Foto de Polina Kuzovkova en Unsplash
Por la periodista ciudadana Magalis Luzardo
Feb 2, 2026 | 10:00 AM
Sancti Spíritus, Cuba, (ICLEP). La reciente ofensiva oficialista contra vendedores callejeros de alimentos ha provocado innumerables críticas de la población hacia las autoridades municipales del gobierno y el cuerpo de inspectores estatales, responsables directos de estas acciones, calificadas por muchos como abusivas y extremas.
Por indicaciones del gobierno municipal, los inspectores del Grupo de Supervisión Estatal realizaron un recorrido por la ciudad, multando y decomisando productos a estos vendedores, en su mayoría personas sin empleo que tratan de buscarse el sustento diario vendiendo en las calles.
En la zona del reparto Kilo 12, los inspectores aplicaron varias multas a vendedores callejeros, principalmente de arroz, frijoles y viandas, y les decomisaron a algunos de ellos sus carretillas, medios de trabajo, medidas que provocaron la indignación de estos comerciantes y varias discusiones con los funcionarios públicos.
“El gobierno es incapaz de abastecer los mercados y les cae arriba a los vendedores callejeros. Es verdad que los precios en muchos casos están un poco altos, pero son los únicos que hoy tienen en venta determinados alimentos”, aseguró Radamé Ortiz Meneses, vecino de Kilo 12.
Carlos Bolaños Fizz, uno de los vendedores afectados, explicó al medio que un inspector le impuso una multa de 5 000 pesos por vender arroz a 200 pesos la libra, argumentando que “eso no era forma de ayudar al pueblo”.
“Fue tanto el enfado que me dio con lo que me dijo, que le contesté que los que realmente tienen que ayudar al pueblo y no lo hacen son ustedes, y se molestó aún más”, relató Carlos.
“Las multas se han convertido para las autoridades locales en la única manera de controlar los precios de los alimentos vendidos por comerciantes no estatales, pero estas medidas no resuelven un problema cuya única solución sería una oferta abundante de alimentos en los mercados, algo imposible para el régimen cubano”, señaló Ramiro Hernández Córdoba, profesor retirado de la Educación Superior.
Esta ofensiva de las autoridades locales pone de manifiesto su incapacidad para frenar la creciente inflación que afecta hoy a la provincia.
Publicado originalmente en la edición 217 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, El Espirituano.