Citación a Ángel Moya. Foto tomada de su perfil en Facebook.
Por ICLEP
Feb 2, 2026 | 10:00 AM
El régimen cubano ha intensificado en los últimos días el hostigamiento contra activistas, artistas y miembros de la sociedad civil, en un claro intento por sofocar cualquier expresión de disidencia, justo cuando crecen las tensiones entre La Habana y Washington. La escalada represiva coincide con las nuevas medidas anunciadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien impuso aranceles a los países que envíen petróleo a Cuba y declaró al país caribeño como una amenaza a la seguridad nacional.
Fuentes opositoras y organizaciones de derechos humanos denuncian que, tras estas acciones de la Casa Blanca, el aparato represivo del Estado cubano ha desplegado operativos, citaciones e interrogatorios arbitrarios en varias provincias del país.
Interrogatorio al opositor Ángel Moya
El 29 de enero, el opositor Ángel Moya fue citado oficialmente por la Policía Nacional Revolucionaria para presentarse al día siguiente en la unidad de Aguilera, en Lawton, municipio 10 de Octubre, La Habana. Moya relató que durante el interrogatorio, realizado en una oficina decorada con retratos de Fidel y Raúl Castro, fue sometido a un encuentro de más de una hora con el teniente coronel Daniel, identificado como segundo jefe de enfrentamiento de la Seguridad del Estado en la capital.
El interrogatorio giró en torno a su activismo político, sus publicaciones en redes sociales y su apoyo a la liberación de presos políticos. “Le respondí que mi objetivo es contribuir a la liberación de los presos políticos y establecer en Cuba un régimen de derechos y libertades para todos los cubanos”, relató Moya. Según contó, el oficial lo amenazó con posibles cargos por instigación y llegó a advertirle que podía ser acusado de sedición tras invitarlo a dejar de defender los intereses del régimen comunista.
Traslado arbitrario de Maykel Osorbo
La activista Anamely Ramos denunció el 30 de enero el traslado repentino del rapero y preso político Maykel Osorbo desde la prisión del 5 y Medio hacia el penal de Kilo 8, en Pinar del Río, sin aviso previo a sus familiares. “Queremos oír la voz de Maykel y saber que está bien”, reclamó Ramos.
Un día después, Osorbo logró comunicarse telefónicamente y confirmó las condiciones hostiles en las que se encontraba: “Me quitaron los medicamentos y el abrigo blanco también, me dejaron sin abrigo. Todo está súper fuerte, me metieron con unos cuantos chivatones y cámara, el lunes explico mejor porque por aquí ellos escuchan todo pero no dejes de publicar porque me tienen bajo súper presión”, dijo el artista, miembro del Movimiento San Isidro y símbolo de resistencia cívica en Cuba.
El traslado de Osorbo obedece a la intención del régimen de aislarlo y evitar que ejerza liderazgo dentro de la prisión, especialmente en un momento de fuerte tensión política entre Cuba y Estados Unidos, y de creciente malestar entre los reclusos por las malas condiciones carcelarias.
Operativos en Santiago de Cuba
El líder opositor José Daniel Ferrer, coordinador nacional de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu), denunció un amplio operativo policial en el que fuerzas combinadas de la Seguridad del Estado, la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) y tropas especiales detuvieron el 30 de enero a cuatro miembros de la organización y los trasladaron al centro de investigación penal de Holguín bajo acusaciones de pintar grafitis antigubernamentales en varias localidades de esa provincia como Birán, Marcané, Cueto y Alto Cedro, y también de haber manchado una valla con la imagen de Fidel Castro. Los detenidos son Roilán Álvarez Rensoler, Dariel Calderín Rensoler, Jorge Luis Hernández Haber y Jordán Méndez Martínez, todos del municipio Mella, Santiago de Cuba.
Amenazas a Dama de Blanco
El 29 de enero, agentes de la Seguridad del Estado en Colón, Matanzas, citaron a la Dama de Blanco Eugenia Roque Malpica y a su hijo William Acevedo Roque, del Partido Democrático Pedro Luis Boitel. Ambos fueron advertidos mediante un acta policial y amenazados con procesos judiciales si continuaban participando en actividades religiosas. “Me dijeron que no podía ir más a la iglesia porque me pueden procesar”, denunció Roque.
Represalia contra madre de preso político
El sábado 31 de enero, la Seguridad del Estado mantuvo bajo estricta vigilancia en Camagüey a Mirka Ibáñez, madre del preso político Yadir Ibáñez, a quien agentes del régimen impidieron salir de su vivienda. Según denunció, necesitaba salir a buscar un medicamento urgente para su hijo, pero el oficial apostado frente a su casa se lo prohibió.
El caso de Mirka refleja la política represiva del régimen no solo contra los opositores encarcelados, sino también contra sus familias, a las que castiga con restricciones de movimiento, vigilancia y amenazas. “No solo tienen a los presos sin atención médica y sin medicamentos, tampoco permiten a la familia salir a conseguirlos”, agrega la denuncia.
Amenazas y detenciones durante recorrido del diplomático estadounidense Mike Hammer
El acoso se intensificó durante el recorrido del encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer, quien visitó varias provincias. La activista tunera Taimir García denunció el 1 de febrero que fue amenazada por agentes de la Seguridad del Estado para impedirle recibir al diplomático: “En el día de hoy he sido amenazada por la Seguridad del Estado que sí recibo la visita del Embajador de los EE.UU. nuestro amigo Mike Hammer en mi casa enfrentaré graves problemas, no se hicieron esperar dichas amenazas y estoy bajo vigilancia y sitiada desde horas tempranas”, declaró.
Ese mismo día, el director teatral Mario Junquera, reconocido por su trabajo en el grupo Teatro del Espacio Interior y por sus obras de denuncia social, fue detenido en Camagüey tras visitar al periodista Henry Constantín, director del medio independiente La Hora de Cuba, cuya vivienda se encontraba rodeada por patrullas policiales y agentes del régimen.
Desde la mañana del 30 de enero, la vivienda de Henry Constantín, así como las casas de otros camagüeyanos, entre ellos la de la actriz y vicedirectora del medio, Iris Mariño, han sido sometidas a vigilancia permanente por parte del Ministerio del Interior, en un intento evidente de impedir cualquier contacto entre miembros de la sociedad civil y el diplomático estadounidense.
A esa misma ola represiva se suma la detención el 1 de febrero de la periodista independiente y activista Sol García Basulto, colaboradora de La Hora de Cuba y madre de dos niños, arrestada mientras caminaba por el centro de Camagüey.
Un agente de tránsito que llevaba horas vigilando la zona le exigió su carné de identidad y posteriormente llamó a una patrulla y la condujo a la segunda unidad de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), donde fue interrogada durante tres horas por dos agentes de la Seguridad del Estado que se identificaron como Alberto y Kevin. Durante el interrogatorio, los represores la presionaron con preguntas sobre su familia, su relación con Henry Constantín e Iris Mariño, y los motivos de su regreso a la ciudad, en un claro intento de intimidarla y desmovilizar su trabajo periodístico.
En Puerto padre, Las Tunas, el miembro de UNPACU y Cuba Decide Vladimir Martín Castellanos fue amenazado por la Seguridad del Estado con ser detenido, él y su esposa Iliana Marrero, si Mike Hammer visitaba su vivienda. Alrededor de las 11 de la mañana la policía política llegó a su domicilio y detuvo a ambos junto al opositor Ezequiel Morales Carmenates porque según ellos Hammer tenía previsto llegar a visitarlos.
Estuvieron detenidos desde las 11:30 a.m. hasta las 5 de la tarde en un lugar conocido como El Cayo. Hammer visitó a sus familiares, conversó con ellos pero no pudo tener contacto con los opositores.