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Fiscalía pide 10 y 8 años de cárcel a pareja cubana en prisión por pintar un cartel crítico

José David Hernández Ferrer y Mileidys Rodríguez Más. Foto tomada de sus redes sociales.

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Jan 31, 2026 | 10:00 AM


La represión en Cuba vuelve a quedar en evidencia con el caso de José David Hernández Ferrer y Mileidys Rodríguez Más, una pareja detenida desde el 24 de agosto de 2024 por pintar un cartel que expresaba su inconformidad con la situación del país. Más de un año después, las autoridades los acusan del supuesto delito de “propagación contra el orden constitucional” y la Fiscalía ha solicitado 10 y 8 años de prisión, respectivamente.

La acusación, que salió a la luz el 4 de diciembre a través de una publicación en el perfil de Facebook de Hernández Ferrer, ha sido considerada por familiares y activistas como una muestra más del uso político de la justicia para castigar la libre expresión. En ese mensaje, allegados del matrimonio denunciaron que el proceso responde a una intención de ejemplarizar el castigo y de infundir miedo entre quienes cuestionan al gobierno cubano.

“Acaso pintar un cartel  como medio de demostrar el descontento social se penaliza con más año de privación de libertad que desvivir a algún ser humano, que violentar y matar un niño que robar al pueblo etc. Entre tantas cosas antes los ojos del hombre y la ley es una injusticia, pedimos liberación para ellos”, se lee en la denuncia.

En las últimas semanas, la situación de Mileidys Rodríguez se ha agravado. El 28 de enero, el activista Garlobo Lvv denunció desde sus redes sociales que la presa política fue enviada nuevamente a una celda de castigo en la Prisión de Mujeres de Occidente en La Habana, conocida como El Guatao, por manifestar su desacuerdo con la petición fiscal de ocho años de cárcel.

Según el testimonio, Mileidys lleva “todo el mes con sangramiento y sin atención médica de ningún tipo”, y su estado de salud se ha deteriorado al punto de haber sufrido un desmayo sin que las autoridades la trasladaran al puesto médico.

La denuncia agrega que su esposo, recluido en la prisión de Valle Grande, también continúa en espera de juicio después de un año y cinco meses de detención preventiva, mientras ambos son mantenidos en condiciones descritas como “centros de tortura” por la falta de atención médica, el hacinamiento y los castigos arbitrarios.

Este caso refleja la dureza con que el régimen cubano responde ante expresiones pacíficas de descontento y la ausencia de garantías básicas para los presos políticos. El caso de José David Hernández Ferrer y Mileidys Rodríguez Más resume la realidad de un sistema que convierte la protesta en delito y la palabra en una amenaza. En Cuba, un cartel pintado puede costar una década de libertad.

 

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