba en una feria de alimentos fuertemente vigilada por fuerzas de seguridad.
El caso de Ankeilys Guerra vuelve a poner en evidencia la criminalización del ejercicio de la libre expresión en Cuba, donde opinar abiertamente, cuestionar al régimen o manifestar respaldo a posturas políticas diferentes sigue siendo motivo de vigilancia, hostigamiento y detención por parte de la Seguridad del Estado.