Oscarleydis Blanco Lobaina. Foto / CubaNet
Por ICLEP
Dec 16, 2025 | 9:20 AM
Las autoridades del régimen cubano en Baracoa intensifican la represión contra los vecinos que se manifestaron en los últimos días por los apagones prolongados y la crisis de agua que afecta a esa ciudad oriental desde hace meses. Testimonios recogidos por el medio independiente CubaNet revelan un patrón de amenazas, detenciones y acoso policial contra quienes salieron a las calles para exigir servicios básicos.
Uno de los perseguidos es Oscarleydis Blanco Lobaina, de 36 años, a quien la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) busca detener por su participación en las protestas ocurridas la noche del 8 de diciembre en los barrios Bermejal y Cabacú. Su madre, Clara Lobaina, denunció que un jefe de sector del régimen acudió a su vivienda el 9 de diciembre “para llevárselo detenido para la estación de la Policía”, aunque su hijo no se encontraba allí. Los agentes le advirtieron que debía presentarse voluntariamente o sería acusado de “desobediencia”.
La mujer expresó su frustración ante lo que considera una injusticia: “Todo el mundo participó [en la protesta], pero desgraciadamente vienen a buscar a Oscarleydis. Cuando el policía me dice para lo que era, le contesté que se iban a tener que llevar a Bermejal entero”, afirmó a CubaNet.
Las manifestaciones comenzaron tras más de 24 horas sin electricidad, con cacerolazos y consignas contra el gobierno. Vecinos aseguran que la protesta reflejó un malestar acumulado por la crisis económica y la falta de respuesta estatal, no solo por el apagón.
Pero este no fue el único caso de represión. El baracoense Maikel Lores Matos denunció también a CubaNet que sus hermanos, Alberto y Geovanis Lores Matos, fueron detenidos y amenazados por agentes del Ministerio del Interior (MININT) luego de participar en las protestas que estallaron en distintos barrios de la ciudad.
Según su testimonio, la población de varios sectores “se tiró para la calle” cansada de más de tres meses sin agua potable y con apenas una hora de electricidad al día. Durante las manifestaciones, los vecinos corearon reclamos por el restablecimiento de los servicios básicos.
Maikel relató que uno de sus hermanos increpó al delegado del MININT por sus abusos contra ellos, pues busca constantemente detenerlos, lo que desató la ira del funcionario, quien los citó al día siguiente a una oficina del Ministerio. Allí, según contó, los recibió con insultos, provocaciones e incluso amenazas físicas, asegurando que podía encarcelarlos “porque le daba la gana”. Uno de los hermanos fue encerrado brevemente y salió con la cabeza lastimada.
El denunciante añadió que las autoridades intentaron también detenerlo a él cuando intervino para defender a sus familiares. Le dijeron que hablara “bajito”, que podían llevarlo preso también. Finalmente, los hermanos fueron liberados, aunque bajo la advertencia de que serían encarcelados si volvían a participar en manifestaciones.
Además, Lores Matos denunció que durante la represión fueron arrestadas al menos dos menores de edad que se habían sumado a la protesta. “Había más de 500 personas en la calle”, afirma, pero la policía solo detuvo a aquellos que expresaron su frustración abiertamente.
Represalias contra un sacerdote por apoyar protestas en La Habana
La represión del régimen cubano no se limita a los manifestantes en las calles. También alcanza a voces solidarias dentro de la Iglesia Católica. Según reportó Martí Noticias, el gobierno decidió no renovar la residencia temporal del sacerdote mexicano José Ramírez, miembro de la Congregación de la Misión, como castigo por haber hecho sonar las campanas del templo La Milagrosa, en el barrio habanero de Santos Suárez, durante una protesta ciudadana por los apagones en la noche del 8 de diciembre.
De acuerdo con fuentes eclesiásticas consultadas por ese medio, el gesto del sacerdote, interpretado por los vecinos como un acto de apoyo, ocurrió tras más de 12 horas sin electricidad.
La Oficina de Asuntos Religiosos del Comité Central del Partido Comunista, dirigida por Caridad Diego, comunicó a la Iglesia la decisión de no prorrogar la estancia del religioso, lo que equivale a su expulsión del país.
Aunque la funcionaria evitó calificar la medida como una expulsión para evitar “un escándalo”, según reveló la fuente, dejó claro que el sacerdote debía abandonar Cuba. La misma fuente añadió que la Seguridad del Estado presionó directamente al párroco quien se vio obligado a regresar a México el jueves 11 de diciembre.
Salen a la luz nuevas detenciones tras protestas en Maqueicito
Mientras continúan las tensiones sociales en el oriente de Cuba, tres nuevos arrestos fueron confirmados en la localidad de Maqueicito, perteneciente al municipio Paraguay, en la provincia de Guantánamo, como parte de la represión que siguió a las protestas del 7 de noviembre.
De acuerdo con la información publicada el 11 de diciembre por el medio ClickCuba, los detenidos son Diosvany Salazar, Dayan Paumier y Enayquel Almenares, todos vecinos de la zona que participaron en las manifestaciones contra los prolongados apagones y la falta de servicios básicos. Las detenciones se produjeron a finales de noviembre, pero solo salieron a la luz semanas después, debido al miedo de las familias a denunciar públicamente, una estrategia de control social que el régimen ha perfeccionado para mantener el silencio y la autocensura.
Vecinos relataron que los operativos policiales se realizaron de forma sorpresiva, algunos en plena madrugada y otros en medio de la calle, sin órdenes judiciales ni notificación a los familiares. El medio añadió que la obtención de datos de los detenidos ha sido muy difícil debido a que no hay fotos recientes de los mismos ni cuentan con redes sociales, salvo el caso de Diosvany Salazar.
Hasta el momento, las autoridades no han ofrecido información oficial sobre el paradero ni la situación legal de los tres jóvenes, lo que refuerza el patrón de detenciones arbitrarias e incomunicación que se repite en todo el país frente a cualquier signo de inconformidad popular.
Paralelamente, ClickCuba informó que fueron liberadas tres mujeres que también habían sido arrestadas durante aquellas protestas: Maciel Diéguez, Fermina Ramírez y Yanisa Sánchez Mato. Entre ellas, destaca el caso de Fermina Ramírez, maestra de una escuela primaria local, cuya detención provocó indignación en la comunidad. Testigos aseguran que la educadora no cometió actos violentos, sino que simplemente se encontraba entre los manifestantes expresando su cansancio ante los apagones y la precariedad cotidiana.
Aunque ya se encuentran en sus hogares, las tres mujeres fueron notificadas de que siguen “bajo investigación”, una advertencia usada habitualmente por la Seguridad del Estado para mantener la presión psicológica y frenar cualquier intento de organización vecinal o nuevas protestas.
*Nota editorial: Ante la imposibilidad de conocer la fecha exacta de las detenciones en Maqueicito, dichas agresiones serán registradas en fecha 11 de diciembre cuando se hizo pública la información.