Henry Constantín. Foto: Facebook / La Hora de Cuba
Por ICLEP
Jan 22, 2026 | 7:45 AM
El periodista Henry Constantín, director del medio independiente La Hora de Cuba, fue arrestado de manera arbitraria en la tarde del 20 de enero en Camagüey, cuando se encontraba fuera del domicilio de su hija. La detención fue ejecutada por una patrulla de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) alrededor de las 4:30 p. m., sin que los agentes ofrecieran explicación alguna.
Según relató un colaborador del medio que presenció el hecho, “la patrulla se detuvo en la cuadra y de ella descendieron dos oficiales, mientras un tercero se alejaba del lugar”. Los agentes pidieron al periodista su licencia de conducción y sus documentos personales, para luego exigirle en tono intimidante que los acompañara. Todo ocurrió frente a su hija, “una escena que añade un componente de violencia psicológica a un acto ya marcado por la arbitrariedad”, señaló la fuente.
Durante su retención, La Hora de Cuba realizó gestiones para conocer su paradero, pero las autoridades no ofrecieron información sobre dónde se encontraba. Se confirmó además que no estaba en la Primera Unidad de la PNR de Camagüey.
Desde el lunes 19 de enero, Constantín enfrentaba dificultades para conectarse a Internet, una práctica común en los mecanismos de hostigamiento del régimen contra periodistas independientes en la isla.
Tras ser liberado, Constantín publicó en su perfil de Facebook un extenso mensaje en el que narró la experiencia vivida y denunció la represión del régimen: “Ayer Cuba fue una niña llorando... Ayer me arrestaron —por gusto y por segunda vez en menos de seis días—. Ayer no firmé un acta de advertencia por ‘incitar a una potencia extranjera a intervenir en Cuba’, ni la firmé por ‘ofender la memoria de los combatientes cubanos caídos en Venezuela’, que es lo que me leyeron que decía aquel papel. La hubiera firmado por exigir una Cuba libre, que es mi sueño y mi vocación y la meta que quiero ayudar a lograr algún día”.
En el texto, el periodista describió también el momento en que fue separado de su hija: “…mientras el suboficial 67499 me metía en una patrulla cuando estaba a punto de llevar a mi niña a su clase de pintura y dejarla llorando desconsolada en vez de pintando vestidos y paisajes”.
Constantín concluyó su publicación con un mensaje esperanzador: “El abrazo del amor no puede compararse con nada. Es el abrazo que esta Cuba destruida, separada, maltratada, hambrienta, envejecida, golpeada, empobrecida, desesperanzada, necesita. Yo quiero ver al pueblo de Cuba darse ese abrazo de amor y de libertad aquí, en Cuba, y quiero seguir ayudándolo a que lo logre”.
Este nuevo arresto ocurre apenas unos días después de otro episodio represivo. El pasado 14 de enero el comunicador fue detenido en su vivienda en La Habana coincidiendo con la llegada de los restos de los militares cubanos fallecidos durante la captura de Nicolás Maduro en Venezuela.
La detención de Henry Constantín se suma a una larga lista de acciones represivas contra periodistas y activistas en Cuba, en medio de un contexto de creciente censura y vigilancia a la prensa independiente.