Roberto Viña Martínez. Foto tomada de su perfil en Facebook.
Por ICLEP
Jan 31, 2026 | 9:25 AM
El académico y profesor universitario Roberto Viña Martínez fue expulsado del ISA, Universidad de las Artes, y de todos los claustros en los que impartía clases, en una decisión que él mismo calificó de arbitraria y motivada por razones políticas.
El docente explicó que su separación de la enseñanza superior ocurrió por un post publicado en redes sociales, cuyo contenido fue considerado “incómodo” por las autoridades académicas y culturales del régimen cubano.
Tras conocerse su expulsión, Viña publicó un extenso texto en su perfil de Facebook, el 28 de enero, donde reflexionó sobre lo sucedido y analizó críticamente el discurso oficial de la “soberanía” en Cuba. En su escrito, denunció la falta de libertad de pensamiento en el ámbito universitario y la subordinación ideológica que impera en las instituciones culturales del país.
“En apenas un mes y por decisión arbitraria se me expulsa de todos los claustros donde impartí clases despojándome de más del 70% de un ingreso salarial insuficiente pero que ahora se torna menos sustentable en un país empobrecido y carero donde apenas se malvive, y todo ello, debido a un post en redes sociales y un disenso político que sin ser reciente, antes no demeritaba ni resultaba relevante para mi sobrecarga horaria”, escribió el profesor.
El académico describió su caso como un ejemplo de represalia política contra quienes se atreven a expresar opiniones diferentes al discurso oficial, y cuestionó la legitimidad del concepto de soberanía que el régimen defiende como parte de su narrativa ideológica.
“La soberanía nacional como ejercicio de poder popular que se recoge en los manuales y los poemas es una falacia metafórica, un pregón a incautos que solo sirve para rellenar discursos”, escribió Viña criticando fuertemente la estructura de poder cubana.
A lo largo de su reflexión, el profesor usó la noción de “soberanía” para desnudar las contradicciones del sistema político y económico del país: “No hay soberanía que pueda enarbolarse desde la decrepitud, el dislate y mucho menos, la demencia. La soberanía del mendigo es la mendicidad, del mismo modo que la soberanía del moribundo es la muerte en vida”.
Viña también denunció la represión académica y cultural ejercida por las instituciones controladas por el Estado, afirmando que “la soberanía de los perros de palacio y de los comisarios culturales” se impone para castigar el disenso.
“Sepan esos rabiosos que desde el anonimato insultan, vilipendian, denigran y luego te impiden trabajar, que la soberanía del magisterio radica en comprender que para enseñar o aprender no es preciso un claustro o un aula”, añadió en su texto.
El profesor, que llevaba más de una década vinculado a la docencia universitaria, afirmó que no se arrepiente de su postura, y que su expulsión solo confirma el grado de censura que impera en el sistema educativo cubano.
“Ahora toca reinventarme. Toca trabajar mejor y mantener lo más intacta posible la soberanía de la decencia que debe ubicarse por encima de los mazazos prepotentes”, concluyó.
Su publicación generó amplia solidaridad entre colegas, artistas, activistas y ciudadanos, que denunciaron el caso como un nuevo ejemplo de persecución ideológica y exclusión política dentro de las instituciones culturales y académicas de Cuba.