Foto de Ricardo IV Tamayo en Unsplash
Por el periodista ciudadano Frank Correa
Jan 21, 2026 | 10:05 AM
Terminó el 2025 y un resumen de lo sucedido en el año nos delata un panorama tétrico generalizado, en todas las aristas de la sociedad. Entre apagones, falta de agua, combustible y gas licuado; de nulas expectativas de vida y nuevas leyes que reprimen aún más al pobre pueblo de Cuba; de epidemias y de mucha basura, apareció la caída del ministro de Economía Alejandro Gil, quien hasta el momento de su destitución era el amigo del gobernante Díaz-Canel y considerado una de las mentes más brillantes del país.
Tras el secretismo oficial y la incertidumbre sobre qué sucedía, finalmente se hizo pública la cadena perpetua por espionaje a Gil, y en su lugar colocaron a un funcionario que, como estreno en su cargo, dictó el Decreto Ley 113 del 2025, una burla más contra el raciocinio: “Los dueños de negocios pueden cobrar en dólares… pero el 20% deben cambiarlo en el banco a la tasa oficial, para ayudar al país”.
Pero la tasa oficial es tan ridícula al lado del mercado clandestino que el nuevo decreto se convirtió en un meme en las redes sociales.
Por otro lado, la basura, que copó hasta los cimientos no solo a las calles y a las casas, también al alma del cubano. Y con la basura llegaron los arbovirus, los dolores, la angustia, el desfallecimiento y la muerte.
El Gobierno intentó desatar una ofensiva contra la basura, pero en este campo está herido de muerte porque no cuenta con voluntad, ni con los recursos e infraestructura para mantener una correcta recogida de basura; tampoco con una campaña para concientizar a la población en la necesidad de la limpieza como protección colectiva.
Pero también en este 2925 apareció una tabla de salvación que, aunque quimérica, devolvió las esperanzas al pueblo cubano: Trump y Marco Rubio, quienes intentan drenar el pantano y limpiar la basura no solo de su país, también de los países vecinos; sobre todo los que viven en dictadura, los que viven sin democracia, los que viven atados de pies y manos por el poder corrupto de la izquierda, que quiere imponer en los pueblos el nefasto sistema socialista en todas las naciones, incluye.
Publicado originalmente en la edición 268 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, Amanecer Habanero.