Captura artículo de Cubadebate
Por ICLEP
Nov 29, 2025 | 10:25 AM
Cubadebate publicó el 26 de noviembre un artículo en el que identifica y expone a varias cuentas de la plataforma X —incluidas las de periodistas, medios independientes y activistas— señalándolas como parte de campañas “de extrema derecha” y acusándolas de operar contra la revolución desde el extranjero.
La supuesta investigación, construida a partir de una muestra de 30 perfiles seleccionados por el propio medio, utiliza la herramienta “Acerca de esta cuenta” para cuestionar la legitimidad de actores críticos del gobierno, reavivando el debate sobre el uso de medios estatales para desacreditar voces disidentes.
Entre los perfiles señalados se encuentran @Luz_Cuba (periodista Luz Escobar), @MagJorgeCastro (Mag Jorge Castro), @CiberCuba (medio CiberCuba), @invntario (Proyecto Inventario), @eltoquecom (El Toque), así como @yoanisanchez (Yoani Sánchez), @AGRodiles (Antonio G. Rodiles), entre otros. En todos los casos, Cubadebate destaca que los administradores de estas cuentas no se encuentran en Cuba, presentándolo como indicio de alineación con agendas foráneas.
Captura / Cubadebate
En tal sentido la ubicación geográfica de un periodista o medio no es un criterio válido para evaluar su credibilidad o rigor profesional. La diáspora cubana participa activamente en el debate nacional y muchos comunicadores independientes ejercen su labor desde el exterior debido a presiones, hostigamiento o restricciones dentro del país.
El texto del medio oficialista utiliza un lenguaje que asocia de manera reiterada a estos actores con financiamiento extranjero y estructuras de desinformación, reforzando un discurso estigmatizante con el fin de intimidar y deslegitimar a estos actores. Este tipo de señalamiento público constituye una forma de desacreditación que apunta directamente a periodistas, activistas y medios independientes, en un contexto donde ya enfrentan obstáculos para ejercer su labor.
El Estado no debe emplear recursos públicos ni medios oficiales para estigmatizar, deslegitimar o intimidar a periodistas, defensores de derechos humanos o voces disidentes. Estas prácticas contradicen los estándares internacionales de derechos humanos y contravienen el principio de neutralidad del Estado, según el cual las instituciones públicas deben garantizar un entorno informativo plural, no partidario y libre de represalias.
Queda claro además que Cubadebate no es un medio independiente; su línea editorial responde directamente al aparato comunicacional del Partido Comunista de Cuba, lo que implica que sus contenidos están alineados con las prioridades políticas del gobierno y no con criterios de autonomía periodística.
El episodio se produce en un entorno digital marcado por la polarización, el control estatal sobre los medios tradicionales y restricciones al trabajo de plataformas independientes, que incluyen bloqueos de sitios web, limitaciones de acceso a fuentes y procesos legales contra periodistas y medios como ocurre actualmente con elTOQUE.
En ese contexto, las redes sociales se han convertido en un espacio clave para la circulación de narrativas alternativas y para el seguimiento de temas sensibles como derechos humanos, gestión pública y economía.
La nueva ofensiva mediática de Cubadebate se suma a una serie de acciones oficiales orientadas a controlar el discurso público y desacreditar a actores críticos. La estrategia, reproducida por todo el aparato de la prensa oficialista, busca consolidar la narrativa gubernamental en un escenario informativo cada vez más disputado, donde la falta de pluralidad y la presión sobre el periodismo independiente continúan siendo desafíos significativos.